La OMS introduce oficialmente la adicción a videojuegos como trastorno mental

Entrará en vigor como tal a partir del 1 de enero de 2022

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Durante la pasada semana informábamos acerca del crucial momento en el que se hallaba la industria de los videojuegos: la Organización Mundial de la SaludOMS– se disponía a llevar a cabo una votación mediante la que se determinaría finalmente si la adicción a los videojuegos pasaría a formar parte del ‘catálogo’ de trastornos mentales que, hasta la fecha, han sido identificados mediante el organismo. Transcurrido el especificado tiempo, se confirma dicho caso como positivo.

Según recogen los compañeros de Polygon, la presentación de la adicción a los videojuegos se muestra en un formato muy similar al de la ludopatía -prácticamente resulta una copia palabra a palabra-. Por otro lado, hay que destacar que no será hasta el 1 de enero de 2022 que el nuevo trastorno mental marcado por la OMS entrará plenamente en vigor como tal. Como ya se indicara en anteriores ocasiones, los principales efectos de la adicción a los videojuegos consisten en, sobre todo, la imposibilidad de controlar los deseos de jugar a videojuegos incluso si estos impactan negativamente en el día a día de la persona, obviando las consecuencias que puedan suponer el abandonar hasta el más mínimo acto de rutina.

Las reacciones ante la decisión final de la OMS no se han hecho esperar del lado de la industria de los videojuegos, y algunos de los representantes del sector que llegaron a acudir a la asamblea en la que se tomó la decisión ya se han mostrado en contra de la misma: “La adicción a los videojuegos no se basa en pruebas lo suficientemente sólidas como para justificar su inclusión en una de las normativas más importantes de la OMS“. Lógicamente, las mayores preocupaciones desde el lado de los videojuegos se postulan en cuanto a cómo comenzará a verse el sector de forma externa a partir de ahora y, además, ante la posibilidad de que empiecen a llevarse hasta el extremo ciertos casos que realmente no representen un trastorno como tal. No obstante, por el momento aún deberemos esperar para ver si los temores de organismos como la Entertainment Software AssociationESA– acaban por cobrar vida.