Análisis Assassin’s Creed Odyssey

PC PlayStation 4 Xbox One
 

Llegamos a uno de los meses más destacados en videojuegos históricamente hablando, donde proyectos de todo tipo se lanzan día tras día. Es, además, el mes tradicional para sagas como Call of Duty o Assassin’s Creed, con entregas anuales que deciden estrenarse a comienzos de otoño para llegar con tirón a la época navideña. Esta última, por ejemplo, dejó de ser anual durante el lapso existente entre Syndicate y Origins, otorgándonos un gran cambio de jugabilidad que se mantiene ahora con Origins, la segunda entrega de esta especie de reboot.

Assassin’s Creed Origins recuperó el interés por una saga que durante muchas entregas no lograba dar con la tecla de la innovación: sin alejarse de otros estandartes del rol y la aventura occidentales (The Witcher, The Elder Scrolls o su propio legado), Origins se convirtió en una aventura de rol y acción en la que la progresión se convirtió en uno de los elementos más importantes: sube de nivel y mejora tu equipo, o perecerás contra los temibles enemigos. Aún así, todavía se podía mejorar más y por ello, un año después, llega Assassins’Creed Odyssey.

Assassin's Creed Odyssey¿Pero es un juego nuevo o una especie de expansión? Realmente podríamos pensar en lo segundo, puesto que el motor gráfico es el mismo, aunque mejorado, la propia progresión es parecida y, realmente, el mayor cambio es la historia que se narra. Pero no, no es una expansión vendida a precio completo: es una aventura nueva que recoma lo establecido en la anterior entrega para llegar a un nuevo nivel de perfección. Es un paso adelante para mejorar esos puntos débiles que tenía Origins y, sin adelantar acontecimientos, aprovecha para ofrecernos la mejor entrega de la franquicia, con diferencia. Pasamos a diseccionar uno de los candidatos a GOTY de este año.

Kassandra y Alexios: dos personajes, una historia épica

El subtítulo de Odyssey no está puesto al azar: la Odisea de Homero es un poema escrito por este conocido poeta compuesto por 24 cantos que nos narra la vuelta a casa, tras la Guerra de Troya, del héroe griego Odyssey; tras haber estado fuera diez años luchando en el frente de batalla, Odiseo tarda otros diez años en regresar a Ítaca, donde tenía el título de rey. Es ese viaje el que se representa, de forma más o menos parecida, en Assassin’s Creed Odyssey. Kassandra o Alexios, el personaje que elijamos, emprenderá un viaje en busca de la verdad que les costará sangre, sudor y lágrimas.

Quien haya leído esta obra literaria sabrá que el héroe principal utiliza su propia astucia para salir de muchas situaciones; en el videojuego, esta astucia se ve representada en un gran sistema de decisiones implementado. Estas decisiones no solo tienen lugar en las misiones principales, sino que también en las secundarias y diálogos menores. Cierto es que no todas tienen consecuencias en la trama, pero el jugador descubre una nueva forma de interactividad en la trama al poder construir la propia personalidad de Kassandra y Alexios.

Por ejemplo, podemos ir tomando decisiones que eviten luchar en una misión secundaria si con ello salvamos a un grupo de rebeldes que robaban alimentos para poder subsistir a los espartanos; pero también podemos asesinarlos para obtener una jugosa recompensa que de otra manera no se lograría; o podemos decidir creer a un personaje y no a otro. Aquí ponemos otro ejemplo de una secundaria para no destripar demasiado: un soldado roba en un campamento. ¿Le dejamos escapar mientras nos da el objeto robado? ¿O lo asesinamos aun teniendo ese gesto?

Durante el argumento principal, que ciertamente se puede ir a más de 50 horas de juego, las decisiones suelen estar en cada diálogo: decisiones que construyen la personalidad de los personajes protagonistas (uno u otro) o decisiones que influyen de cara a la historia. También hay decisiones físicas si derrotamos a civiles, momento en el que determinados mercenarios saldrán en nuestra búsqueda, aunque profundizaremos en ello más adelante.

Pero si algo nos ha atrapado de la historia es el trasfondo que tiene cada uno de los personajes: son de Cefalonia, una tierra alejada de la civilización en el que el ritmo de vida es muy diferente al que hay en tierra firme. Allí se ha criado Kassandra, nuestro personaje elegido, bajo la tutoría de un mentor bastante especial que nos envía a diferentes tareas; en cambio, un hecho nos provoca salir de allí en búsqueda de respuestas: desde Ubisoft se nos aconseja no mencionar elementos importantes de esta trama y es por un motivo. Gustará mucho y está mucho mejor llevada que anteriores entregas. El peso del presente, en cambio, no es tan importante como lo era antaño, pero será un soplo de aire fresco entre tanta odisea.

