Análisis Mad Max

PC PlayStation 4 Xbox One
 

Este, sin duda alguna, ha sido el año de Mad Max. Tras una vuelta a la pantalla grande que tiene el beneplácito de la crítica y el público, ahora ha llegado un videojuego de manos de Avalanche Studios, los creadores de Just Cause. Os adelantamos que el juego es muy fiel al universo del personaje y que el apocalipsis pocas veces había tenido tan buen aspecto pero ¿Habrán logrado hacer un juego divertido? Lo veréis en las próximas líneas.mad-max-9

HIJO DEL ASFALTO

Lo primero que llama la atención según empezamos la aventura son los gráficos. El desierto es hermoso desde el segundo uno. Su arena atravesando el aire gracias al viento, así como el sol reflejando cada una de las tonalidades de la roca hace que nos sintamos en el desierto de Mad Max. Además, al existir un ciclo día/noche y una meteorología aleatoria, podremos ver cada sitio con una luz diferente.

En la arena se quedan marcadas las pisadas y las marcas de los neumáticos. Esto hace que incluso podamos seguir algún pequeño rastro o desandar alguna zona en la que nos sintamos ligeramente perdidos. Hay que decir que el escenario es vastísimo, con una longitud enorme que hace que el ir en vehículo sea totalmente necesario. Pero no solo es grande, también es variado. De esta manera empezaremos el juego en El Gran Blanco, un lugar que antes era un océano y que coge su nombre de los restos de sal que hay por toda su extensión. Pero más tarde llegaremos a otras zonas con otro tipo de arena y roca, incluso con construcciones humanas de los tiempos anteriores al apoqueclipse.

Esto hace que, aunque el Páramo sea enorme, también sea variado. Llegará el momento en el que reconozcamos desde muy lejos (como cinco minutos en coche) una fortaleza aliada para pasarnos por allí en busca de víveres. Aunque hay que decir que también existe el viaje rápido, aunque ir en coche es mucho más divertido.

Tras un par de horas de juego ya habremos visto una de las cosas más espectaculares del juego, las explosiones. El estallido de las chispas y las llamas, uniéndose a la brisa cargada de polvo y arena, es simplemente espectacular. Tras la explosión, las llamas hacen presencia en los coches destruidos, elevando una nube de humo bastante realista. Cuando es de noche, el efecto del fuego es incluso más impresionante, permitiéndonos ver vehículos destruidos desde bastante distancia.

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Pero es que quienes más mimo tienen en el juego son, precisamente, los vehículos. Todos y cada uno de los coches están cuidados al detalle, con varias versiones de cada uno, que incluso estarán pintados de manera diferente. Con diferentes protecciones y modelos que hacen que podamos diferenciar perfectamente si el coche pertenece a la banda de los Despojos o la de los Buitres.

Aunque, obviamente, el premio se lo lleva el Magnum Opus. Nuestro vehículo, que al principio es una tartana sin carrocería que se conduce mal. Pero poco a poco vamos consiguiendo piezas para el coche, que comienza a convertirse en una bestia del asfalto cuyo aspecto, que al principio es el de un vehículo acabado, va evolucionando hasta convertirse en un vehículo con adornos amenazadores y pinchos por todas partes. Además, el vehículo se destruye con los ataques enemigos y Chumbucket (nuestro mecánico y eterno copiloto) puede arreglar el coche si este está parado.

Aunque no todo son delicias en el Páramo. El juego no se libra de ciertos errores gráficos. No son muchos, pero están ahí y empañan el resultado final. Por ejemplo, no es poco común que nuestro personaje haga una animación para eliminar a un enemigo cerca de una estructura y que, durante la animación, ambos personajes atraviesan la estructura como si no estuviera. Es cierto que hay un sistema de colisiones decente, pero este fallo a veces pasa.

Otro fallo que hemos visto tiene que ver con el humo. Este está muy bien hecho, en cambio su sombra es algo rara, sobre todo al atardecer, que puede hacer formas algo cuadradas, a pesar de ser un humo muy realista. De esta manera el humo es estupendo, pero la sombra del mismo no tanto.

mad-max-2Otra cosa que no nos ha gustado tiene que ver con los personajes. Los vehículos están muy bien hechos, pero los personajes no tanto. Exceptuando a Max, Chumbucket y algún personaje principal más, las personas que aparecen en pantalla son muy genéricas y a veces solo se diferencian en el color de la piel. No es raro entablar combate con cinco o seis despojos que podrían pasar por familia, debido a su parecido físico e incluso de vestimenta. Un error así ya se criticó en Batman Arkham Asylum, así que también se puede criticar en este momento.

