Análisis Mario Party: The Top 100

Nintendo 3DS
 

Hace ya más de 18 años que se estrenaba originalmente Mario Party, una de las múltiples franquicias del fontanero que, en aquella ocasión, nos proponía algo muy diferente. Los niveles de plataformeo o la conducción de Mario Kart dejaban paso a una obra aún más desenfadada, cargada de minijuegos y pequeños retos en los que picarnos con nuestros amigos era el objetivo principal. Tras todos estos años, Mario Party ha alcanzado prácticamente todas las consolas que Nintendo ha ido lanzando y, aunque muchos fans esperan la llegada de la franquicia a Nintendo Switch, la gran N parece haber tomado un camino ligeramente diferente.

Mario Party: The Top 100 llega a Nintendo 3DS echando la vista atrás, recordándonos los mejores minijuegos de la franquicia y explicándonos con motivos jugables por qué Mario Party ha tenido el éxito que ha tenido en la mayoría de sus entregas. Nosotros ya hemos podido estar disfrutando de esta obra durante los últimos días y, si queréis descubrir qué nos depara esta más reciente entrega de la saga, os invitamos a acompañarnos en nuestro análisis de Mario Party: The Top 100 para Nintendo 3DS.

El top 100

Mario Party: The Top 100 llega con unas premisas que, desde el principio son diferentes al resto de entregas de la saga. El nuevo título de Nintendo no trata de innovar con minijuegos alocados que saquen provecho de alguna manera insólita de la plataforma en la que se nos presentan. Nada que ver con eso. Para esta ocasión, la gran N ha decidido echar la vista atrás y presentarnos un título que incluye 100 de entre los minijuegos más aclamados de toda la saga Mario Party.

Entre todos ellos nos encontramos con algunos sacados de Nintendo 64, GameCube o Wii, los cuales consiguen transportarnos unos cuantos años atrás, al momento en el que los disfrutamos por primera vez con nuestros amigos. En este sentido, si bien es cierto que las novedades como tal escasea, tenemos que admitir que el juego consigue enamorarnos. Los diferentes minijuegos que se nos presentan cumplen con creces tanto en cantidad como en calidad, haciendo las delicias de los fans más veteranos de la saga; y es que si hay una compañía que sepa jugar con la nostalgia, desde luego esa es Nintendo.

A pesar de ser todos los minijuegos un “reciclado” de entregas anteriores, los controles se han adaptado a la perfección para, en primer lugar, resultar cómodos a la hora de jugarlos en Nintendo 3DS; y, en segundo lugar, para aprovechar las virtudes de la consola. La versatilidad de Nintendo 3DS ha permitido adaptar a esta consola minijuegos dispares en los que se utilizan varios botones a la vez, sensor de movimiento y micrófono, consiguiendo sacar provecho de todo lo que esta ya longeva consola portátil ofrece a sus usuarios.

Hecho para el multijugador

Desde el comienzo, Mario Party: The Top 100 nos deja claro que no es una nueva entrega de la saga. Es un spin-off diferente a lo que hemos visto hasta la fecha y no se molesta en ocultarlo, no es ningún secreto. El modo de juego por defecto es el llamado 100 Minijuegos que, como imagináis, pone a nuestra disposición los minijuegos con los que cuenta este título para que disfrutemos a nuestra manera de ellos, escogiendo uno por uno y seleccionando la dificultad de nuestros rivales. Es un modo de juego, como podéis suponer, que sirve para echar la vista atrás y rememorar tiempos pasados, pero que poco aporta a la experiencia actual de alguien que quiera echar una partida. No hay objetivo concreto y la victoria no se premia con nada, simplemente volvemos a la pantalla de selección para escoger otro minijuego.

El modo más llamativo para un solo jugador es Islas de los minijuegos, en donde vamos avanzando por pequeños tableros totalmente lineales que conforman cuatro mundos. A través de ellos vamos disfrutando, uno por uno, de los 100 minijuegos de este Mario Party mientras los desbloqueamos (porque no, no están todos disponibles desde un principio). En este modo de juego seleccionamos un personaje y vamos avanzando a medida que la dificultad va aumentando. Saliendo victoriosos de los minijuegos obtenemos monedas que, una vez acumulamos 100, se transforman en una vida, de forma que si en algún momento fracasamos simplemente perdemos una vida y no tenemos que reiniciar desde el principio. A pesar de ser el modo más llamativo para un solo jugador, sigue dejando mucho que desear ya que es bastante corto (apenas 3 horas) y el mapeado no resulta demasiado inspirado.

