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Análisis Bladed Fury

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ANÁLISIS

Análisis Bladed Fury

Regresa la Princesa Ji en su travesía por reivindicar el nombre de su familia mediante una experiencia tan efímera como intensa

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A medida que los años transcurren, la industria del videojuego continúa evolucionando. Al igual que con sectores como el cine, la televisión, la pintura y cualquier ámbito de la índole, el medio interactivo ha avanzado considerablemente y no es equiparable a lo que en su pasado representaba. Como resultado, sus representantes han logrado trascender de la simple etiqueta del ocio y del entretenimiento para disfrutar de una adjetivación más sobria y profunda, sin embargo, no todos sus heraldos logran cumplir a cabalidad con dicha realidad. Y Bladed Fury se encuentra allí.

A dicho respecto, el título de NExT Studios es, descrito simplemente, una excelente experiencia de acción. Empero, la palabra clave de tal afirmación es 'experiencia' pues, como un cortometraje o una miniserie, se trata de una producción considerablemente efímera, especialmente al ser comparada con sus congéneres. Así, en un ecosistema donde se premia en gran medida la duración y las grandes dosis de contenido, el preciosista viaje por la China Ancestral es uno cuya evaluación es más compleja de la que a simple vista se puede realizar. Por lo tanto, los invitamos a que continúen leyendo nuestro análisis de Bladed Fury para descubrir cuál es el desenlace de su dilema.

Un vacuo y fugaz periplo de redención

Al conversar sobre la campaña de Bladed Fury, podemos dedicar un momento a introducir su aspecto narrativo. La expresión 'momento', cabe aclarar, es sumamente pertinente pues, tanto por extensión como por profundidad, las aristas a resaltar son reducidas. Así, solo hemos de saber que encarnamos a Ji, una princesa imputada con el asesinato de su padre, el duque Kang de Qi, quien es traicionado y asesinado por Tian antes de asumir el poder y tomar como rehén a la princesa mayor Shu.

De tal forma, emprenderemos un periplo para limpiar nuestro nombre, derrotar al usurpador y salvar a la primogénita del duque. Aunque suene reduccionista, lo sintetizado describe cabalmente los pilares fundamentales sobre los que se erige el argumento, el cual peca de vacío y breve en medidas palpables, rozando la presunción de estar apostando verdaderamente por una historia compleja. En efecto, no es el caso, empero, gracias al carácter justo y adecuadamente anecdótico de su componente narrativo, su simplicidad permite que el jugador pueda centrarse a plenitud en la jugabilidad, la cual se alza como la verdadera protagonista de toda su propuesta.

Danzando junto a pinceles y armas

Francamente, es imperativo ser más precisos: no es solo el conjunto mecánico el que se presenta como el referente de Bladed Fury, sino su combinación con el apartado artístico. Juntos, el videojuego logra encontrar su pináculo, ofreciendo enfrentamientos increíblemente fluidos y divertidos de la mano de una vistosidad visual que, simple y llanamente, es un espectáculo de grandes magnitudes. A pesar de que dispone de rompecabezas y plataformas tan anecdóticos como el argumento en sí, los combates se convierten en una experiencia tan gratificante e impoluta que, por cuenta individual, logran cargar con la mayor parte del peso de la producción.

Como curiosidad, Bladed Fury no cuenta con una innumerable cantidad de movimientos, armas o habilidades. En realidad, yendo en orden de mención, Ji solo se vale de ataques direccionales, un escudo para defenderse y hacer contraataques, unas espadas para ataques ligeros, un espadón para ataques pesados y seis poderes especiales, de los cuales solo podremos equiparnos cuatro en simultáneo. Aunque pueda parecer poco, NeXT Studios se las ingenió para hacer de dicho arsenal un verdadero deleite, y es que Bladed Fury sobresale por la fantasía que, a través de tales herramientas, es capaz de evocar.

Consecuentemente, cada corte, cada bloqueo oportuno y cada habilidad son un indescriptible festival de sensaciones. Gracias a la más que adecuada dificultad del título, el repertorio en principio escueto es capaz de ser el set de pinceles perfecto para pintar maravillas durante cada pelea. Con una paleta de colores estimablemente brillante y vigorosa, enemigos con debilidades y tácticas particulares para derrotarlos, una serie de diseños irreprochables y singulares y una retahíla de instrumentos justa para cada situación, Bladed Fury hace una simbiosis notable entre jugabilidad y audiovisuales para que cada combate sea más que satisfactorio.