Por lo demás, el juego cumple a la perfección en cuanto a su aspecto gráfico y nos hemos dejado lo mejor para el final, las tormentas de arena. Nunca habíamos jugado nada tan impactante, peligroso, precioso gráficamente y espectacular como las tormentas de arena. Estas, de manera aleatoria, se acercan por el horizonte, mientras Chumbucket nos dice que nos escondamos. Cuando nos atrapa la tormenta, entramos en un mundo en el que los colores toman solo una tonalidad, caen rayos, objetos que vuelan pueden golpearnos a nosotros y a nuestro vehículo. La sensación más parecida sería la de estar dentro de un tornado y está muy bien hecho. Además, al ser aleatorias, las tormentas nos pueden ocurrir en plena persecución o durante un asalto a un campamento enemigo, haciendo que ese momento se nos quede en la retina como algo impactante, fortuito y genial. Simplemente, una de las mejores cosas que hemos visto en los últimos años.

ME LLAMO MAX Y BUSCO REDENCIÓN

En cuanto al aspecto sonoro, hay que decir que el juego tiene un par de contrastes muy grandes. Para empezar, está completamente en inglés (con subtítulos al castellano), pero su doblaje está muy bien hecho, ya que se ha realizado una muy buena interpretación de los personajes. Chumbucket habla como un desequilibrado (un pelis Gollum) y Max siempre tiene un tono neutro pero agresivo, como si su corazón estuviese hecho de acero (algo que los fans sabemos de sobra). También hay que decir que ninguna voz suena exagerada, aunque podrían haberlo doblado, como se ha hecho con otros juegos anteriormente.

Pero aunque las voces están bien, la estrella del juego son los efectos de sonido. Cada explosión, disparo, puñetazo o hueso roto suena con una naturalidad total. Cada coche tiene su propio motor que ruge de una manera diferente. Nos ha pasado que Chumbucket nos avise de que vienen enemigos y hayamos podido diferenciar a que distancia estaban y que tipo de coches eran por el sonido de su motor, simplemente sublime. Pero, aunque todos los sonidos son geniales, la palma se la llevan de nuevo las tormentas, que rugen de manera ensordecedora, de hecho, si Chumbucket nos habla no le escucharemos y eso que está justo detrás de nosotros. Como curiosidad, entre los modos de sonido del juego, hay una que se llama Furia, que es el mejor ya que todos los sonidos están a tope, sin suavizar nada, lo cual hace todo mucho más inmersivo.

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Ahora es cuando viene la parte mala, la banda sonora. No es que sea mala, es que es básicamente inexistente. Entendemos que han querido dar importancia al hecho de estar solo en el desierto y también han querido realzar los efectos sonoros para que la inmersión sea mayor. Pero que la banda sonora se base casi en exclusiva en sonidos metálicos de menos de diez segundos (que nos avisan que hay enemigos cerca) o en sonidos de voces susurrantes (momentos puntuales, que nos recuerdan que Max está loco). Por lo tanto, tendremos largos momentos de conducción sin más sonido que nuestro motor, cunado habrían podido meter algún tema. Aunque en su defensa, en las películas tampoco hay mucha banda sonora (salvo en la última).

También hay que destacar que, aunque las tormentas son geniales también en este apartado, tienen un fallo sonoro. Cuando la tormenta termina, se va con el mismo estruendo con el que empezó. Pues bien, ese tremendo sonido se repite unos treinta segundos después, sin motivo aparente. Es algo que deben arreglar con un parche.

EL GUERRERO DE LA CARRETERA

Ahora es cuando es empezamos a hablar de lo más importante del juego, su jugabilidad. Vamos a resumirlo en pocas palabras, el sistema de juego es simple, pero no por eso sencillo. Es como si mezclásemos el sistema de combate de Talion (de Sombras de Mordor), haciéndolo mucho más salvaje y quitando la opción del sigilo; y la conducción del batmovil (de Batman Arkham Knight), pero haciéndolo infinitamente más divertido y necesario. Ahora es cuando entramos en detalles.

mad-max-7Empecemos por el sistema de combate. Este es muy simple, con un botón para atacar, otro para parar golpes, un tercero para realizar eliminaciones, otro para disparar nuestra recortada y un botón superior para rodar, que nos permite esquivar los ataques imbloqueables. Este mapeado de botones nos servirá para todo nuestro periplo por el páramo. Podremos mantener pulsado el botón de ataque para realizar un ataque más potente y hacer así más daño. Además, cuando realicemos ciertas acciones bestias, como contrataques perfectos, eliminaciones con cuchillo o estampar a enemigos contra paredes, se activará un modo furia, en el que Max pierde completamente la cabeza y realiza ataques mucho más duros, que suelen terminar con llaves de lucha libre que dejarían en silla de ruedas a cualquiera. Iremos consiguiendo habilidades que nos permitirán hacer más cosas, como quitarles las armas a los enemigos o partirles un brazo cuando hagamos un contrataque perfecto. El sistema de combate es muy satisfactorio, si te gusta el estilo Sombras de Mordor. Pero presenta muchas menos opciones que el sistema de Batman, así que a la larga tiende a ser más monótono.

