Death Note y la polémica del whitewashing

Se estrenará a nivel internacional el próximo 26 de agosto

Death Note y la polémica del whitewashing
 

Durante los últimos años se ha producido toda una explosión de adaptaciones y obras que quedan fuera del ámbito cultural occidental. El anime y las producciones asiáticas son casi desconocidas por el público general y Hollywood parece haber encontrado un filón económico. Sin embargo la traslación de esas historias, muchas veces plagadas de símbolos culturales propios, y ambientadas y protagonizadas por asiáticos, suponen todo un problema para las compañías estadounidenses. Es entonces cuando comenzó a hablarse de la polémica práctica del whitewashing o blanqueamiento, por la cual se aplica un lavado de cara para occidentalizar las obras originales. La última controversia derivada de esto se produjo con “Ghost in the Shell”, y el protagonismo de Scarlett Johansson. No obstante encontramos cientos de ejemplos más, y la última adaptación de “Death Note” se ha unido ahora a la lista.

Cuando Netflix anunció que el famoso anime de Tetsurō Araki sería adaptado al cine, muchos fans se alegraron. “Death Note” es una de las series mejor valoradas de los últimos años tanto por su estilo como por su profundo e intrincado argumento. Sin embargo las alarmas saltaron rápidamente al conocerse que sería Adam Wingard el encargado en dirigirla, que los protagonistas serían occidentales, y que la acción transcurriría en Seattle y no en Tokio. Aún faltan más de dos meses para que la cinta se estrene, y ya todos apuntan a un nuevo caso de whitewashing evidente. “En este momento las críticas están basadas en suposiciones”, agregaba Wingard en Twitter ante las numerosas críticas. Las quejas de los fans están siendo constantes y el director se defiende en su propia red social:

“No hay una conspiración para eliminar la cultura japonesa de Death Note. Es una versión nueva de la historia, situada en Seattle.”

El incendio provocado por la decisión de casting sin embargo no parece tranquilizar a los fans que parecen encenderse cada vez más con las respuestas de Wingard. A pesar de los intentos del director por defender su obra, “Death Note” ya es indudable que llegará a su estreno con un historial algo problemático:

“A. Ese no es el tema. Es un remake de ‘Juego Sucio’ ambientado en Boston.
B. Sí, lo son, pero también hay blancos, negros, hispanos, etc.”

Los espectadores ya empiezan a acostumbrarse a esta práctica con algunas licencias, y aunque casos como el de “Iron Fist” o “Doctor Strange” finalmente no terminaron por ensombrecer el resultado final, “Death Note” no parece que vaya a tener tanta suerte. Habrá que seguir con atención próximos anuncios, pero aunque Wingard quiere ganarse el favor de los espectadores imitando el aspecto visual de la obra original, la polémica ya está servida.


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