Análisis Super Smash Bros.

La Battle Royale por antonomasia ahora en portátil

 

Versión analizada: 3DS

Serendipia es una palabra que recientemente ha sido añadida al diccionario de la Real Academia Española. Del inglés, serendipity, designa a aquel hallazgo fortuito que se realiza cuando, en realidad, se estaba buscando otro, como el descubrimiento de América por parte de Colón o de la penicilina por Fleming. Super Smash Bros. es uno de los casos más claros de serindipia en el mundo del videojuego: ¿Sabíais que la idea original de HAL Laboratory, los creadores originales de la saga, era el crear un juego de Super Nintendo llamado Dragon King: the fighting game ubicado en el barrio japonés de Ryuoh-cho? HAL decidió portear el juego a Nintendo 64 dada su presencia del control analógico, pero no sólo eso, sino que uno de los desarrolladores, “un tal” Masahiro Sakurai, descubrió que el emplear personajes de Nintendo creaba una atmósfera excelente para una consola doméstica. A pesar de la oposición de Nintendo, su demo, que enfrentaba a Mario, Donkey Kong, Samus y Fox, era de tal calidad, que finalmente le dieron el visto bueno, aunque la previsión era que el título no vendería y que sería un título exclusivo japonés. De un descubrimiento imprevisto salió una de las sagas más económicamente rentables de Nintendo, con ventas millonarias en tiempo récord, y una base de fans que ha crecido con cada entrega.

Ahora bien, ¿toda esta historia recién relatada es relevante? Así es, y es que hay que tener en cuenta que después de millones de unidades vendidas, 3 entregas en 3 consolas distintas e innumerables horas frente al televisor por cualquiera que haya tenido la oportunidad de coger un mando de la compañía de la gran N, el 4º juego se mantiene tan fresco y divertido como el primer día.

Os presentamos la cuarta entrega de la saga, por primera vez en una consola portátil, Super Smash Bros, desarrollado por Sora Ltd. y Bandai Namco, con el antes mencionado Masahiro Sakurai en la dirección, considerado el padre de este battle royale entre personajes de Nintendo.

 

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El tamaño no importa… si se emplea bien

El trasladar un juego de lucha tan caótico a una portátil de pantalla tan modesta, sobretodo si tenemos en cuenta los modelos de Nintendo 3DS originales, levanta dos preguntas muy importantes, una a nivel visual y otra a nivel jugable: ¿La 3DS es capaz de mostrarnos con claridad los personajes que manejamos, no digamos ya el ritmo frenético de juego? ¿La jugabilidad, tan fluida gracias al pad, se ve resentida por la estructura de la portátil? Al igual que la armadura de Samus, vayamos por partes.

En primer lugar, el trabajo realizado a nivel gráfico es absolutamente impecable, resultando los gráficos en una copia de lo ya visto en Wii con Super Smash Bros. Brawl; y eso, para una portátil, es decir mucho. Los escenarios son completamente sólidos, con un detalle muy cuidado, siendo así mismo dinámicos. En medio de la batalla, la mayoría de los escenarios se modificarán, por ejemplo alterando su topografía, lo que nos obligará a movernos, o activándose trampas que harán que perdamos puntos o vidas frente a nuestros oponentes. Si bien esto añade un plus de caos y aletoriedad en el resultado de las contiendas, los sectores más clásicos del género pueden encontrar molestas estas interrupciones, por lo que Sora ltd ha tenido a bien añadir una versión extra de cada escenario, llamada versión omega, que nos permitirá batallar sin cambio alguno en nuestros alrededores.

En lo que respecta a los personajes, bien sabidas fueron las quejas tras la aparición de las primeras pantallas del título, en los que se adivinaba un extraño contorno negro alrededor de los participantes, a fin de que no se mezclaran con los fondos. Sora ltd ha tenido en cuenta las voces de los fans y nos da la opción de escoger entre tres tipos de contorno: grueso, fino y sin contorno. Jugando sin contorno se distinguen sin problemas los personajes, si bien es cierto que en los escenarios más grandes, y cuando los combatientes se separan entre sí, todo queda a escala muy reducida, aunque no perderemos de vista a nuestro jugador gracias al conveniente icono de P-1. En lo que respecta a los modelados, el esmero es evidente desde el primer momento en que los vemos bailar sobre el escenario: unas animaciones realmente fluidas, que se aprecian en todo su esplendor cuando el tiempo se ralentiza por culpa de algún ítem, y una estructura poligonal que no tiene nada que envidiar al Brawl de Wii, aunque con un estilo más cartoonish o animado. Sirva de ejemplo a lo dicho la gran cantidad de skins que poseen los personajes, siendo algunos cambios totales de vestuario como con Samus Zero, o de personaje, como entrenador/a de Wii Fit.

