Telltale Games, The Walking Dead, y el legado de Clementine

La gran aventura de Telltale acaba junto al viaje de Clem

Telltale Games, The Walking Dead, y el legado de Clementine
 

Hablar de Telltale Games resulta aún doloroso, pues hace unos meses, ninguno de nosotros habría podido imaginar cómo acabaría este estudio, que tocó el cielo tras la publicación de una de las aventuras narrativas más influyentes de la última década. Telltale nos dice adiós en medio de un torbellino de despidos, acusaciones y un gran número de deudas, aunque quizás la mayor de ellas de carácter sentimental, con todos los seguidores que habían depositado en ellos su confianza respecto a su licencia estrella, la de The Walking Dead. Clementine llegó a nuestras vidas hace ya 7 años, como una niña indefensa, el objeto de nuestros más puros instintos protectores, y lo hizo dentro de una primera temporada que logró alzarse con infinidad de premios y reconocimientos, haciéndonos soñar con todo un futuro lleno de personajes inolvidables, momentos de tensión y grandes decisiones que nos llevarían a recorrer un paisaje alternativo a la serie y los cómics de la licencia.

Tras cuatro temporadas y muchos contratiempos, nos hemos plantado ante el final de una gran aventura que nos deja, por motivos ajenos a su calidad, un triste sabor amargo, pero que corona, tal y como lo merece, a Clementine como toda una heroína que se impone ante toda adversidad, y que permanecerá en la memoria colectiva como uno de los grandes personajes de la generación. The Walking Dead: The final Season termina, junto al lanzamiento de la temporada completa en formato físico, y es momento de mirar atrás. Al inicio de todo, al proceso creativo que nos regaló esta aventura fragmentada, a sus éxitos, a sus malas decisiones y al legado que perdurará cuando haya pasado el tiempo.

El origen del apocalipsis: Lee Everett

Fue a mediados de 2011 cuando conocimos la existencia un acercamiento a los videojuegos por parte de The Walking Dead, uno que huía de apostar por la aventura o acción, simplificando su jugabilidad y maximizando el dramatismo y la profundidad que se espera de un apocalipsis zombi. Era un planteamiento que se asemejaba a lo visto en la serie y el cómic original y que para sorpresa de muchos, superaba incluso a estos apostando por sus propios personajes y tramas. Telltale Games, aún una compañía de segundo nivel en cuanto a notoriedad, venía de desarrollar aventuras gráficas basadas en licencias conocidas. Su estreno episódico y su traducción exclusiva al inglés no despertaron mucha expectación, pero de pronto la magia del boca a boca comenzó a hacer su trabajo. Tras un apartado gráfico muy justito y esa limitación que presenta un lanzamiento episódico, se escondía una trama muy cuidada, decisiones medidas y personajes a los que con tan solo unos minutos y varios intercambios verbales ya querías proteger a toda costa. Lee Everett, un (ex) convicto con un gran moralidad y temperamento, sería nuestra puerta al universo The Walking Dead, para luego brindarnos la oportunidad de descubrir y acompañar a la pequeña Clem a través de su madurez como superviviente.

Su fama fue creciendo y para cuando iban por su tercer episodio, el mundo entero esperaba con ansias la continuación de estas aventuras. La libertad que se presentaba a la hora de tomar decisiones (cuestionada más adelante por la forma en la que se solventaban estas ramificaciones) habían enganchado a muchos jugadores de todo el mundo, lo que acabó con un lanzamiento en formato físico, y la traducción, muy necesaria, a varios idiomas, entre los que se encontraba el castellano. Junto a esto, contenidos post-lanzamiento que plantaban las semillas de la segunda temporada a la vez que reducían nuestras ansias de seguir adentrándonos en este mundo.

