El despertar de un dios, el Ultra Instinto perfecto en el episodio 129 de Dragon Ball Super

Dragon Ball Super

Finalizada

El despertar de un dios, el Ultra Instinto perfecto en el episodio 129 de Dragon Ball Super

Goku y Jiren se dejan llevar por el momento y dan lugar a un combate para el recuerdo

El despertar de un dios, el Ultra Instinto perfecto en el episodio 129 de Dragon Ball Super
 

Seiya y Saga, Kenshin y Saito, Naruto y Sasuke… el anime nos ha dejado a lo largo de todos estos años enfrentamientos inolvidables. Luchas de amigos, pero también de titanes, que demostraban en imágenes la pasión que sienten miles de personas por este arte. A esa lista debía sumarse “Dragon Ball Super”, con un combate que llevaba fraguándose desde hace meses, y que apuntaba maneras para pasar a la historia no solo por su calidad de animación, sino por toda su épica. Goku y Jiren por fin se veían las caras en el desafío que decidirá el destino de todos los universos, y ninguno de los dos ha decepcionado.

Qué mejor manera de empezar el enfrentamiento de tu vida que con el respaldo de tu eterno rival. Vegeta se sacrificaba la semana pasada para depositar todas las esperanzas en Goku. Ni el propio príncipe Saiyajin había sido capaz de dañar al guerrero del Universo 11, y ahora todo pasaba por que el último participante del Universo 7 lograra convertirse en un auténtico dios. Solo hay una oportunidad, y tal y como apunta Whis, esta es la tercera vez que Goku alcanza el Ultra Instinto, teniendo en cuenta el costo en energía que eso supone. Si no lo consigue ahora, si no logra completar la transformación, todo se habrá acabado. En ese instante ambos se mueven y comienza el espectáculo.

Esta ocasión es diferente al primer encuentro que tuvieron entre ambos, ya que los dos se conocen bien, y Jiren ha estado observando todos los movimientos de su rival mientras esperaba a que llegara el final del torneo. Goku por su parte, parece mucho más concentrado en lo que está ocurriendo, y eso favorece que los primeros choques estén completamente igualados. Golpes y fintas se van sucediendo mientras todo a su alrededor explota y se desvanece ante la presión de los luchadores. Sin embargo, hay algo que no termina de funcionar en Goku, y es que sigue cometiendo el mismo error que cometía en las anteriores transformaciones; sigue pensando cada movimiento antes de ejecutarlo, y aunque eso le permite defenderse de los golpes, también le imposibilita alcanzar su máximo potencial.

Nada hasta este punto del episodio sorprende. Las secuencias recicladas de los otros combates son las dominantes, y es así como vemos a Goku llevando a cabo la misma estrategia que ya empleó con Kefla. Mientras va preparando un Kamehameha, se mueve esquivando ataques, hasta que está cerca de Jiren y ejecuta su poderosa técnica. En ese momento, al igual también que en su primer enfrentamiento, Jiren detiene a Goku en el aire y realiza un contraataque a distancia que hace pensar lo peor. Así fue precisamente como terminó el combate en la última ocasión, pero esta vez Goku aprende, y logra protegerse empleando la propia energía del Kamehameha, mientras sacrifica su propio cuerpo.

Los dos parecen conocerse mejor, sí, pero la balanza no está equilibrada. Es Jiren quien parece estar poniendo a prueba a su rival mientras espera a que le sorprenda con algo. El resto de Dioses que están observando el combate se dan cuenta de ello, y comienzan a burlarse haciendo todo tipo de comentarios. Pero en ese instante Vegeta se levanta exaltado para defender a su amigo. “Vosotros sabéis que tiene un poder más allá“, les impela mirando a Vermoud. Este último sabe que dice la verdad, y su sonrisa se convierte en una mueca de preocupación. Al segundo siguiente el Dios se dirige hacia Jiren y le grita que acabe el enfrentamiento antes de que suceda lo peor.

Goku mientras tanto continúa cayendo en picado, totalmente agotado por el último ataque. Es entonces cuando Jiren aprovecha y se lanza directamente hacia él para eliminarlo del todo. No obstante ocurre lo que muchos especulaban, y el Saiyajin reacciona repeliendo la ofensiva y recuperando la presencia en el combate. Algo parece haberse activado en su interior, y ahora sus golpes son más decididos y poderosos. Whis era consciente de que esta vez algo sería diferente, lo notaba en él, y percibe lo que está a punto de suceder. “Su voluntad está inalterada y su ki aumenta gracias a instintos puros“. El calor comienza a aumentar en todo el escenario.

La presión es tan alta que llega hasta la gradas, y Vermoud está cada vez más nervioso. Jiren también lo nota, y cuando este le pide que acabe ya, el poderoso guerrero salta sobre Goku y ejecuta una lluvia abrumadora de puños que ni si quiera son perceptibles a la vista. El Saiyajin se protege, pero la ofensiva le coge en una posición muy complicada, teniendo solo una pequeña plataforma en la que moverse, y dejándolo sin posibilidad de escapar. Krilin y los demás empiezan a preocuparse por lo que están viendo. Goku es capaz de detener todos los golpes, pero no puede moverse, y la zona en la que se encuentra está apunto de desvanecerse dejándolo sin punto de apoyo.

Chispas, Toppo percibe ciertos reflejos en la zona del ataque. Goku comienza a reaccionar sutilmente, y ya no solo se defiende, sino que también contraataca. “Callaos y observad“, les dice muy serio Beerus a los demás para tranquilizarlos. El Ki de Goku se libera, y crea un aura que ocupa la mitad de toda la plataforma de combate. El azul lo cubre todo, y eso emociona a Jiren, que decide también liberar su energía, creando un bonito espectáculo bicromático. Este concentra todo su ímpetu en la mano, para crear el ataque definitivo. Sin embargo, cuando lo lanza, algo sucede, y todo se desvanece.

El silencio se adueña de la escena, y a continuación comienza a sonar una música muy reconocible. Goku comienza a brillar como nunca antes lo había hecho, parece una estrella, se ha convertido en un dios. Al instante siguiente reaparece detrás de Jiren con su ataque todavía en las manos y lo hace desaparecer. Este intenta atacar, pero Goku parece haber entrado en otra dimensión. Se mueve de forma serena, caminando sin exaltarse, y solo le basta un gesto para aniquilar a su rival con una tormenta de ataques imperceptibles. Es entonces cuando el brillo que le recubría desaparece, y podemos ver en todo su esplendor el Ultra Instinto perfecto, la verdadera doctrina egoísta.

El pelo se torna de color blanco, y el episodio termina con el gesto serio de Goku mirando hacia su rival. No será hasta dentro de dos semanas cuando veamos el desenlace de este combate, y el preludio para el final de “Dragon Ball Super”. Solo restan dos episodios para despedirnos de la serie hasta nuevo aviso, y el desenlace promete ser lo suficientemente inolvidable como para que no nos olvidemos de él.


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