Crítica del episodio 3×01 de Ataque a los titanes: La verdad es peligrosa

Ataque a los titanes

Crítica del episodio 3×01 de Ataque a los titanes: La verdad es peligrosa

La serie de la temporada regresa con una apuesta que abandona el miedo a la muerte por otro tipo de peligros

Crítica del episodio 3×01 de Ataque a los titanes: La verdad es peligrosa
 

Las alas de la libertad vuelven a extenderse una vez más, pero esta vez no para descubrir mundo, sino para morder la mano del dueño. “Ataque a los titanes” regresa con una tercera temporada que promete muchas más respuestas que ninguna de las anteriores, y que establecerá definitivamente las reglas de su todavía desconocido universo. El descubrimiento de la verdad (o parte de ella) de los titanes ha cambiado por completo la perspectiva con la que la Legión de Reconocimiento afrontaba la amenaza hacia la humanidad, y esa nueva dirección ha activado un mecanismo de purga. Con enemigos dentro y fuera de las murallas ¿Cuál es la salvación?

El inicio de esta nueva temporada establece las bases de lo que será la serie durante los próximos 25 episodios, y esa labor se adueña por completo del espacio que previamente ocupaba el miedo y el suspense del pasado. Wit Studio tiene por delante una de las partes mas complejas e interesantes de todo el manga, y es por ello que en esa ocasión han optado por la solución más lógica. Si de la oscuridad de pasó al misterio al final de la segunda temporada, ahora ese misterio es utilizado para perfilar un tablero de juego que hasta ahora siquiera había sido considerado. Se sustituye el “qué” por el “por qué”, y tal y como si fuera un niño que comienza a cuestionarse el mundo en el que vive, la serie se gira sobre sí misma.

Esta crítica contiene spoilers del episodio, por lo que te instamos a verlo antes de seguir leyendo.


Este episodio emplea el recurso de mostrar de manera enigmática el final de la temporada

Tras el descubrimiento de la nueva habilidad de Eren, y la historia de Christa, ahora la Legión de Reconocimiento empieza a volver sobre sus pasos. Ymir y Berthold escaparon, sí, pero el breve momento que Eren pasó con ellos sirvió para que se empezara a cuestionar el antagonismo de los titanes. La sospecha se ha instalado en él y en el resto del cuerpo de exploradores, el cual ahora se dispone, con Levi a la cabeza, intentar descubrir quién los ha estado manipulando durante años. La apertura de esta temporada es notablemente distinto a todo lo que se ha visto previamente en la serie, y centra su mirada en lo que está sucediendo dentro de los muros. Eso obliga a dejar de lado los combates, y a poner sobre la mesa un ritmo mucho más pausado, con más tendencia hacia los diálogos entre personajes que a los pensamientos internos de los mismos.

Ahora que sus superiores van contra ellos, y que están en desventaja numérica, cobra todavía más importancia la transformación de Eren. Es evidente que el chico se ha convertido en la torre que sirve como enroque, y para utilizarlo sacando el máximo partido, deben entender el funcionamiento del proceso. Sin embargo, mientras Hange continúa experimentando con Eren, por detrás de ellos se está gestando una persecución promovida por un sistema que busca defenderse de la nueva amenaza.

El régimen que tantos años habían estado manteniendo se ve en peligro por la fuga de información clave. Historia sabe cosas que podrían echar abajo todo lo que han construido, y eso es motivo suficiente como para instigar una purga contra todo el grupo. La batalla de “Ataque a los titanes” ya no es por la lucha de supervivencia entre titanes y humanos, ahora lo que está en juego es el propio sistema. ¿Por qué seguir siendo marionetas? Tras la huida de Ymir, Christa se ha quitado la venda de los ojos, y ha ayudado a que los demás también lo hagan.

Los sucesos de la última temporada ha cambiado el carácter tanto de Eren como de Christa

Más de la primera mitad de este episodio está destinada a perfilar la nueva situación, pero el enemigo no tarda en comenzar a moverse iniciando una guerra sucia. El rey Fritz no busca un enfrentamiento directo, ni siquiera guarda especial rencor hacia ninguno de ellos. Él, como líder del régimen, tiene la obligación de proteger la realidad en la que viven incluso si es una farsa. Para ello utiliza todos los recursos que tiene a su alcance, y eso incluye a la propia Policía Militar, quien sirve de brazo ejecutor de las altas instancias. El asesinato del pastor Nick solo es una prueba más de la falta de escrúpulos que crece en el seno del reino, y de la magnitud del secreto que pretenden sepultar.

El Culto del Muro se ha presentado desde el inicio de la serie como una facción de fanáticos sometidos por el peso del miedo a los titanes. Sin embargo su posición dentro de la jerarquía de poder los convierte en objetivo tanto del rey como de los exploradores; uno para tapar la verdad, y los otros para descubrirla. Se van entrelazando las tácticas, los movimientos estratégicos, y poco a poco la seria va dejando atrás la violencia descarnada para abrazar una batalla con muchas más capas, una reyerta en la que vale absolutamente todo.

Ahora bien, si la guerra se vuelve psicológica, Levi tiene todas las de ganar. ¿no?. Tras su casi desaparición en la pasada temporada, verlo de vuelta es sin duda el mayor acierto de lo nuevos episodios. Su regreso está más que justificado -no solo por la presión de los fans-, y el tiempo que ha pasado desde su lesión sirve de motivo lógico para volver a verle actuar. Resulta muy gratificante ver cómo con tan solo su intelecto es capaz de anticiparse a los movimientos del enemigo, trazando pistas falsas, y destapando las vergüenzas de sus superiores. El nuevo rumbo de la serie le proporciona una nueva dimensión al personaje que hasta ahora solo habíamos visto en el campo de batalla. No obstante, su conocimiento sobre la Policía Militar no solo es una ventaja para él y el resto, sino también para sus propios enemigos.

El rey Fritz es la marioneta que protege el sistema para los verdaderos poderosos

En esta guerra vale todo, incluso contratar a un famoso asesino para que haga el trabajo por ti. Si a esto le sumas un mente perversa, que busca dañar emocionalmente al rival, te encuentras con un personaje como Kenny el destripador. Conocido amigo para todos los lectores del manga, este personaje con participación en la infancia de Levi tendrá un gran protagonismo durante las próximas semanas. “Ataque a los titanes” por fin se sumergirá en el pasado del capitán para desmitificar su figura y dar peso a sus acciones. ¿Puede infundir el mismo terror un perturbado que una criatura de 15 metros? Levi parecía invencible hasta ahora, pero este nuevo personaje demuestra que los únicos monstruos en la serie son los humanos.

El primer episodio ha servido para demostrar que Wit sigue estando a un nivel soberbio en cuanto a animación, y también para prometer. Prometer un conflicto basado en intereses, prometer mostrar la corrupción del sistema, y prometer dar sentido al pasado de una humanidad tratada como rebaño. Esta tercera temporada es la más arriesgada e importante de toda la serie, y  parece que los primeros pasos han ido en la buena dirección. Con 25 episodios por delante, y un gran número de preguntas sin resolver, es momento de que el universo de Ishayama demuestre su potencial sin recaer en la reiteración. Si todo sale bien, “Ataque a los titanes” habrá evolucionado hacia un monstruo todavía más perfecto.


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