Así, el apartado gráfico explota la Nintendo 3DS, no alcanzando los estándares de Wii por las diferencias entre las consolas, mostrándonos unos combates fluidos, vistosos y repletos de guiños. Mención especial al 3D: Super Smash Bros. explota de forma magistral esta característica de la 3DS. Los fondos de los escenarios se vuelven más vivos y dinámicos al activar esta funcionalidad, como en destino final, en el que llegaremos a sentir una verdadera sensación de vértigo al observar la velocidad en la que se mueve el fondo a través del espacio, con una recreación del planeta tierra realmente soberbia. Esto no quiere decir que aquel reducido número de personas que no ven el 3D, o aquellos poseedores de Nintendo 2DS, van a ver el juego desmerecido, ni mucho menos, es más, dada las horas de juego que requiere este título, el mantener el 3D siempre encendido no es una opción, pero sí un interesante añadido por parte de Sora ltd, que redondea aún más el apartado visual.

 

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En lo que respecta al apartado jugable, muchos os estaréis preguntando si son ciertos los rumores de que este juego es tan exigente, o mal adaptado, que lleva a que se rompan los sticks de la 3DS. Ante esto, responder que el juego no somete al stick a un sobreesfuerzo mayor que el que pueda exigir cualquier otro juego de lucha o acción, debiendo estar al buen juicio de cada uno el que, en medio del fragor del combate, no se llegue a emitir una presión exagerada al dispositivo que pueda llevar a una avería. Lo dicho se traduce en que el juego se encuentra magistralmente adaptado y, aunque hay gente que ha llegado a modificar sus portátiles para jugar con mandos de Gamecube, este encaja sin problemas en la arquitectura de la 3DS. A y B permiten atacar, cada uno de forma distinta, mientras que X e Y se encargan de la acción de salto; con el gatillo L se realizan agarres y con R se protege, a la vez que la cruceta servirá para burlarnos del enemigo al estilo de Peach con su “lalalalalaaaalaaa” o al de Captain Falcon con su frase estrella “show me your moves“. Para aquellos que no se sientan cómodos con esta disposición de botones, existe la opción de reconfigurarlos a gusto del consumidor. La fluidez de título, en conjunción con este control, da pie a combates realmente frenéticos, permitiéndonos la 3DS seguir este ritmo sin problemas. ¿Es mejor que con el mando de Gamecube? No, desde luego, pero la sensación de control sigue presente y no nos encontraremos recordándonos continuamente que estamos jugando en una portátil, lo cual es un factor positivo.

 

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La vida es algo más que dar tortas

Primero, la noticia decepcionante: no hay modo historia. Ese modo que tanto gustó en el anterior Brawl ya no existe, y la desarrolladora no parece tener intención de volver a hacer algo así. La nota positiva es que Super Smash Bros. presenta una gran cantidad de modos de juego que nos mantendrán más que entretenidos durante las muchas horas que dura el título.

Desde el menú de inicio podemos acceder al modo Smash, el modo de juego rápido, en el cual podemos seleccionar de inmediato un personaje, rivales, escenario y reglas e introducirnos de inmediato en el fluido gameplay del título, consistente en rellenar el porcentaje del oponente para echarle de la pista. Atentos neófitos: al igual que en anteriores entregas no dispondremos de todos los personajes y escenarios desde el inicio, sino que, tras pasado un cierto número de batallas, un nuevo personaje nos retará, debiendo derrotarle para poder manejarle. La lista de luchadores es la más alta hasta la fecha, sumando un total de 48, más la opción de usar nuestros Miis con tres estilos de combate distintos (karateka, espadachín y tirador). Es digno de mencionar que los personajes en esta entrega están correctamente equilibrados entre ellos, lo que implica que ahora se tiene una legítima posibilidad de ganar siempre y cuando se sepa manejar al personaje. Existen personajes muy directos y fáciles de manejar, como Little Mac de Punch-out, mientras que otros, como el Aldeano de Animal Crossing, requerirán mayor entrenamiento a la hora de dominarlos. El gran aspecto negativo de esta entrega es la eliminación de ciertos luchadores que todos deseábamos volver a manejar, como Solid Snake o los Ice climbers, los cuales tampoco saldrán en la versión de Wii U ante el deseo de Masahiro Sakurai de que ambas versiones tengan el mismo contenido.

