Impresiones de Intruders: Hide and Seek, el nuevo título exclusivo de Playstation VR

Se lanzará oficialmente hoy día 13 de Febrero

 

Es bien sabido que el desarrollo de videojuegos es un camino árido donde el sacrificio y el esfuerzo sobrehumano son elementos indispensables para sacar una obra adelante. Una obra que, dadas las condiciones en torno a las que se organiza el medio, posee unos márgenes muy volátiles. Es decir, es algo que va modificándose con cada pequeña decisión que se toma. Sin embargo, mientras Tessera Studios presentaba hoy la propuesta con la que harán su debut, aseguraban haber tenido siempre las ideas muy claras, lo cual ha quedado reflejado en Intruders: Hide and Seek, del que hablaremos unas líneas más abajo. Y es que si consideramos que es importante hablar antes de las personas que hay detrás del título es porque creemos que, al igual que su obra se reivindicará en un futuro, también es necesario que se reivindique su pasión y su trabajo.

La idea inicial era hacer un juego para móviles, intención que pronto cambió para transformarse en un movimiento casi temerario: realizar un título para realidad virtual cuando la tecnología acababa de empezar a arrancar. Aún así, independientemente de las dificultades que esto traería consigo dado que en su momento no existían referentes como los que hay ahora, lograron crear el prototipo de lo que hoy es Intruders: Hide and Seek, con el que los premios y galardones empezaron a llegar a espuertas. El que más influenciaría el desarrollo del videojuego sería el que Sony les concedió como ganadores de la tercera edición de los Playstation Talents, lo que permitió a Tessera Studios continuar con su sueño de crear su propia propuesta jugable. Una realidad que llegará mañana, día 13 de Febrero, mediante su lanzamiento oficial. Y es que tras horas de trabajo y dedicación, han llegado al final de su primer camino, el cual nos coloca frente a una casa en mitad del bosque asediada por tres asesinos psicópatas.

Y es que precisamente esa es la ambientación que ofrece Intruders: Hide and Seek. Una aventura de terror donde, según palabras de sus desarrolladores, querían que se alejase de lo sobrenatural para ofrecer una experiencia más realista. Idea que constataban de la siguiente manera: ”Queremos ofrecer experiencias negativas del mundo real sin tener que experimentar las consecuencias reales”. Todo ello de cara a ofrecer una histora creíble. Y es que precisamente también hacían mucho hincapié en esto último durante la presentacón del juego a la hora de dejarnos bien clara la intención narrativa de su propuesta de terror.

En los últimos años, las obras que se engendran bajo la estructura del género de terror han recibido algunas críticas con respecto a la manera en la que trataban su argumento. Principalmente porque en ocasiones abusan demasiado de algunos clichés que van en contra de la propia narrativa, al mismo tiempo que se excusan, precisamente, en la estructura del género. Sin embargo, con el par de horas que hemos podido jugar a Intruders: Hide and Seek, podemos decir que echa abajo todos y cada uno de esos estereotipos, creando una historia interesante y bien llevada a base de soluciones ingeniosas. Pero para hablar de esto, pongámonos primero en situación.

En la propuesta de Tessera Studios, manejaremos a un niño de unos 12 años cuya casa se ha visto sitiada por tres secuestradores. Estos han amordazado a los padres de nuestro protagonista y los han encerrado en la bodega de la casa, siendo nuestra misión tratar de salvarles y marcharnos de allí con vida gracias al uso del sigilo y del ingenio. En al demo que pudimos probar, nuestra tarea inicial consistía en acceder al ordenador de nuestro padre, pero para ello necesitábamos una contraseña que estaba en otro lugar de la casa, la cual se encuentra patrullada por los villanos de manera constante. Estas pequeñas tareas son un ejemplo perfecto de cómo la narrativa de Intruders: Hide and Seek va de menos a más. Es decir, mediante la realización de pequeños ”recados” la historia de fondo se va desarrollando para dar lugar a algo mucho más grande y, sobre todo, dirigiéndose a la explicación de qué hacen esas personas allí y por qué han elegido a nuestra familia como un objetivo.

Además, para que esta narrativa se despliegue de la forma tan fluida en la que lo hace, los chicos de Tessera Studios han recurrido a una serie de soluciones cargadas de ingenio que logran una mayor inmersión del jugador en lo que juega, evitando así esos clichés del género que comentábamos antes y logrando una trama que se presenta de forma muy sólida. El primero de estos trucos sería la utilización de un niño como protagonista. Y es que han sido muchos los títulos que han seguido la idea de que la indefensión sea una parte fundamental del terror. Sin embargo, con Intruders: Hide and Seek han sabido dotar de una mayor coherencia narrativa a esta sensación haciendo que el personaje que manejas sea un chico de 12 años. Un chico que obviamente, no se va a enfrentar  de forma directa a los malechores, sino que lo hará utilizando el sigilo y escondiéndose, las cuales constan como las mecánicas principales del juego.

