Análisis God Eater 3

PC PlayStation 4
 

Se cumplen nueve años del nacimiento de God Eater y la desarrolladora Marvelous First Studio lo celebra de la mejor forma posible: con God Eater 3, la tercera entrega numerada de la franquicia. Este lanzamiento es especial no solo por las mencionadas fechas en las que nos encontramos, sino porque supone el primer nuevo título de la compañía dedicado, exclusivamente, para consolas de hogar -entrando aquí PC-. Eso no quiere decir que God Eater no hubiera estado nunca antes en una plataforma como PlayStation 4, pero su presencia se había remitido a meros remasters o ediciones definitivas de capítulos ya presentados. Así pues, ¿ha conseguido Marvelous First Studio que este ‘debut’ en consolas de hogar sea representativo de su relevancia? Pasemos a descubrirlo.

Una historia que convence por su ‘familia’

Comenzaremos esta sección destacando que no realizaremos spoiler alguno de la historia de God Eater 3, pues esta ciertamente merece ser disfrutada de una forma pura. Habiendo dicho esto, señalaremos que su historia ha acabado por dejarnos con unas sensaciones mucho más positivas de lo que podíamos haber imaginado. Esto no se debe en su mayor parte por el contenido de la trama, pues pese a la originalidad de su contexto existen ciertos ‘giros’ fácilmente predecibles, sino por los personajes que acaban formando la ‘familia’ con la que crecemos en God Eater 3.

En esta tercera entrega numerada nos hallamos en un contexto en el que el fenómeno de las Ashlands y sus Aragami derivados, los Ashborns, se han convertido en el mayor peligro al que todo ser vivo puede enfrentarse. Es por ello que incluso los God Eaters tradicionales han quedado relevados a un papel secundario para dar pie a los AGEs, una forma evolutiva de estos pero que se ha visto adaptada para poder combatir a las bestias surgidas de las Ash -sí, básicamente una ceniza con capacidad para destruir todo cuanto se cruza en su camino-. A estos peligros, además, hemos de sumarle otros derivados como las Ash Storms y las Ash Tempests, unos sucesos ‘naturales’ que desembocan en tormentas de ceniza destructiva con capacidad para devorar todo a su alcance. En este contexto tan extremo, en el que incluso los cuarteles de Fenrir han sucumbido, ¿dónde nos encontramos nosotros?

Lulu, una poderosa aliada

Nuestro papel es, simplemente, el de un AGE más, una herramienta de los humanos cuya necesidad es inversamente proporcional al respeto y cariño que reciben. En God Eater 3 viviremos una historia en la que pasaremos de encontrarnos en la situación más precaria y sumisa posible hasta conseguir la capacidad de decidir por nosotros mismos. Sin embargo, lo cierto es que la historia que nos deja Marvelous First Studiovive del concepto de que lo importante no es el destino, sino el camino a recorrer y sobre todo, con quién lo recorremos. God Eater 3 es una obra más rica en personajes de lo que pueda uno intuir inicialmente, y todos aquelllos que vayamos conociendo, y que se sumen a nuestro equipo, no lo harán como meros NPCs a los que recurrir cuando debamos luchar contra Ashborns, sino como seres con su propio pasado, presente y deseos futuros. Cada uno de estos cuenta con sus propias motivaciones y miedos, y todos ellos se unirán -al igual que nosotros- por tal de obtener valiosas lecciones morales que les forjarán como personas.

A su vez, vale la pena destacar cómo la historia de God Eater 3 nos sitúa ante un contexto de segregación que bien puede recordar a algunas de las partes más oscuras de la historia real de la humanidad. “¿Humanos, God Eaters y AGEs, por qué no pueden todos vivir juntos en harmonía?”; esta es, ciertamente, una pregunta que surge de manera constante a medida que progresamos en God Eater 3. Como hemos señalado, los NPCs de la historia están muy vivos, y son plenamente conscientes de todo lo que ocurre a su alrededor. Esto es algo que podemos descubrir hablando con cada uno de ellos cuando se presente la ocasión -cierto es que se echa en falta una forma de profundizar más a nivel interpersonal-, y a veces nos darán pistas de lo más interesantes para comprender qué está ocurriendo tanto en el mundo como en nuestras inmediaciones. Poco a poco, y casi sin darnos cuenta, habremos establecido un vínculo con los seres más cercanos que nos obligará a desear que todo evolucione favorablemente para ellos, por muy adversa que pueda verse la realidad. Ah, si alguien es amante de los gatos, en God Eater 3 encontrará uno de lo más ‘especial’.

Una jugabilidad monótona, pero plagada de posibilidades

Para quien no haya tenido nunca antes una toma de contacto con God Eater, destacaremos que a nivel de jugabilidad existen muchas similitudes con Monster Hunter, una franquicia que seguramente hará sonar más de una campana -sobre todo a raíz de la última entrega-. Por ello, habitualmente nos encontramos situados en un mapa cerrado, con enemigos y con el objetivo principal de eliminar a estos. Un punto ‘negativo’ que hemos de destacar acerca de God Eater 3 es la sencillez de sus mapeados. Si bien es cierto que encontramos cierta variedad en el estilo de estos, la realidad es que generalmente son simples, pequeños y con pocas alternativas de camino. Esto, entre otras cosas, provoca que las misiones puedan superarse de forma muy rápida -entre 5 y 15 minutos cada una, más cerca casi siempre de la primera que de la segunda marca-, algo que ayuda a que las partidas no acaben haciéndose ‘pesadas’ para el usuario. Sin embargo, en última instancia acaba dejando deseos de una mayor elaboración de los entornos, sobre todo a estas alturas de la generación.