Respecto al Magnus Opus, se maneja con bastante soltura, diferenciando bastante si vamos por un camino marcado o si avanzamos entre las dunas. Esto hace que muchas veces prefiramos ir por los caminos que atravesando el desierto, ya que iremos más rápido y gastaremos menos gasolina. Porque sí, los coches necesitan combustible e intentaremos saquear latas de gasolina siempre que veamos una. Es cierto que no es fácil quedarte sin carburante, por lo menos la principio. Más tarde, obtendremos los quemadores, que son un arma que lanza llamas alrededor de nuestro vehículo y que tira directamente del depósito, con lo que siempre tendremos que tener presente lo cargados de gasolina que vamos.

En el ámbito del combate sobre cuatro ruedas, todo es también bastante sencillo, ya que todas las armas se disparan con el mismo botón pudiendo apuntar o no (lo que hace que se ralentice el tiempo). Para cambiar de arma solo debemos pulsar los botones de dirección del mando hacia los lados. De esta manera, tendremos el arpón (marca de la casa de Avalanche Studios, que ya lo utiliza en la saga Just Cause), que nos permitirá arrancar puertas o ruedas; la escopeta, que nos dejará disparar a los depósitos de combustible; los quemadores, que ya hemos detallado anteriormente; y el truenarpón, que tardamos algo más en conseguirlo y se trata de un arpón con una lanza explosiva, que revienta los coches enemigos (o por lo menos les quita las protecciones). Este elenco de herramientas se completa con la capacidad para embestir a los enemigos gracias al turbo o a los bandazos que demos hacia los lados.

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Los encuentros con vehículos están muy bien resueltos, ya que siempre están llenos de tensión y su dificultad aumenta de manera gradual y justa según avanzamos en el juego. Así, aunque los combates cuerpo a cuerpo son divertidos, los enfrentamientos en carretera son superiores ya que son divertidos y nos ofrecen momentos de acción pura y dura. Consideramos que ningún otro juego ha dado momentos tan impactantes al volante.

Hay que decir que el coche va evolucionando ya que vamos comprando mejoras con chatarra (que es la moneda del juego y se puede encontrar en cualquier lado, aunque en pequeñas cantidades), y vamos modificándolo a nuestro gusto. Podemos ponerle motores cada vez más potentes o ruedas que funcionan mejor sobre una superficie u otra. También podemos añadirle barras laterales para causar más daño con nuestros bandazos y parachoques más duros para mejorar nuestros embistes. Incluso podemos poner pinchos en las ruedas para ir mermando las defensas enemigas. Todo está muy bien pensado y hace que cada uno se haga el coche a medida.

Además, también podemos mejorar a Max con chatarra, haciendo que su vestimenta esté más preparada para el combate. Pero también encontraremos otra forma de evolucionar a nuestro protagonista. Se llama Griffa, es un personaje que aparece de vez en cuando en el Páramo y dice que nos conoce. Cada vez que hablemos con el podremos mejorar las estadísticas básicas de Max (como la vida o el daño que hacemos), al tiempo que hablamos con él sobre nuestros sentimientos o la falta de ellos. Un toque muy onírico que le va muy bien al personaje.

Todo esto se complementa con los arcángeles, que son coches que podemos construir basándonos en el Magnus Opus. Se añadirán a nuestra colección y podremos utilizarlos cuando queramos. Hemos hablado de la colección de coches y es que podemos conducir cualquier vehículo del juego, llevarlo a una fortaleza aliada y así añadirlo a nuestra colección de coches. Esto sirve para escoger un coche diferente al nuestro que haga pensar a los enemigos que pertenecemos a una facción u otra, lo que nos deja acercarnos más a sus bases, para cotillear.

MadMax-4kCon este sistema de combate tanto a pie como en coche, el juego se basa en ir cumpliendo misiones principales por el páramo. Durante estas misiones podremos hacer lo que queramos, ya que el juego nos invita a que exploremos su enorme mapeado, consiguiendo comida, agua (para rellenar nuestra cantimplora y así poder curar nuestra vida), combustible y chatarra. Además, hay multitud de lugares que sirven como símbolo de poder para Scrotus (el malo del juego). Estos lugares, como los espantapájaros, las torres de francotirador o los campamentos, pueden ser destruidos por Max y reducirá el nivel de amenaza de Scrotus en el lugar, lo que hará que los líderes de las fortalezas no enemigas nos vean con mejores ojos. Esto es básico, ya que al hacer esto nos darán misiones secundarias y nos permitirán la entrada en su fortaleza, donde podremos construir proyectos que nos harán mucho bien.

