Millones de personas de todo el mundo contuvieron el aliento en junio de 2023. Todo comenzó con la desaparición del sumergible Titán, en una expedición para observar de cerca los restos del Titanic, acaparando todos los titulares de la prensa. Lo que empezó como una búsqueda desesperada, acabó convirtiéndose en una confirmación desgarradora: el sumergible implosionó, cobrándose la vida de sus 5 ocupantes, entre ellos el CEO de la propia empresa, OceanGate Expeditions.
La historia real detrás del sumergible Titán es aterradora. Sin embargo, nos obliga a realizar algunas cuestiones a día de hoy... ¿Qué pasó con la compañía responsable de esa misión que terminó en desastre? ¿Sigue funcionando hoy en día OceanGate? ¿Qué fue de OceanGate tras la muerte de su CEO?
Aunque algunas de estas cuestiones se abordan en el documental 'Titán: La tragedia de OceanGate', he investigado el estado actual de la empresa y lo cierto es que su desenlace no sorprende demasiado...
Titanic es un buque hundido en las aguas del Atlántico Norte fascinante: sus restos se ubican a casi 4.000 metros de profundidad, donde la presión es tan elevada, que solo se puede descender en sumergibles fabricados con titanio. Y ese fue el problema de Titán: estaba diseñado con fibra de carbono y algunas zonas reforzadas con titanio, por lo que quedaba expuesto a la fuerza de la presión en cada descenso y ascenso.
El poder del documental de Netflix reside en su capacidad de reabrir heridas, y también de ofrecer contexto. Sin entrar en detalles específicos del documental, ya que me gustaría centrarme aquí en la empresa detrás del sumergible, este tipo de series documentales 'destapan' aspectos que no se conocen antes de que suceda la tragedia. En este caso, ¿qué se ha revelado sobre el funcionamiento interno de OceanGate? ¿Qué hemos descubierto? ¿Se podría haber evitado la tragedia?
La respuesta a la pregunta principal es muy contundente: OceanGate Expeditions cesó sus operaciones poco después del incidente con el sumergible Titán. La empresa suspendió sus actividades comerciales y su página web dejó de promocionar futuras expediciones. Tampoco teníamos acceso ya a los detalles técnicos de sus sumergibles experimentales, los cuales no estaban homologados ni certificados por terceros. Lo único que se podía leer en la web era un comunicado confirmando la suspensión de sus viajes y la paralización completa de sus actividades.
Sin embargo, el adiós definitivo a OceanGate no responde a todas las preguntas. Muchos expertos en seguridad advirtieron a la empresa antes del desastre, algo de lo que se habla sin tapujos en el documental 'Titán: La tragedia de OceanGate' de Netflix. Unas preocupaciones debido a la falta de certificación del sumergible por agencias reguladoras y unos métodos un tanto cuestionables.
Según exponen especialistas, se pudo haber evitado la tragedia del Titán: "antes o después, iba a suceder una tragedia", dicen en el documental de Netflix. Unas controversias que no pasaron desapercibidas y que dejan muy claro el proceder ético de OceanGate como empresa experimental.
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