Las madurez anticipada

Para cuando se estrenó su segunda temporada a finales de 2013, TellTale ya no era la misma compañía, los grandes premios logrados tras la primera tanda de episodios dieron a la compañía una seguridad que se dejó ver en la rapidez de acción. No tuvimos que esperar mucho para seguir las desavenencias de Clementine, que cambiaba de compañeros de viaje sorprendiendo en sus primeros compases, marcando así una tendencia impredecible, obligándonos a andarnos con pies de plomo. En la segunda temporada, los fans encontraron un ‘más y mejor’ en su fórmula, que a pesar de pecar de continuista o falta de innovación, logró convencer con sus giros inesperados y un drama cada vez mayor a la hora de tomar decisiones que afectaban directamente a Clementine.

Repitiendo la fórmula, tras el estreno del último capítulo de la temporada, llegó su lanzamiento en formato físico, lo que continuaba ofreciendo un acercamiento mayor, llegando a todo tipo de jugadores, y aún más cuando posteriormente llegaría a más plataformas, como parte de algunos recopilatorios para la actual generación. Ya a esas alturas se daba por sentada la tercera temporada, que se confirmó tras poco tiempo, y con ella, el público y los medios demandaban mejoras técnicas para una saga que había alzado al estudio a la primera línea del desarrollo mundial y empezaba a sentirse desfasada. De esa forma, Telltale desarrolló su nuevo motor, que ya comenzaba a dejar unos modelados mucho más ricos en texturas y detalles. Y mientras tanto, el espectro Telltale se ampliaba con más licencias como Borderlands, Juego de Tronos, el capítulo exclusivo de Michonne, Minecraft y hasta su propia visión del Caballero Oscuro. Todos ellos siguiendo lo que ya se conocía como la “fórmula Telltale” que si desde fuera ya empezaba a notarse anticuada e insuficiente a nivel jugable, desde dentro, se sentía como una pesada losa que les empujaba a luchar contra cifras insuficientes, plazos imposibles y horas extra de trabajo.

La llegada de la nueva frontera

Telltale comenzaba a sentir los claros síntomas del agotamiento más absoluto, pero obligados a convencer y hacer disfrutar a sus seguidores con nuevas aventuras, lo dio todo por mejorar el aspecto técnico de sus propuestas. The Walking Dead: A new Frontier llegó en 2016, yera, sin lugar a dudas, un gran salto de calidad, y poder disfrutar de una versión adolescente de Clem era todo un regalo para quienes la habíamos visto crecer poco a poco. Pero esta entrega fue también la menos valorada, debido al recorte en su duración, la falta de ambición narrativa o el aspecto más criticado: la decisión de diluir el protagonismo de Clem introduciendo a un nuevo personaje controlable con el que arrancaba la aventura: Javier, al que irremediablemente muchos compararon con Lee por su relación con Clem. Curiosamente, fue uno de los puntos que no terminaba de cuajar en la trama y su desarrollo, pues los usuarios vieron su inclusión como una falta de respeto hacia el personaje al que querían seguir de cerca, Clementine.

Por si esto fuera poco, ya de entrada, en los primeros compases, quienes llevábamos disfrutando de las aventuras desde la primera temporada, vimos que las decisiones tomadas en el pasado eran tratadas de forma generalizada, echando por tierra las diferencias posibles con una secuencia inicial tras la cual todos partíamos del mismo punto, sin importar quienes nos acompañaran al finalizar la segunda temporada, un recurso mediante el cual se ahorraban contar con distintas subtramas a estas alturas, y que simplificó mucho las posibilidades.

Al acabar esta entrega, la compañía siguió explotando su fórmula, sumando nuevas licencias, desarrollando un nuevo título de Batman, y anunciando, junto a la última temporada de The Walking Dead, la segunda para la fábula The Wolf Among Us, así como y una licencia que estaba llamada a ser un auténtico reclamo, la adaptación a los videojuegos de la exitosa serie Stranger Things. Llegados a este punto, ya sabréis de sobra que por desgracia, los dos últimos no llegaron a estar siquiera en un desarrollo real en Telltale y justo cuando se comenzaban a dar los primeros pasos para el estreno del primer episodio de la temporada final de The Walking dead, en agosto de 2018, la compañía empezó a verse salpicada por rumores de crisis, de explotación laboral, falta de liquidez y otros problemas que apuntaban a un desenlace poco agradable de compartir en la industria, pero que ya se habían visto en muchos otros casos.