Recomendamos fijar al enemigo -mantener L1- para tener un seguimiento cómodo de este

Así pues, con el objetivo de cada misión claro, sí es cierto que se puede pecar de cierta monotonía en la jugabilidad, pero esto es algo que se ve compensado en gran medida por las amplias posibilidades que tenemos a la hora de personalizar a nuestro AGE. En God Eater 3 se nos encargará la creación de un avatar a nuestro gusto, con diversas opciones para personalizar la apariencia -nada muy elaborado, aunque pueden desbloquearse nuevos trajes constantemente- y, sobre todo, con la posibilidad de escoger el tipo de arma -God Arc/Arma Celestial- cuerpo a cuerpo, el arma a distancia y el escudo que deseemos emplear en combate. Aquí es precisamente donde entra en juego uno de los puntos más ricos de God Eater 3, y es que resulta prácticamente imposible que dos jugadores acaben contando con la misma exacta configuración. Para comenzar, listaremos las distintas clases de equipo que convergen en todo esto, las cuales pueden personalizarse con potenciadores que nos mejoren apartados como salud, resistencia u otro tipo de cualidades extra:

  • Armas cuerpo a cuerpo:
    • Espada corta
    • Espada Larga
    • Espadón
    • Martillo Acelerador
    • Lanza de Carga
    • Guada Variable
    • Filo Mordedor
    • Luna Pesada
  • Rifles
    • Armas de asalto
    • Escopetas
    • Rifles de francotirador
    • Láseres
  • Escudos
    • Pequeño
    • Mediano
    • Grande

Asimismo, hay que señalar que todas estas clases de armas cuentan con distintos modelos que al mismo tiempo poseen varios rangos evolutivos -deberemos despedazar a criaturas para obtener materiales necesarios-. Como podemos comprobar, las posibilidades entre todo esto son verdaderamente amplias, aunque todavía existe una mayor profundidad para lo que nos ofrece God Eater 3 a nivel de gameplay. Esta toma forma mediante los 3 siguientes elementos: Efecto de Sincronización -Engage-, Arte de Ira -Burst Art- y Activador de Aceleración -Acceleration Triggers-.

Todo tipo de posibilidades de combate a nuestro alcance

La mecánica de Engage es una que nos permite ‘conectarnos’ con un aliado -tanto NPC como usuarios en línea- en combate cuando llevamos un tiempo de lucha. Una vez activa, nos sumará bonificaciones dependiendo de la habilidad de Efecto de Sincronización que hayamos escogido. Para obtener un mayor número de habilidades de Efectos de Sincronización deberemos tomar parte de las Misiones de Asalto, acerca de las cuales hablaremos más posteriormente. Los Artes de Ira son una especie de técnica de combate que podemos poner en práctica con nuestros God Arcs cuando hayamos ‘devorado’ al Aragami enemigo, lo que nos infundrá un estado de Ira. Los Artes de Ira vienen de formas muy distintas dependiendo del arma que empleemos, por ejemplo: los martillos cuentan con un propulsor que podemos utilizar para emplear un movimiento único, el cual además puede destacar de forma individual si contamos con un Arte de Ira asignado para la mecánica en cuestión. Por otro lado, las espadas dobles -Filo Mordedor- se pueden convertir en una especie de lanza para la cual también hallamos habilidades de Arte de Ira, al igual que las hallamos para las espadas dobles en su forma base. Por si la combinación de estos dos elementos no fuera aún suficiente, en última instancia poseemos los Activadores de Aceleración, que nos permitirán obtener unas bonificaciones especiales al cumplir con ciertas condiciones en combate. Todo esto, junto, provoca que cada jugador tengan la posibilidad de experimentar con cientos de combinaciones distintas hasta conseguir ese conjunto que encaje perfectamente con su estilo de combate.

A lo largo de God Eater 3 nos encontraremos con toda una variedad de misiones de historia y misiones secundarias que, en promedio, darán al producto un tiempo de vida de entre 30 y 40 horas –menos si obviamos todo el contenido optativo-. Resaltaremos el hecho de que para aquellos a los que preocupe un posible proceso de ‘grindeo’ para obtener mejor equipo y derrotar así a los Aragami que encontremos, en nuestra experiencia, pese a no haber repetido una sola misión, no hemos visto necesario nada semejante para progresar en la creación de nuestro equipo. Aunque sí es cierto que se nos han quedado muchos God Arcs -Armas Celestiales- ‘por el camino’, también lo es que hemos podido dar forma hasta a las herramientas de combate de Rango 6 -hay hasta 7 rangos- sin tener que preocuparnos de centrarnos en ello.

