¿Ha dejado Xbox One de ser la Cenicienta de esta generación?

Xbox One X ha sido lo que le hacía falta a Microsoft

¿Ha dejado Xbox One de ser la Cenicienta de esta generación?
 

La octava generación de consolas fue presentada al mundo en el E3 de 2013, con PlayStation 4 y Xbox One como sucesoras de PlayStation 3 y Xbox 360. Una de las dos consolas fue objeto de burlas incluso por los directivos de Sony, que vieron cómo antes de empezar la generación ya tenían el 75% de la comida servida a su favor.

Cenicienta es un cuento de hadas popular siendo la adaptación cinematográfica de Disney la más conocida y trata  de la única hija de un caballero viudo que siente como su hija necesita la atención de una madre, pero el padre de Cenicienta muere de repente y su madrastra resulta ser una mujer cruel y egoísta que sólo piensa en el bienestar y futuro de sus hijas legítimas, por lo que Cenicienta se convierte en sirvienta y cocinera de su propia casa, siendo humillada y maltratada por familia política.

Xbox One y Cenicienta, por tanto tienen en común que han sido humilladas y vejadas, del cuento vamos a hablar poco más que al final Cenicienta resulta ser feliz casándose con su amado Príncipe, que es donde llegaremos al final de este artículo de opinión.

No sólo fueron los directivos de Sony los que se burlaron de Xbox One durante estos 4 años de vida que tiene la consola, sino que parecía que los propios estudios sacaban adrede versiones de sus juegos muy inferiores visualmente a las de PlayStation 4. Un claro ejemplo fue Battlefield Hardline, que a pesar de que en la consola de Sony no pasaba de 900p, en Xbox One funciona a 720p. ¿Estaban los estudios boicoteando la resolución de la consola de Microsoft para que luciera mejor en la de Sony? ¿Habían perdido la batalla en este aspecto los americanos? Con el paso del tiempo los estudios empezaban a equiparar las resoluciones, pero Xbox One siempre ha ido un paso por detrás de PlayStation 4, incluso en ventas donde la diferencia ya no era de un paso sino de casi toda una carrera.

Todo el tema de las resoluciones lo estudiaba bastante bien Digital Foundry (partner de Eurogamer), quienes no dudaban ni un segundo en mofarse de las prestaciones de Xbox One respecto a PlayStation 4, vídeos en los que hablan de resoluciones por encima de cualquier otra cosa, haciendo enfurecer a los poseedores de una consola de Microsoft y dando motivos para que los usuarios de la consola de Sony se regocijen en los foros y en las redes sociales. Viendo que los usuarios se mofan de una consola que cuenta con una resolución más baja y que hay otra superior, ¿por cual se decidirá el usuario indeciso? Evidentemente por la más potente, y más teniendo en cuenta que los exclusivos de la marca nipona han estado a un nivel muy superior a los de la marca americana, apostando por nuevas IP’s cargadas de buen contenido, experiencias que hacen que uno se plantee comprar esa consola determinada sólo por sus exclusivos, porque a los que alegan que los juegos exclusivos no venden consolas, o no entienden de qué va todo esto, o mienten como bellacos. Llegados a este punto, Microsoft debía ponerse las pilas en títulos exclusivos o perdería la carrera por mucha desventaja.

Y entonces llegó EL ANUNCIO. Así, en mayúsculas. Había llegado el Príncipe que venía a buscar a Cenicienta y rescatarla de las malvadas garras de su madrastra y las brujas de sus hermanastras. Microsoft anunció oficialmente en 2016 que estaban preparando una bestia, un monstruo capaz de mover juegos a resoluciones que debían haber movido tanto Xbox One como PlayStation 4 y que ambas fracasaron por andar cortas de hardware.

Unboxing de Xbox One X, así es la consola más potente del mercado

A partir del anuncio y el posterior envío de consolas de desarrollo a las empresas third-party que tanto repudiaban trabajar con la primera Xbox One y su, al parecer, complicada eSRAM, empezó a llegar un aluvión de buenas palabras hacia la nueva consola, bautizada como Project Scorpio como nombre en clave. El escorpión es un animal terrestre con un veneno letal en su cola, y en ese aguijón es donde Xbox One X lleva todo su veneno, en la nueva potencia interior que es capaz de entregar la nueva bestia de la compañía de Redmond. Los detractores de la consola de Microsoft se han posicionado ahora a su favor, y la nueva consola ya está recibiendo las mejores versiones de los juegos de esta generación, siendo incluso mejor optimizados que los de PC de gama alta como es el caso de Assassin’s Creed Origins y Wolfenstein 2La Cenicienta se ha convertido por fin en princesa y la respuesta de los usuarios ha sido muy grata, agotándose las reservas de la edición Project Scorpio y con unas buenas ventas para la consola premium de la octava generación.

Parece que Microsoft ha reaccionado a las malas críticas en cuanto a hardware y sus políticas iniciales con Xbox One; ahora la lucha la tienen por realizar una buena campaña navideña y convencer a los posibles compradores que su consola es mejor la elección, aunque en España la cosa está bastante mal después de la marcha de dos de los relaciones públicas de la división española y la nueva gestión que vendrá desde Reino Unido, pero eso lo abordaremos en otro artículo.


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