El juego del calamar es la serie viral del momento, y con suerte, se convertirá durante los próximos días en la producción original de Netflix más vista de toda su historia (que no es corta). Pero esta fama también está provocando algunos quebraderos de cabeza a sus responsables y a la propia plataforma, porque se han topado sin esperarlo con un problema que a saber cómo lidian: el teléfono de contacto que aparece en las famosas tarjetas de la serie es real.
Es común en la industria cinematográfica norteamericana que los números de teléfono comiencen por 555 para que sean ficticios, no reales, pero en El juego del calamar esto no ocurrió: el contacto es real, y un hombre anónimo de Gyeonggi (Corea del Sur) ha denunciado el calvario que está viviendo.
Netflix ha respondido, aunque quizás no de la forma esperada: a pesar de haber violado la Ley de Protección de Datos, la plataforma dijo en primer lugar no poder hacer nada, para después ofrecer dinero al damnificado. Ahora, lo poco que se sabe es que la productora coreana, Siren Pictures, está en contacto con el afectado para negociar y resolver el problema rápidamente.
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