Contenido multijugador que revitaliza la base

God Eater 3 no deja de lado el contenido multijugador y, para comenzar, permite la superación del modo historia junto a otros usuarios. Lo mejor de esta mecánica es que podemos utilizar a los personajes de nuestros amigos y/o familiares incluso si estos no se encuentran en línea. Esto resulta posible gracias al intercambio de la tarjeta de avatar que todos y cada uno de los usuarios de God Eater 3 tienen en su haber. Una vez que dos jugadores hayan aceptado el movimiento por el cual entregan su tarjeta de información, el usuario que la haya recibido podrá optar por seleccionar al avatar de su conocido en la pantalla de preparación para la misión. Esto, lógicamente, provoca que superar el modo historia de God Eater 3 pueda ser un ejercicio aún más interesante que simplemente confiando en los NPCs que conozcamos a lo largo de la aventura. Pero esto no es todo, pues como hemos señalado anteriormente existe un tipo de misiones que merece su propia apartado: Misiones de Asalto.

Las habilidades de Engage se hallarán en las Misiones de Asalto

Las Misiones de Asalto son un tanto distintas a las de historia, pues en lugar de contar con un máximo de 4 usuarios simultáneos, esta cifra se expande hasta 8. Como es de entender, ello se debe a que los Aragami a los que nos tendremos que enfrentar contarán con un poder mucho mayor que los presentados en el modo historia -además, solo tendremos 5 minutos para completar la misión-. Esta clase de misiones ve motivada su completación debido al hecho de que es la única forma de obtener nuevas clases de habilidades de Efectos de Sincronización para nuestro personaje. De hecho, hablando en nuestra propia experiencia, una de las misiones de Asalto nos acabó desbloqueando un tipo de habilidad que se convirtió en la de nuestro uso por excelencia, pues nos obsequiaba con unas bonificaciones de daño y movimiento considerablemente mayores a las que se hallan disponibles de forma base.

Unos combates que no suponen un desafío demasiado complejo de habilidad

Tal y como hemos reflejado durante este análisis, el combate es una parte fundamental en God Eater 3, y lógicamente para combatir son necesarios enemigos. Dejando a un lado las criaturas de menores dimensiones -a las que recomendamos eliminar de primeras, pues pueden ser bastante molestas-, encontramos principalmente Aragami de tamaño medio, grande y los temibles Ashborn. La diferencia entre los dos primeros es básicamente una de resistencia y en algunos casos de poder, pero donde verdaderamente saltan las alarmas es en el caso de los Ashborn. Estos contarán con la misma capacidad que poseen los AGEs por tal de devorar a aquellos que tienen ante sí y que, como consecuencia, podrán desarollar un poder ofensivo muy elevado.

Ra será uno de los enemigos más duros que encontremos

Hay que aclarar que God Eater 3 no cuenta con ningún combate que pueda suponer una cuesta imposible de subir para el usuario, pues nuevamente hablando desde nuestra experiencia, en ninguna ocasión nos hemos visto obligados a repetir una misión por ser esta demasiado compleja. Sí que es cierto que alguna que otra vez nos hemos visto incapacitados por los Aragami, algo plenamente normal, pero nunca llegando al extremo en el que debamos considerar que exista un desafío real de por medio. ‘Invocando’ una vez más al previamente citado Monster Hunter, es posible trazar aquí una clara diferencia en la curva de dificultad por la cual la obra de Marvelous First Studiose encuentra en un páramo considerablemente más sencillo. Esto se debe también a que los NPCs que nos acompañan cuentan con gran utilidad, e incluso si en alguna ocasión nos vemos enfrentados a dos Aragami de forma simultánea, podemos confiar para dividir el grupo y dejar que unos se encarguen de uno de los enemigos mientras que nosotros lidiamos con el otro.

Conclusión

Hablando con honestidad, God Eater 3 nos ha acabado dejando unas sensaciones bastante más positivas de las que esperábamos. Estas, principalmente, derivan de la interesante evolución que hallamos en los personajes de su historia así como por la capacidad de crear el tipo de combatiente que deseemos. Es cierto que God Eater 3 puede flojear en algunos puntos como a nivel técnico o de profundidad en sus entornos, pero no lo es menos que cuenta con suficientes componentes como para desarrollar cierta adicción en el usuario. En conclusión, el estreno de la franquicia en consolas de hogar se salda con una entrega que cumple con creces, aunque todavía exista margen de mejora de por medio.

Positivo

  • Una historia con personajes 'vivos'
  • Cientos de posibilidades para configurar nuestro personaje
  • Un sistema en línea sencillo pero que da plenamente en el clavo
  • Una progresión natural que no fuerza al usuario
  • Una buena cantidad de misiones opcionales para fortalecernos rápidamente

Negativo

  • Técnicamente flojo para estas alturas de la generación
  • La jugabilidad puede acabar haciéndose monótona
8

Muy bueno

Política de puntuación

Graduado de Estudios Ingleses en la Universitat Autònoma de Barcelona. Sir Francis Drake me enseñó que no hay recompensa sin esfuerzo.