La industria y las consolas de media generación

¿A qué estamos jugando?

La industria y las consolas de media generación
 
 

En 2013 nació la octava generación de consolas con el lanzamiento al mercado de PlayStation 4 y Xbox One, tras presentarse sus especificaciones, sus respectivos precios y sus juegos más potentes que las acompañarían durante su vida útil, incluso alguno de ellos aún no ha salido a la venta y estamos ya a mediados de 2016.

Vivimos en una época en el que el avance tecnológico está a la orden del día, y lo que hoy es una pasada en dos semanas se ha quedado anticuado y obsoleto. Lo estamos viviendo incluso con los teléfonos móviles, en poco más de un año la compañía puntera de turno te “obliga” a comprar su nuevo teléfono porque la nueva versión tiene media pulgada más de pantalla, una cámara mejor, más memoria RAM, capacidad para mojarse sin deteriorarse, o pagar desde el mismo terminal inteligente como si de una tarjeta de crédito se tratara. La cuestión es que cada año y medio hay usuarios que están dispuestos a pagar entre 600 y 1.000€ para tener el smartphone más moderno del mercado. Aunque sea pagando a plazos.

La evolución del hardware en los smartphones se podría aplicar a la industria de los videojuegos, que han decidido que el hardware de 2013 no aguantará hasta 2020 (calculamos que ahí más o menos acabará la vida útil de PlayStation 4 y Xbox One) y hay que sacar nuevas consolas en mitad de la generación que no solo se limiten a cambios estéticos o versiones más delgadas, sino que mejoren el rendimiento de las actuales.

Los primeros rumores vinieron con PlayStation 4.5 o PlayStation Neo, Sony estaría preparando una nueva versión de PlayStation 4 que cumpla el estándar 4K, mejorando los juegos actuales y reescalándolos a esa resolución. Cobraban fuerza también los rumores de que se tratase de una PlayStation 5, así que en los primeros meses de 2016 ha reinado la confusión, pero en el E3 de este año Microsoft ha anunciado dos consolas que nos han sacado de dudas, a falta de saber qué hará Sony ¿anunciará oficialmente la PlayStation 4 Neo en la Gamescom de 2016?

Por el momento tenemos la primera revisión de Xbox One, con las siguientes características:

  • Reproducción de vídeo en 4K.
  • 2TB de disco duro.
  • Alto rango dinámico. (HDR).
  • Stand vertical para el apoyo de la consola.
  • Fuente de alimentación dentro de la consola
  • 40% más pequeña que Xbox One

Hasta aquí todo normal, es decir más disco duro, mejora en la reproducción de vídeo para aguantar el estandarte 4K (suponemos que Xbox One no lo llevaba de serie por la diferencia de precio que podía haber resultado), reducción necesaria de volumen…. Una buena revisión, pero conservando la mayor parte de los componentes internos de la consola original, que tres años después también les salen (a las compañías) más baratos que en los inicios de vida de la máquina.

En la otra parte tenemos anunciada también oficialmente a Xbox Scorpio, recién salida del E3 de 2016 y que según Aaron Greenberg, “será una bestia”. Una bestia en cuanto a potencia, y una bestia para la época en la que estamos, pero teniendo en cuenta la velocidad a la que avanza la tecnología actual, quizás dentro de 4 años esta bestia no sea más que un pollito que nada podrá hacer para competir con la potencia de los PC‘s de la época. Todo lo que sabemos de Xbox Scorpio está reflejado en esta entrada. 

Project Scorpio

Por lo que respecta a Sony, esto es todo lo que sabemos de PlayStation 4 Neo, la consola de media generación de Sony que dejará atrás a los gráficos con los que estamos flipando ahora cuando se active el modo Neo, a saber:




  • Mejoras gráficas y de rendimiento a juegos compatibles cuando se juega en Neo.
  • 4K nativos de salida de algunos juegos, y la capacidad para mejorar la resolución de 4K de los anteriores.
  • Soporte de vídeo 4K 
  • Mejor rendimiento para PlayStation VR

ps4k

Llegados a este punto, tenemos clara una cosa: a partir de la octava generación la industria se ha visto obligada a sacar al mercado dos consolas, siendo la segunda más potente que la primera pero completamente compatibles una con la otra. Esta decisión puede venir motivada tanto por los propios diseñadores de videojuegos de las empresas first party como también por las desarrolladoras externas, que podrían haber empujado a Sony y Microsoft a sacar nuevas consolas para poder crear juegos que lleguen a resoluciones más altas, dado que las consolas actuales no han sido capaces de cumplir con las expectativas que se habían generado inicialmente.

Si tenemos en cuenta la velocidad de la evolución del hardware de la que hemos hablado al principio de esta entrada, podríamos estar en la primera de las generaciones en las que los fabricantes de hardware se verán obligados a crear al menos dos consolas con diferentes características durante la vida últil de las mismas. O igual estamos frente al final de las consolas domésticas tal y como las conocemos en la actualidad, para dar paso a máquinas con hardware actualizable según la demanda (y el presupuesto) del usuario. Dicho de otra forma, las consolas de la novena generación se podrían parecer más a un PC en el que el usuario le vaya actualizando las piezas que a una caja cerrada con un hardware inamovible desde que sale a la venta hasta que se acaban sus días de gloria.

¿Tanto está evolucionando el mundo que una consola no puede aguantar más de tres o cuatro años? Pero todo esto ¿cómo afectará al bolsillo del consumidor? Es de buen saber que tanto Sony como Microsoft tienen los bolsillos llenos de dinero, pero las consolas de la generación actual salieron a la venta en un momento en el que la economía mundial no estaba pasando por un buen momento. A día de hoy esta economía ha mejorado más bien poco o nada, por lo menos en España, y los consumidores de videojuegos que apostaron por comprarse una de las dos consolas que actualmente mandan en este mundillo se podrían ver “obligados” a comprarse una consola que se adapte a las necesidades de su nuevo televisor. ¿Está realmente la economía mundial preparada para la compra de una nueva consola cuando solo hace tres años de la compra de la consola anterior? ¿Se llenarán las estanterías de las tiendas de videojuegos de primeras versiones de PlayStation 4 y Xbox One que no quiera nadie debido a un crecimiento de la demanda de PlayStation 4 Neo o Xbox One S o Scorpio? 

Como podéis ver esta octava generación está creando unos debates y unos quebraderos de cabeza impresionantes, ¿cuál es vuestra opinión respecto a este peliagudo tema?


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