Los personajes principales con los que jugaremos incluyen a personajes de Nintendo como Pit y Palutena (Kid Icarus), Marth, Daraem e Ike (Fire Emblem), Shulk (Xenoblade Chronicles), Samus y Samus Zero (que al igual que Zelda y Sheik se han separado en luchadores independientes), Estela… así como invitados de otras casas como Sonic, megaman o pac-man A estos hay que añadir los ayudantes, los cuales nos ayudarán a dar buena cuenta de nuestros rivales, siendo invocados a través de figuras que aparecen en los combates.

También desde el menú de inicio accedemos a los desafíos, el modo smashventura, el cajón de sastre, internet, así como un minijuego de street pass y la (futura) conectividad con Wii U.

Los desafíos son retos planteados por el juego para acceder a diverso material adicional, que van desde escenarios a música, prendas y nuevos ataques. A la hora de completar estos desafíos se nos impondrán una serie de condiciones, como jugar un cierto número de veces con un personaje o escenario, aumentando en dificultad a medida que los superamos.

El modo smashventura es parecido en su jugabilidad al modo historia que disfrutamos en Brawl: debemos pegarnos en mazmorras con una serie de enemigos menores, sacados de sagas a las que pertenecen los luchadores, junto a otros tres personajes, a la vez que recogemos una serie de pegatinas que aumentan nuestros atributos. Pasados 5 minutos, se mide el crecimiento de nuestros atributos y debemos medirnos en combate contra los otros 3 luchadores. Este modo de juego nos permite elegir nuestro equipo, personalizando a nuestro luchador con diversos objetos, accesorios y ataques especiales, lo que da un plus de profundidad al título, ya que elegiremos el equipamiento que mejor sirva a nuestros intereses en un determinado momento y teniendo en cuenta los atributos del personaje, ya que la equipación de, por ejemplo, un accesorio de defensa, suele llevar aparejada la pérdida de rapidez.

 

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Es en el cajón de sastre en el que encontramos un mayor número de opciones de juego, con los modos de senda del guerrero y leyendas de la lucha, compartiendo espacio con el taller de personajes (en el que crearemos nuestros luchadores Mii), el entrenamiento y el estadio. El modo senda del guerrero es parecido al antiguo modo arcade, en el que avanzaremos por un tablero, eligiendo las bifurcaciones en función de la dificultad a la que queramos enfrentarnos, mientras peleamos con el plantel de personajes que salgan a nuestro paso. En el inicio de la senda del guerrero se nos da la opción de apostar nuestros goldones, que ganamos luchando, para aumentar la intensidad de nuestra epopeya, en rangos que van desde el “pan comido” al “¡infernal!”. Esta selección de dificultad no solo afectará a la dureza de los combates sino que, a partir de cierto nivel, el 5,1 concretamente, aparecerán nuevos enemigos.

El modo leyendas de la lucha es uno de los más interesantes, ya que pelearemos con el plantel de personajes en función de la época en la que debutaron en el mundo de los videojuegos. Así, en la época 1984-1986 nos enfrentaremos a Peach, Bowser, Link, Zelda y Samus, mientras que en la de 2007-2013 lo haremos contra Estela, Shulk y entrenadora de Wii Fit, por poner algunos ejemplos. Este modo es todo un homenaje, no solo ya a Nintendo, sino a la industria del videojuego en los 80 de la cual, tras la crisis del videojuego de 1983, Nintendo y Sega emergieron para liderar una nueva edad de oro en los videojuegos que, hasta el momento, no ha parado. Este es uno de los atractivos de este título, el hecho de poder enfrentar a clásicos como Pac-man, Sonic, Mario y Megaman y poder decidir de una vez por todas quién es el mejor. Todo un homenaje a la nostalgia que no debe pasar desapercibido, recreando con pasión y fidelidad hasta a personajes que sus propias compañías han dejado de lado (te estoy mirando a ti, Megaman).