Más allá de controlar a una mujer o un hombre, la trama no cambia; en cambio, la historia adquiere un matiz más feminista muy necesario con Kassandra. La lucha de una joven que aparece en una isla hostil y que encuentra en su mentor una figura paterna; la búsqueda de la verdad a través de la lucha violenta. Una mercenaria que hará todo lo posible por vengarse. Sin duda alguna, creemos que la historia ha sido escrita con Kassandra en mente.

El rol se adentra del todo en la saga con varios referentes en mente

Ya con Assassin’s Creed Origins encontramos un videojuego de acción con toques de rol muy interesantes que ampliaron las posibilidades a la hora de jugar: era importante tanto tener un buen equipo como un nivel en torno al de los enemigos. En cambio, aquí todo adquiere un matiz: vamos a explicarlo todo con detalle. En algunos momentos tendremos que realizar misiones secundarias si queremos derrotar a ese enemigo que se nos resiste o a ese mercenario que nos persigue; en otros, las misiones secundarias están destinadas a conseguir un mejor equipo, con una forma muy parecida de obtenerlo a Destiny. Cada pieza tiene sus propias características y habilidades especiales, y van desde normal a raro, incluso legendario (gris, azul o dorado son sus colores). Que, por cierto, el equipo se ve en el personaje en todo momento.

En este sentido, Assassin’s Creed Odyssey ha conseguido que el jugador note cada mejora en el equipamiento, algo que no se lograba con total eficacia en la anterior entrega. Han pulido este detalle y la subida de nivel, que permitirá tener mayor potencia de ataque y de salud. Otro elemento que nos ha gustado ha sido su árbol de habilidades, dividido en Caza, Asesinato y Ataque. Cada rama será importante ir ampliándola para obtener nuevos ataques que se asignan a los botones L2 y R2: será importante tener habilidades especiales tanto a la hora de atacar con normalidad (tirar a un enemigo, avasallarlo o curar nuestra salud) como a la hora de usar el arco, con flechas envenenadas o un tiro triple.

Por su parte, el sistema de combate nos permite efectuar ataques simples y complejos en conjunción con las habilidades y el arco. Leyendo estas líneas, por lo tanto, estaréis de acuerdo en que Ubisoft ha cogido a varias sagas de éxito como The Witcher, The Elder Scrolls o Fallout para crear su propia aventura de rol y acción. La saga ya no es solo un videojuego de acción y sigilo (que sigue siendo importante, sobre todo en zonas con muchos enemigos recurriendo al asesinato en las sombras), sino que es un RPG, simplificado, con todas las letras.

Quizás no nos convence del todo que con el tiempo vamos obteniendo demasiadas piezas de equipamiento y armas (que van desde hachas, a espadas, dagas y bastones, pasando por otras que van apareciendo con las horas de juego) que se van acumulando en el inventario hasta que nos deshacemos de ellas: es una consecuencia directa de ese equipo obtenido como en Destiny que ya hemos mencionado, y que pese a que implica tener una progresión lenta pero sin parar, también logra que el inventario se sature. Al igual que con muchos objetos (no hablamos de los “de misión”) que recibimos y no sirven (exceptuando también los materiales para mejorar armas o impregnar grabados en el equipamiento que les otorguen habilidades como ampliar la capacidad de asesinato o de ataque).

Por último, hablar del modo Exploración: es otra de las novedades anunciadas desde hace unos meses. Una modalidad que lejos de ofrecernos cada objetivo de misión, nos ofrecen pistas como la ubicación aproximada en el mapa. Sigue habiendo un montón de iconos en el mapa y la brújula, pero descubrir estos objetivos de forma autónoma y pensando es un plus de descubrimiento muy interesante. Eso sí, no estamos ante un The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Seguimos estando ante una aventura con misiones más o menos guiadas, con diferentes posibilidades (acción o sigilo) pero en las que sabemos en todo momento donde ir.

Assassin’s Creed Odyssey entiende el juego como servicio y lo abraza

Otro elemento que están implementando los videojuegos más actuales es el del juego como servicio: es decir, no solo tenemos una historia principal, aunque sea un título de un jugador, sino muchas actividades secundarias, algunas apareciendo con el tiempo, que permiten que estemos ante proyectos casi eternos. Tras más de 50 horas de historia principal, Assassin’s Creed Odyssey aún tiene mucho por hacer: batallas navales por todo Grecia, contratos secundarios, misiones secundarias que aun creyendo que están acabadas, siguen apareciendo por todo el mapa, ubicaciones en ? que esconden tesoros, textos con lugares secretos que esconden tesoros, tablillas antiguas…

Pero no solo eso: La Tierra Media – Sombras de Mordor mostró su sistema Nemesis. Aquí no es exactamente el mismo, pero tendremos mercenarios que si realizamos actividades en su contra nos buscarán porque nuestra cabeza tiene un precio y una recompensa. Y si entráis en la web oficial, veréis una sección que es “Culto de Kosmos” que tampoco nos permiten desvelar pero que os ofrecerá momentos muy interesantes.

