Crítica del episodio 2×04 de The handmaid’s Tale: Gilead ha ganado

The Handmaid’s Tale

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Crítica del episodio 2×04 de The handmaid’s Tale: Gilead ha ganado

"Es mi culpa. Todo es culpa mía"

Crítica del episodio 2×04 de The handmaid’s Tale: Gilead ha ganado
 

Una semana más, “The Handmaid’s Tale” continúa sus andadas, expandiendo el universo de la obra literaria de Margaret Atwood, y tratando de mantener el alto nivel mostrado hasta hora, tanto a lo largo de la primera temporada como en estos primeros compases de la segunda. Como ya os comentábamos la semana pasada, el principal reto al que hace frente actualmente la serie es el de ser capaz de llevar una obra existente y limitada, como es el libro que lleva el mismo título que la serie, siendo capaz de ser coherente con el universo y el tono del producto original.

Era ayer mismo cuando llegaba el cuarto capítulo de esta segunda temporada, “Other Women” (Otras Mujeres), que recoge el testigo de la semana pasada en un momento complicado para la gran mayoría de personajes implicados y en donde el propio entorno, la actual Gilead, es la que tiene la mayor parte del protagonismo. Esta semana nos encontramos con que la historia se deja un poco de lado para adentrarnos más en la mente de June, de Serena, y presenciar la auténtica victoria de Gilead.

Esta crítica contiene spoilers del episodio. Si quieres seguir leyendo te instamos a que lo veas previamente.

El capítulo de esta semana supone lo que parece prácticamente un reinicio  de la acción en la serie. Tras la fuga fallida de June, nuestra protagonista vuelve a casa de los Westford con el valioso bebé aún en el útero. Desde el comienzo, los responsables de la serie no ocultan que esto es casi como un reinicio, mostrando a través de flashbacks cómo fue la llegada inicial de nuestra protagonista a casa de los Westford y repitiendo planos que recuerdan en gran medida a algunos que pudimos ver a través de la primera temporada.

Sin embargo, en este episodio las presentaciones dejan paso a excusas, y es que la fuga de June se camufla como un secuestro de mano de los terroristas, de forma que esta criada pueda volver a la vida que ostentaba con “normalidad”. Y la encargada de mantener todo bajo control es la tía Lydia, que en el capítulo de esta semana goza de gran protagonismo. Desde el primer momento vemos a una June dispuesta a luchar, rabiosa y que resistirá todo lo que pueda contra el sistema; mientras que Serena, la señora de la casa en la que se encuentra, se muestra igualmente enfadada y dispuesta a tolerar pocos movimientos por parte de su criada.

Lydia es el eje entre estas dos grandes personalidades, la que sirve a Gilead para tratar de mantener el orden y evitar que estos dos huracanes choquen en un terrible enfrentamiento que no sería sino un problema para todos los involucrados. A través de este capítulo, podemos apreciar el trabajo que hace Lydia, tanto tratando de controlar a Serena para que todo el embarazo y parto de la criada pueda tener lugar; como intimidando a June y disuadiéndola, como veremos más adelante, de cualquier intento de luchar contra Gilead.

Respecto a la historia que se nos cuenta y cómo avanzan los acontecimientos, nos encontramos con un capítulo especialmente lento, en el que la trama no avanza demasiado y se deja de lado en pos de indagar más en la mente de June, en ciertos momentos de su pasado y en la forma en la que todo ello ha acabado por llevarla a la situación en la que se encuentra actualmente. Y es que precisamente la mente de June es la protagonista del episodio de esta semana, el cual comienza con una protagonista fuerte y dispuesta a luchar para terminar con una chica hundida, sumisa a Gilead y que se siente culpable de sus errores.

A lo largo de los minutos de episodio de esta semana, como os contábamos, Lydia es la que se impone frente al resto de personajes, para ir poco a poco consumiendo a June hasta minar su moral.  En casa de los Westford se vive una situación incómoda con el embarazo y, aunque Serena llega a expresar su deseo de echar de casa a la criada, tanto su marido como Lydia se oponen por el bien del niño. Toda la tensión presente, a la que añaden su granito de arena hechos como el silencio absoluto de Mayday desde hace días y el temor de diferentes criadas, se materializa en pequeños momentos de incomodidad; y llega a su punto álgido más allá de la mitad del capítulo en una fuerte discusión entre Serena y June, en la que Lydia interviene para dar un paseo con nuestra protagonista.

Y es en este paseo en el que nos encontramos con la escena más cruda del episodio y una de las más crudas de toda la serie. Aunque no es tan visceral como las escenas vistas en la primera temporada, el peso moral de la acción es simplemente brutal y la tensión presente todo el momento acaba agotando. En este paseo Lydia es capaz de ir descubriendo detalles de la historia, como el hecho de que Omar, el hombre que ayudaba a June a escapar, fue identificado por sus crímenes y yace colgado en el muro de la ciudad; además de desvelar que su mujer ha sido entregada como criada y su hijo dado en adopción.

“Es mi culpa. Todo es culpa mía”

Es por tanto aquí cuando June descubre las repercusiones de su intento de fuga, que incluyen una muerte, una nueva mujer llevada a la esclavitud sexual y un niño separado de sus padres y prácticamente hecho huérfano. Así, Lydia logra calar en la mente de nuestra protagonista, que llega a afirmar que todo es culpa suya, y decide abandonar su actitud combativa para rendirse ante Gilead. Toda una tortura psicológica que cala en el espectador y nos hace sufrir junto a la protagonista. Lo siguiente que vemos es a la propia June suplicando a los Westford que le permitan quedarse en su casa, con unos ojos sin esperanza alguna.

Tras esto, una de las partes más llamativas del episodio, tiene como protagonista a una Serena completamente loca por tener por fin un hijo que parece no llegar nunca. Por ello, acaba colándose en la habitación de June mientras esta finge estar dormida para poder acercar su oído al vientre de la criada y escuchar a su futuro hijo. Sin embargo, ni siquiera esto parece provocar un sentimiento de lucha en June, que se resigna a abandonar toda lucha para vivir de acuerdo a lo que Gilead propone. Todos han perdido la cabeza y los propósitos personales. El espectador siente el dolor de todos y la presión del sistema. Gilead ha ganado.

“The Handmaid’s Tale” regresará con su quinto episodio el próximo miércoles a través de la plataforma de streaming de HBO España. Asimismo, en Areajugones seguiremos trayéndote todos los detalles de cada nueva entrega para que no te pierdas ningún detalle.


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