 

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También hay espacio para los minijuegos, como el cazatesoros en el que romperemos cajas, modo asalto donde pelearemos contra hordas de enemigos bajo distintas condiciones, la bomba smash en la que volaremos por los aires dianas y el béisbol smash en el que trataremos de mandar por los aires lo más lejos posible a un saco de boxeo.

Mencionar de pasada el aspecto sonoro, impecable, al nivel del resto de entregas, con música reconocible en cuanto suenan los primeros acordes, todo sacado de las sagas de procedencia de los personajes. No obstante, hay un apartado negativo: la mezcla de voces. No se sabe si es porque Nintendo lo ha dejado a medias o lo ha hecho a propósito, pero en las voces de los personajes hay un batiburrillo de idiomas digno de la interlingua de la película Blade Runner: unos hablan en japonés, otros en inglés y otros en Español. No habría problema si las voces en español fueran buenas, pero el escuchar a Shadow the hedgehog, ayudante en el juego, gritar “control del caos” con esa voz tan insípida le denigra más de lo que pudo hacerlo el juego con su mismo nombre en 2005. En cualquier caso, la mayoría de voces poseen un buen nivel, aunque no son demasiado abundantes, limitándose a alguna que otra frase y gruñido.

En lo que respecta al multijugador, los combates smash online se antojan adictivos si se juega con amigos y conocidos, multiplicándose la diversión y los piques por sacar del escenario a tus rivales. Los modos smashventura, leyendas de la lucha y asalto disponen de multijugador, aunque sólo local, lo que limita el alcance de la propuesta.

 

Un regalo por el 125 aniversario de Nintendo

¿Qué tiene Super Smash Bros. para que sea un título tan cautivador? ¿Es por sus nuevos modos de juego? Por más que parezcan nuevos, son el mismo perro con distinto collar. ¿Son los nuevos personajes? Sin duda resultan interesantes, pero muchos personajes son lo mismo que hemos visto en entregas anteriores. ¿Es el hecho de poder llevarte uno de los mejores juegos de lucha a todas partes? No es una mala ventaja, pero nada determinante.

Lo que supone Super Smash Bros. se puede resumir en una palabra: diversión. Diversión pura y sin adulterar. Al colocarse por primera vez tras la portátil, uno no espera más que lo que ya ha visto anteriormente con sutiles mejoras, pero todo eso deja de tener importancia en cuanto comienzan a repartirse los primeros golpes. Super Smash Bros. es la quinta esencia de la diversión; es el equivalente virtual a deslizarse por un tobogán de agua montado en un tyrannosaurus rex, toda una experiencia jugable que se atesora. A esto hay que añadir el factor nostalgia que Nintendo ha introducido en el título, y que ataca al corazón de los gamers más veteranos que han visto crecer la industria.

No es un juego exento de fallos, por supuesto, la supresión del modo historia y la eliminación de personajes como los ice climbers (justificada en que no eran capaces de hacerlos funcionar en 3DS) suponen un paso atrás; además, siendo realmente puristas, no aporta nada nuevo a la saga salvo unos pequeños retoques y un mayor plantel de personajes. No obstante, su adictiva jugabilidad, sus innumerables horas de juego (tardamos 13 horas sólo en desbloquear todos los personajes y escenarios) y su encanto sin fin le colocan en el podio de los juegos de lucha portátiles.

Nintendo no podría haber deseado un mejor regalo de cumpleaños.

 

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Positivo

  • Apartado visual muy cuidado
  • Jugabilidad perfectamente adaptada a la 3DS
  • Numeroso plantel de personajes
  • Innumerables horas de juego
  • Diversión embutida en una tarjeta

Negativo

  • Se han eliminado personajes de entregas anteriores
  • Se han eliminado modos de juego como el historia
  • El control no es tan preciso como con un mando
8.2

Muy bueno

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