El rescate de Skybound Games

Los meses corrían y pudimos ver como la compañía reducía drásticamente sus proyectos activos, centrando todos sus esfuerzos en este colofón que supondría la última temporada de las aventuras de Clem, algo que ya de por sí significaba un “todo o nada” para Telltale. En plena promoción del segundo episodio, una mañana cualquiera todo explotó. Nos ahorraremos los muchos detalles del triste cierre de la compañía, que podéis encontrar a través de muchas noticias que hemos cubierto desde la web. La realidad del día después dejó a todos los seguidores de la aventura de Clem con su prometido final en el irremediable saco de las posibles cancelaciones. ¿Qué iba a pasar con los capítulos que la compañía no había terminado?

Cuando Telltale puso fin a sus labores de desarrollo, quedaban dos episodios por ver la luz, y nadie confiaba mucho en que pudiéramos disfrutarlos. Pero tras conversaciones que no se demoraron mucho, Skybound Games, que había sido una de las grandes aliadas de la compañía, se hizo cargo del desarrollo de lo que quedaba de temporada, confirmando además que lanzaría como de costumbre, el recopilatorio de la temporada completa. Clementine llegaría a contarnos su historia hasta el final. Y podría hacerlo sin recortes, sin salir por la puerta de atrás, pues se pusieron sobre la mesa todos los recursos necesarios para darle un cierre a la altura de esta epopeya iniciada hace tantos años, y que nos ha acompañado a la par que la serie de televisión.

The Walking Dead: The Final Season

Habréis notado que durante todo este recorrido, hemos esquivado los spoilers, intentando no desvelar ningún aspecto de cada una de las entregas, pues el punto fuerte de toda la franquicia reside en el poder de sorprender, y en la fuerte carga emocional que imprimen los hechos y personajes que nos encontramos, han sido muchas las despedidas, las elecciones entre A o B, y hoy ya tenemos en el mercado el título final al completo, en el que en unas pocas horas, el episodio final nos devela el desenlace para Clementine, y el resto de supervivientes.

El propio creador de todo este universo, Robert Kirkman, fuertemente implicado en los videojuegos de Telltale basados en su mundo postapocalíptico, ha compartido recientemente unas declaraciones como despedida para esta etapa que se cierra tras la temporada final. Unas palabras que se pueden extrapolar al sentir general de la comunidad, y es que el camino no ha sido fácil, y aunque se ha llegado al final más digno que se nos podría ocurrir, destaca un sabor amargo. “Participar en el juego de Telltale ha sido todo un orgullo para mí y para Skybound. Es una sensación agridulce ver que se acerca la conclusión, pero a la vez satisfactorio haber hecho este viaje y haber sido capaces de intervenir para asegurar que todo terminase como debía.

Nuevas etapas

Por su parte, algunos de los miembros más destacados de Telltale games lograron reunirse fuera de estas oficinas, y tras el triste cierre de la misma, han fundado un nuevo equipo, AdHoc Studio, que promete seguir centrado en las aventuras narrativas, pero con un enfoque más amplio, aprovechando relaciones con plataformas como la propia Netflix, que poco a poco va adentrándose en las narrativas ramificadas y con libertad de elección para los usuarios. Será todo un placer conocer en qué planean trabajar.

La montaña rusa de emociones y críticas a las que ha estado expuesta la saga desde sus inicios, hacen de ella, a pesar de todo, una leyenda en los videojuegos. En un momento en el que las aventuras gráficas estaban muy encasilladas, siendo un género nicho, Telltale logró presentar una fórmula fresca, que simplificaba las mecánicas enrevesadas y puzles, dejando todo el peso a la trama, ampliando su público al utilizar una licencia de gran éxito en aquel momento, pero rodeándolo de una calidad fuera de toda duda, con personalidad propia. Lee, Kenny, Javier… han sido muchos los nombres que nos han acompañado, a nosotros y a Clementine, y ahora, toca ponerle fin, esperamos, que con toda la dignidad que ellos merecen.