Mencionamos en este punto dos elementos imprescindibles: los barcos y las misiones secundarias. El barco, por un lado, vuelve a adquirir la importancia que tenía en Black Flag y podremos mejorar muchos elementos del mismo además de imponer hasta 4 lugartenientes que amplíen la capacidad de ataque con sus propias características. Personajes que se pueden “adquirir” al cumplir determinadas misiones principales o secundarias que provocan que se unan a nuestra tripulación.

En cuanto a las misiones secundarias, decir que nos han sorprendido mucho: casi todas ellas tienen escenas con diálogos entre personajes y como ya hemos apuntado hace un tiempo en esta lectura, también pueden contener decisiones. Es cierto que hay otras misiones, como los contratos, que son más repetitivas, pero no son “obligatorias” para conseguir hacer todo. Es más, parecen ser, sin poder confirmarlo, que son misiones que van apareciendo con el tiempo, algunas de ellas teniendo un tiempo límite (real).

Hay misiones secundarias, además, que se prolongan en diferentes arcos argumentales que no solo cubren a personajes desconocidos, sino que podremos conocer a héroes o poetas legendarios que cualquier filólogo clásico disfrutará.

La belleza, ante todo

El apartado gráfico del videojuego es apabullante: no vamos a negar que técnicamente está lejos de otros títulos como Horizon: Zero Dawn, Uncharted 4: El Desenlace del Ladrón o Forza Horizon 4, sobre todo en materia de texturas en algunos elementos como piedras o árboles, pero artísticamente es una delicia. Grecia es mucho más variado que Egipto y es algo que se nota desde el primer momento. Luego está el mar: el agua es una de las mejores representaciones que hemos visto nunca y se complementa genial con una iluminación muy realista que se reflejaba en él.

Gráficamente encontramos luces…..

La paleta de colores es otro aspecto muy bien cuidado: estamos ante un juego muy colorido que incluso de noche nos deja momentos de gran belleza. Y aunque hayamos dicho que técnicamente puede no ser puntero, es sobresaliente en lo que busca: fluidez incluso en las batallas masivas que se anunciaron como gran novedad, distancia de dibujado que cubre decenas de kilómetros…

La banda sonora también sabe representar con acierto la epicidad de la obra. Eso sí, aunque la banda sonora es buena y variada, el doblaje en español en esta ocasión no nos parece acertado: hemos tenido que cambiarlo al original (en inglés) para poder aguantar las más de 30 horas de diálogo que contiene el videojuego. Las voces en español resultan estridentes y chillonas. También echamos de menos la posibilidad de jugar en griego para lograr una mejor inmersión en la ambientación.

…. y también algunas sombras

El mejor Assassin’s Creed de la saga y uno de los mejores juegos de la generación

Decir que un Assassin’s Creed es uno de los mejores juegos de la generación es difícil de asimilar por muchos, pero estamos ante una franquicia que se ha reinventado y que tras la sobresaliente segunda entrega, regresa para quedarse con esta fórmula renovada durante varios años más. El mundo abierto es uno de los mejores que nunca hemos probado y su concepción de juego como servicio le va como anillo al dedo.

Assassin's Creed Odyssey Cloud Version

La historia, sus personajes y sus posibilidades en combate son completas y aunque no saturarán puesto que son simplificadas respecto a propuestas más clasicistas, logran su cometido: entretener. Y su modo Exploración, sin ser la revolución prometida, ofrece un plus de descubrimiento que se echaba de menos en la saga. Assassin’s Creed Odyssey es el culmen de una franquicia que sigue imponiendo su saber hacer.


Positivo

  • El modo Exploración es lo que necesitaba la saga
  • El apartado gráfico y técnico raya un nivel sobresaliente
  • Han sabido mejorar la parte de rol y profundizar en él
  • Su sistema de decisiones: algunas afectando al juego de cara al final
  • La mayoría de misiones secundarias son interesantes
  • El barco sigue siendo muy disfrutable y se puede modificar
  • Kassandra por encima de Alexios: es una aventura para ella
  • El modo foto, que permite crear bellas estampas

Negativo

  • Algunas texturas son peor que otras
  • Los contratos secundarios pueden ser tediosos y repetitivos
  • Las voces en español no están al nivel esperado
9.4

Increíble

Política de puntuación

David Cruz García
Amante de los videojuegos y del cine. Quizás The Legend of Zelda y Final Fantasy ocupen un lugar más alto en mi corazón que otros videojuegos, pero amo a todos los que me divierten por igual. Cine de ciencia ficción como forma de vida