Precisamente estas dos mecánicas también sirven como apoyo firme de la historia, no sólo porque se desplieguen de manera correcta sin que resulten repetitivas ni se interpongan en el ritmo del juego, sino que permiten que la narrativa se vaya desgranando poco a poco, algo que el juego logra gracias a los diálogos que los villanos mantienen entre sí y que escucharemos cuando estemos escondidos. Normalmente en otros videojuegos de terror, estas conversaciones ajenas al jugador, se presentan como algo forzado por la urgente necesidad del título de dar información directa al usuario para que no se pierda. Algo que puede afectar a la inmersión de la experiencia si se nos cruza el pensamiento de: ”Qué hace este personaje contando en voz alta su historia si ya se la sabe”.

A pesar de esto, en Intruders: Hide and Seek, han sabido evitar el bache dado que las conversaciones que mantienen los secuestradores, no siempre aportan toda la información que podrían (algo que dota de coherencia al título dado que los agresores ya se conocen entre ellos). Así, somos espectadores de lo que está ocurriendo y, dado que esta información encuentra su procedencia en figuras amenazantes para nuestro protagonista, la historia se antoja como algo que nos supera y hace que el chico al que manejamos dependa completamente de ella, convirtiéndolo en una gota más en la tormenta. Todo ello, sin duda alguna, en favor de que esa sensación de indefensión que Tessera Studios ha logrado transmitir con su propuesta, se logre de forma sutil pero efectiva.

Siendo sinceros, antes de probar el juego y viendo el tráiler, era esperable la típica propuesta llena de ”jumpscares” donde importa más que saltes del asiento con el corazón colgando de la boca que ofrecer una experiencia más redonda y trabajada. Nada más lejos de la realidad. Porque precisamente Intruders: Hide and Seek logra encontrar un equilibrio perfecto entre las situaciones más intensas y aquellas en las que permanecemos ocultos. Así, los momentos más frenéticos vienen cuando somos descubiertos por uno de estos psicópatas, momento en el que deberemos perderlos de vista y escondernos en algún armario. Sin embargo, aún en los momentos en los que no hemos sido vistos, esa tensión se sigue palpando gracias a la idea de que, aunque no ves a los secuestradores, sabes que están ahí y ellos se harán notar interactuando entre sí o con algún objeto del entorno.

Y si hay otro de los elementos que pueden destacarse de la fórmula sobre la que se sustenta Intruders: Hide and Seek es esto último: el escenario en el que se desarrolla el título. Así, la mansión de nuestra familia, acaba convirtiéndose en un personaje más y, sobre todo en una ayuda inestimable a la hora de perder de vista a los perseguidores cuando conoces bien su estructura. Además, aunque sea lo suficientemente grande como para resultar algo laberíntica los primeros minutos, fuimos familiarizándonos progresivamente con ella y aprendiendo a usar cada uno de sus rincones en nuestro favor. Así, la exploración del entorno, junto con la narrativa y el sistema de sigilo son elementos que definen al título y que encajan a la perfección, dado que ninguna de sus partes se interpone en el camino de la otra. Todo ello haciendo que Intruders: Hide and Seek encuentre un buen equilibrio entre cómo se juega y lo que quiere contar.

 Sin embargo, los logros de Tessera Studios no solamente echan abajo las ideas preconcebidas en torno al género de terror de las que hablábamos antes, sino que han creado un producto que hará tambalear las posturas de los más escépticos en cuanto a la calidad técnica de las experiencias proporcionadas mediante dispositivos de realidad virtual. La sensación de que los juegos para este tipo de tecnologías flaquean en aspectos como el rendimiento o la respuesta en los controles se encuentra presente en gran parte de la comunidad. Sin embargo, Intruders: Hide and Seek presenta una experiencia lo suficientemente pulida como para no tener que preocuparse por estas premisas. Así, el juego sabe cuáles son sus posibilidades y sus límites, proporcionando un producto de tamaño controlado pero redondo y sin apenas imperfecciones.

La tecnología de realidad virtual tiene apenas un par de años y aún nos queda ver qué caminos toman para crecer dentro del ocio interactivo, tal y como decía uno de los chicos de Tessera Studios ante la pregunta de cómo veían su futuro: ”En unos años llegará como un tsunami, se está haciendo de rogar en algunos aspectos pero acabará asentándose con mucha fuerza. Por lo demás, ante el inminente lanzamiento de Intruders: Hide and Seek, el cual verá la luz de forma exclusiva en Playstation VR hoy, día 13 de Febrero, solo nos queda ver cómo es acogido por el público. Xabi San Martín (compositor de la banda sonora e integrante del grupo La Oreja de Van Gogh) decía en la presentación que es un título que será reivindicado con el tiempo y, ciertamente, conforme más lo jugábamos más de acuerdo estábamos con él.


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