De esta forma se nos presenta un juego muy grande, con misiones principales, secundarias, muchos lugares que destruir y donde saquear. También tenemos muchos coleccionables, como los vehículos o los proyectos que construiremos en las fortalezas aliadas. Pero no solo eso, también encontraremos gente en el páramo que querrá hablar con nosotros para darnos pistas sobre cómo asaltar un campamento enemigo o para darnos un encargo corto.

Pero no todo acaba aquí, también hay coleccionables en forma de reliquias, que suelen ser postales que nos cuentan cómo el mundo fue cayendo en desgracia poco a poco. También podremos coleccionar los adornos de capó que recibiremos al destruir convoyes (que son un grupo de vehículos que protegen a uno más grande por una carretera marcada). También encontraremos atalayas que nos permitirán ver todo el páramo para que podamos encontrar estos lugares. Y, ante la duda, siempre tendremos a Chumbucket para avisarnos de algo o a Dinki-Di, nuestro perro que olfatea los campos de minas.

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Pero todo esto que os estamos diciendo, tiene un fallo enorme. Son muchas cosas las que hay por hacer en el Páramo, pero todas ellas se basan en los siguiente: ir hasta al lugar, entrar en el lugar (eliminando sus defensas perimetrales si las tiene), acabar con toda la gente del lugar a puñetazos, explorar para encontrar chatarra y coleccionables, destruir le lugar, irse de allí. En eso se basa casi todo el juego. Las primeras horas está muy bien, pero luego puede hacerse repetitivo y monótono.

Cabe destacar que cada campamento es único y que están muy bien pensados. Pero eso no quita con que a mucha gente podrá parecerle incluso aburrido después de algunas horas, aunque no es nuestro caso, que hemos (y estamos) disfrutando del juego muchísimo, a pesar de su monotonía.

Por último, hay que decir que la jugabilidad tiene una ligera pega y esta tiene que ver con el movimiento de Max. De acuerdo con que sea cojo, ya que en la primera película recibe un tiro en la pierna derecha. Pero de ahí a que no pueda saltar por encima de una valla que le llega a la cintura, hay un paso. De esta manera veremos como hay un botón para saltar que es casi anecdótico, ya que no lo vamos a utilizar casi nunca y, cuando lo utilicemos, nos va a servir de poco.

MÁS ALLA DE LA CÚPULA DEL TRUENO

Hasta aquí os estaréis haciendo una idea de lo que nos ha parecido el juego. Pero todavía no sabéis una de las mejores cosas y es su duración. El juego es largo, muy largo. Estamos hablando que las misiones principales no son muchas, pero para llevarlas a cabo hay que conseguir mejoras que solo podremos obtener tras saquear por el Páramo y en ese momento nos entretendremos mucho.

Sencillamente, para pasarse el juego y saquear lo que se consideraría normal (nada de exploradores completistas) el juego se irá fácilmente a las treinta horas. Si nos ponemos a buscar coleccionables y proyectos, se pueden llegar a las cuarenta horas y si queremos sacar el juego al 100%, no sabemos cuánto tiempo tardaríamos, pero sería mucho.

Así, el juego tiene muchas horas por delante, que muchos podrían considerar repetitivas, pero nosotros hemos disfrutado mucho con sus misiones, sus saqueos y sus guiños a las películas (Cúpula del Trueno, ejem, ejem).

CONCLUSIONES

mad maxUn juego largo, lleno de acción y exploración. Posiblemente el mejor juego que se ha hecho con combates entre vehículos y continuando la historia de una película. Es divertido, salvaje y brutal. Max está loco y ahora nosotros podemos controlar esa locura en contra de aquellos que nos han querido hacer daño. Recomendado para los fans de la saga o para aquellos que disfruten de juegos de acción directa. Porque eres Mad Max y siempre entras por la puerta delantera, con el motor rugiendo y los puños sedientos de sangre.

El juego se lanzó en PC, Playstation 4 y Xbox One el 4 de septiembre de 2015.


Positivo

  • Un mapa enorme
  • Muchas cosas por hacer
  • Sistema de juego simple y efectivo
  • Muy fiel al universo Mad Max
  • Las tormentas y cualquier cosa que tenga que ver con ellas

Negativo

  • Puede hacerse repetitivo
  • El protagonista tiene poca movilidad
8.2

Muy bueno

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