Más allá de esto nos encontramos con el Duelo de minijuegos que es, básicamente, lo visto en Mario Party: Star Rush. Un tablero abierto con diferentes objetos y eventos en el que tenemos que luchar contra nuestros rivales y el azar para conseguir más estrellas y proclamarnos campeones. Es un modo divertido pero que sabe a muy poco teniendo en cuenta que ha sido copiado y pegado de la anterior entrega de la franquicia. Por último, tenemos El mejor de la serie y Decatlón, que nos proponen series de 5 y 10 minijuegos respectivamente para batirnos en duelo con rivales.

Pero todo esto, que para un solo jugador resulta terriblemente soso, cambia cuando conseguimos algún amigo para disfrutar. Los modos 100 Minijuegos, Duelo de minijuegos, El mejor de la serie y Decatlón se pueden disfrutar en cooperativo local, siendo necesario solo un cartucho del juego y, lo cierto es que resultan una gozada. Es cierto que Mario party: The Top 100 no pone modos demasiado imaginativos a nuestro alcance, pero la calidad de los minijuegos presentes en la obra consiguen salvar los muebles y hacer que cuando jugamos con amigos nos divirtamos mucho. La mezcla de azar, habilidad, memoria y reflejos que requieren los minijuegos consigue que, como antaño, nos piquemos con nuestros amigos y asegura un rato agradable a todos los jugadores que se hagan con la obra.

 

Echando la vista atrás

Con todo lo explicado hasta el momento podéis ver claramente por qué no tenemos reparo en decir que Mario Party: The Top 100 no es un juego que busque innovar, sino echar la vista atrás y recordarnos qué ha hecho grande a la saga. Pero donde más se nota esto es en nuestra colección, y es que la obra de Nintendo incluye un pequeño apartado en el que vamos desbloqueando coleccionables que nos permiten repasar la historia de la saga.

Como si de un museo se tratara, este Mario Party nos permite hacer un repaso a la saga principal, comenzando en 1999 con la entrega original y recorriendo consolas como Nintendo 64, GameCube y Wii para llegar a Mario Party 10, la última de las entregas numeradas. Así, The Top 100 busca más la nostalgia, el recordarnos qué es Mario Party y lo mucho que significa para algunos de nosotros, que divertirnos como tal y por sus propias propuestas.

En este sentido, aunque Mario Party: The Top 100 es un juego divertido gracias a sus minijuegos, se siente como una obra que no está completa, que simplemente está aquí como un prólogo de algo más grande, como si al acabar esta obra, en sus créditos, fuera a aparecer oculto el anuncio de Mario Party 11 para Nintendo Switch.

Conclusiones

En definitiva, Mario Party: The Top 100 no es precisamente la obra que los fans de la saga nos esperábamos. No busca absolutamente nada más que hacer retrospectiva de la propia franquicia a través de unos cuantos minijuegos que, siendo sinceros, son los que sustentan toda la obra. Los modos para un jugador son poco inspirados y, si bien es cierto que jugando con amigos logra resultar muy divertido, es difícil recomendar la obra a todo aquel que no esté interesado en el cooperativo local. Sin embargo, a pesar de todos sus fallos, The Top 100 logra jugar con la nostalgia para presentarnos 100 minijuegos absolutamente geniales que consiguen divertirnos durante algunas horas mientras rememoramos tiempos pasados en los que, con el mando de Nintendo 64 en las manos, disfrutábamos apalizando a los amigos que venían a jugar a nuestra casa.

Pero más allá de los aciertos o errores de este videojuego, tenemos el hecho de que Mario Party: The Top 100 es un spin-off muy especial, uno que nos permite mirar atrás para, cuando acabamos, mirar al futuro con ganas y esperanzas de Mario Party 11, del videojuego que los fans deseamos en la consola con la que todos estamos emocionados últimamente. Desde luego, no hay ningún tipo de información oficial ni nada de por medio, pero resulta difícil que, tras esta obra, el anuncio de una nueva entrega de la saga principal no llegue durante 2018. Y esa sería una noticia estupenda.


Positivo

  • Minijuegos variados y divertidísimos
  • Multijugador local ideal para picarse con amigos

Negativo

  • Modos de juego escasos y poco inspirados
  • Poco contenido para un solo jugador
  • Falta de alicientes y retos para continuar jugando
  • Echa la vista atrás sin querer divertir por sí mismo
  • Parece el prólogo de una entrega de mayor calado
6.5

Jugable

Política de puntuación

Víctor Rodríguez
Videojuerguista desde siempre. Fan incondicional de Fallout y Star Wars y amante del RPG viejuno. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Ah, y me gustan los números.