Muchas veces hablamos de Studio Ghibli como si solo fuera Hayao Miyazaki e Isao Takahata, y, aunque tienen sentido darles más relevancia, no debemos olvidar que en el estudio ha habido y sigue habiendo más talento. Otros nombres, menos conocidos pero también relevantes, como Hiromasa Yonebayashi o Yoshifumi Kondo, también han sido importantes para colocar a Ghibli en el lugar tan privilegiado en el que se encuentra en la memoria de todos.
Hoy, vengo a hablaros sobre uno de estos nombres: Yoshifumi Kondo, que estaba destinado a tener una carrera brillante pero perdió la vida antes de poder desarrollarla. Como os comento, quizás no era demasiado conocido, pero lo cierto es que era una figura muy relevante en el estudio y tenía el respeto y el cariño de Miyazaki y Takahata. Buena muestra de ello es 'Susurros del Corazón'. Os hablo un poco más sobre él ya mismo.
La historia de Yoshifumi Kondo se remonta a varios años antes del nacimiento de Studio Ghibli. Como animador, tuvo un papel relevante en proyectos como 'Panda Kopanda', 'Conan, el niño del futuro' o 'Ana de las Tejas Verdes', en los que conoció a Isao Takahata y Hayao Miyazaki. Buena muestra de que ambos valoraban mucho su trabajo es que decidieron contar con él cuando fundaron Studio Ghibli.
La "dupla mágica" de Studio Ghibli confiaba tanto en Yoshifumi Kondo que le dieron trabajos clave en el diseño y la animación de 'La tumba de las luciérnagas' (1988) y 'Nicky, la aprendiz de bruja' (1989). Estas dos películas, la primera de Takahata y la segunda de Miyazaki, fueron de los primeros trabajos del estudio, y su éxito ayudó a cimentar su fama. Así pues, las cosas no podían ir mejor para Kondo, que cayó de pie en el estudio con dos trabajos superados con matrícula de honor.
El cambio de década no alteró la situación de la joven promesa. Yoshifumi Kondo sumó a su currículum otros trabajos como animador clave: 'Recuerdos del ayer' (1991), 'Porco Rosso' (1992), 'Puedo escuchar el mar' (1993) y 'Pompoko' (1994). Mención aparte merece el trabajo que nos presentó al año siguiente: debutó como director con 'Susurros del Corazón' (1995). La guinda a su trabajo fue ser director de animación y diseñar los personajes de 'La princesa Mononoke' (1997).
Desgraciadamente, Yoshifumi Kondo falleció el 21 de enero 1998 por una aneurisma provocada por la excesiva carga de trabajo. Esta muerte fue un golpe durísimo para los integrantes de Studio Ghibli. La pérdida de este compañero fue muy dura de digerir por lo inesperado de la noticia y porque su protagonista aún era joven (47 años). De hecho, el impacto fue tal que Hayao Miyazaki coqueteó con la idea de retirarse.
Más allá del plano personal, podemos decir que esta fue una gran pérdida para la animación japonesa. Yoshifumi Kondo creó algo muy especial con 'Susurros del Corazón', una película bellísima a muchos niveles que aún hoy se mantiene como una de las más queridas y mejor valoradas de Ghibli. Todo hacía pensar que Kondo nos ofrecería alguna otra obra igual de sobresaliente en el siglo XXI, pero finalmente no pudo ser.
Del año 2000 en adelante, Hayao Miyazaki creó títulos como 'El viaje de Chihiro', 'El castillo ambulante' o 'Ponyo en el acantilado'. Y no es para nada descabellado pensar que Yoshifumi Kondo podría haber firmado varias películas de un nivel similar a estas, o quizás haber subido de nivel alguno de los proyectos más "tibios" estrenados por Studio Ghibli en esos años (quizás Cuentos de Terramar podría haber sido el más beneficiado).
Sin duda, la de Yoshifumi Kondo es una historia trágica. En lo personal para aquellos que lo conocieron, y en lo profesional para los que amamos la animación japonesa y las obras de Studio Ghibli. Quizás la "moraleja" que podemos sacar de todo esto sea replantearnos el peso que el trabajo tienen en nuestra vida, aunque la mayoría de veces esto sea por obligación y no por gusto.
Y hasta aquí llega este pequeño repaso a la trayectoria profesional de Yoshifumi Kondo, una cara no tan conocida de Studio Ghibli, pero que podría haber llegado al nivel (o quedarse cerca) de Miyazaki y Takahata. La lectura más positiva que podemos hacer de esto, y que quizás pueda ser demasiado cursi para algunos, es que Kondo siempre vivirá en los trabajos que realizó, y que hoy siguen contando con toda una legión de seguidores y seguidoras.
CONTENIDO RELACIONADO
Aunque de primeras pueda parecer que no tienen nada que ver, la saga galáctica y el mundo del creativo japonés tienen en este personaje un nexo de unión
El autor Álvaro López Martín ha presentado su nuevo libro, que saldrá a la venta a finales de mayo y estará centrado en esta película de Hayao Miyazaki
Pese a que tiene ya 40 años, esta es la primera vez que este largometraje de Studio Ghibli y Hayao Miyazaki llega a los cines de España
El famoso director tenía ganas de hacer un nuevo largometraje de Ponyo en el acantilado, pero desde el estudio le hicieron cambiar de idea
El propio director aparece en Nicky, la aprendiz de bruja dando vida a un personaje que solo aparece brevemente en pantalla
El castillo en el cielo, de Hayao Miyazaki, es una historia trepidante y mágica, y ahora vamos a poder disfrutarla en pantalla grande por primera vez
A pesar de ser un emblema cultural, a nivel nacional hay mucha dificultad para acceder a sus largometrajes
El Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades sigue abrazando el entretenimiento más determinante
En estas declaraciones hechas en un documental en 2013, más optimistas de lo que pueden parecer, el creativo japonés nos dejó reflexiones muy interesantes
Estas dos películas de Hayao Miyazaki y el famoso estudio de animación podrán a verse en pantalla dentro de pocos meses
El laureado director de Studio Ghibli sigue con la motivación de crear nuevas historias
El legendario Isao Takahata fue el encargado de escribir todo este material totalmente a mano