Pese a que Dragon Age: Inquisition, la última entrega de la afamada saga de rol medieval, es considerado como uno de los mejores juegos de la generación, el título supuso el inicio de una debacle que, tras Mass Effect: Andromeda y Anthem, se ha asentado en BioWare. Los últimos años han sido muy complicados para la desarrolladora predilecta de Electronic Arts y, aunque estarían trabajando en un nuevo Mass Effect, además de una posible revitalización del mencionado Anthem, es evidente que no se encuentran en su forma más óptima. Y esto, entre otros detalles, tendría que ver con el motor Frostbite.
Ello, cabe aclarar, no es una suposición sino, en cambio, parte de las declaraciones de Aaryn Flynn, ex mánager general del estudio, en una entrevista con Games Industry. Allí, el directivo señaló que, si bien el motor tiene un sinfín de fortalezas, no está bien adaptado para el género RPG, lo que representó un gran número de dificultades al momento de desempeñar su labor. "Frostbite es un motor interno de EA; muy poderoso, rápido, veloz y cuyo propósito es construir cosas realmente geniales. Pero también es extremadamente delicado y necesita de un gran equipo", comentó.
"Increíbles e impresionantes características de tecnología, realmente al borde lo que es posible. Pero se necesita un equipo muy grande de empleados para mantenerlo y para lograr ese rendimiento óptimo. Y esa, realmente, es la metáfora, al menos para los primeros días de Frostbite", añadió, para luego reconocer: "Fue cada vez más difícil crear el contenido que la gente quería".
"Se convirtió en algo más y más difícil lograr el contenido en esos lapsos de tiempo y hacer cosas. E, incluso a pesar de que teníamos más gente -teníamos más equipos, más compañeros-, estábamos reduciendo la cadencia a la que podíamos construir y crear esas experiencias", admitió. En última instancia, reconoció que parecía que no "podían encontrar nuestro camino con las herramientas" que el Frostbite proveía y que ello, en su rol de mánager general, fue una gran frustración en la que piensa incluso después de su etapa en la compañía.
Aun así, BioWare es de los mejores estudios de la última década, y sus recientes traspiés no le restan ni la calidad ni el apoyo de la comunidad. Por ello, esperamos que puedan encontrar su mejor faceta y, de esta manera, ofrecernos las versiones más destacables tanto de Dragon Age IV como del próximo Mass Effect y Anthem.
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