Por otra parte, cabe acotar que el título cuenta con un sistema de almas similar al de Dark Souls, las cuales son obtenidas tras derrotar enemigos y pueden ser utilizadas en capillas -semejantes a las hogueras- para adquirir nuevos movimientos, mejorar los actuales o aumentar el número de curaciones disponibles. Y, continuando con las simetrías, también podríamos mencionar que las habilidades funcionan por existencias y no por maná o que cada mapa guarda secretos, pero la más importante será el cuidado y atención que disponen los jefes finales, expresiones máximas de todo aquello en lo que Bladed Fury sobresale. Una pena, por lo tanto, que el ritmo de la epopeya se vea detenido con tanta regularidad por pantallas negras y de carga en cada nueva zona, en ocasiones estas sin nada que ofrecer más que unos cuantos pasos por recorrer.

Videojuego o arte: Un nuevo episodio de la eterna dicotomía

Lo discutido hasta este punto del escrito permite arribar a una clara bifurcación, en la que un sendero apuesta por la versión más 'artística' de Bladed Fury, que es donde verdaderamente sobresale, y un sendero que se decanta hacia su variante más 'ociosa', que es donde adolece de inconvenientes. Es decir, la creación trae de vuelta a colación el hasta ahora inacabado debate sobre cuál es la aproximación del medio interactivo hacia sus trabajos: ¿pondera más la vivencia, independientemente de cuán grande sea su relación diversión/precio, o pondera más la cantidad de horas de entretenimiento, independientemente de cuán grande sea su relación valor/tiempo? La respuesta a la incógnita anteriormente señalada es, precisamente, la que permitirá al lector juzgar si Bladed Fury es, o no es, una adquisición recomendable.

Bladed Fury, una cautivante efimeridad

En instancias últimas, Bladed Fury es una obra singular sumamente paradójica. Su historia es anodina, pero su contexto es espectacular; sus sistemas son básicos, pero su combate es placentero; su duración es reducida, pero su experiencia es un deleite a los sentidos; su calidad 'objetiva' es discutible, pero su calidad 'subjetiva' es innegable. Y puede que sea en esta última contradicción donde se oculte el verdadero valor del videojuego, sin embargo, el optar por una interpretación u otra depende enteramente del jugador, quien se verá en la para nada fácil labor de calificar el título fuera de las evaluaciones tradicionales del ámbito al que pertenece.


Análisis Bladed Fury

Analizado en PlayStation 4

VideoGame
7
Puntuación Areajugones:
Notable bajo
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Bladed Fury, sumándose a una lista cada vez más creciente de videojuegos, se encuentra en un desafortunado limbo entre lo que ofrece como experiencia y lo que ofrece como producto. Su impoluta composición mecánica y su hermosa dirección audiovisual se ven enfrentados con una escueta dosis de contenido, generando así una dicotomía que obligará a quien se aventure en sus confines a escoger si vale más su rol de obra interactiva o su rol de medio para el entretenimiento.

Historia

Jugabilidad

Gráficos

Sonido

  • Su sistema de combate es fluido, vistoso y placentero
  • Los jefes finales son sobresalientes, y representan la cúspide de la obra tanto en lo visual como en lo jugable
  • Cuenta con el nivel justo de exigencia para toda clase de jugadores
  • El diseño artístico es impresionante e impoluto
  • Su argumento y personajes son intrascendentes y no atraen la atención del jugador
  • Deja mucho que desear en términos de duración y cantidad de contenido
  • Los intervalos entre zonas, al igual que las pantallas de carga, quiebran por completo el ritmo del juego
  • Las plataformas y los rompecabezas son anecdóticos
Duración: 2-4 horas
Jugadores: 1
Idiomas: Textos y voces en inglés

Política de puntuación

Etiquetado en :

Bladed Fury

Redactado por:

Objetivo a tiempo completo, subjetivo a tiempo parcial. Asiduo al medio interactivo por su capacidad de hacernos vivir las historias, no contarlas. Joven venezolano amante de los RPG's que busca cooperar en la evolución de un medio en construcción.