Crítica del episodio 9 de One Punch Man 2: Caminos paralelos

Cuatro personajes en busca de objetivos muy similares

one punch man 2
 

Dos semanas hemos tenido que esperar en esta ocasión a que “One Punch Man 2” pudiera emitir su siguiente capítulo, que se trataba del 9. Recordamos que esto fue debido a la actividad del Roland Garros, el cual aparentemente coincidió con el horario de emisión del anime en Japón. Afortunadamente, la espera nos ha dejado con un episodio bastante interesante en el que el foco de la acción se ha situado sobre tres claros personajes: Saitama, Garo y Sonic.

Comenzaremos en esta ocasión con nuestro protagonista, y es que sale a la luz una pregunta que posiblemente más de uno se haya hecho a la hora de seguir al personaje: ¿no es aburrido ser tan fuerte? Aparentemente, la respuesta es que sí, pues en esta ocasión ni Goketsu, que se había alzado como una amenaza capaz de eliminar a Genos de un solo golpe, ha sido un entretenimiento real para Saitama. De hecho, tal ha sido la diferencia de poder entre ambos, que uno de los monstruos más poderosos de la temporada no ha gozado ni siquiera del placer de un solo plano para su combate.

Goketsu, pan comido para Saitama

A pesar de que es fácil entender la inquietud de Saitama, pues como bien expresa se siente vacío cada vez que enfrenta a un enemigo, King hace lo inesperado y arroja mucha realidad sobre nuestro héroe -todo sea dicho, acompañado siempre de un buen toque de humor-: al héroe no le hace su poder, al héroe le hace su deber y sacrificio por otros. Esto es algo que ya pudimos apreciar durante el episodio 8 y, en especial, gracias a las figuras de Snek y Lightning Max, los cuales se jugaban el pellejo por tal de proteger al indefenso. Precisamente, que sea King el que abra los ojos a Saitama hace que una vez más brille el factor de la impredecibilidad -o ‘incoherencia’ incluso- en “One Punch Man 2″, uno de los puntos fuertes de la producción que se ha visto en constante despliegue desde la primera temporada.

Con Saitama ya convencido de que siempre hay margen para tirar hacia adelante, Garo salta en escena, y justamente con una perspectiva que se muestra totalmente opuesta a la que la arrogancia de Saitama expusiera brevemente. Tras un enfrentamiento contra Watchdog Man que no va lo más mínimo de la forma en la que el ‘Monstruo Humano’ había planificado, este se siente más lleno de energía que nunca antes. Cada nueva derrota se convierte en carburante para su maquinaria de poder -casi al más puro estilo Saiyajin-, y ello le lleva a inevitablemente desear abalanzarse contra King nada más verlo. Sin embargo, la historia vuelve a repetirse en su contra.

Garo luce una voluntad de hierro

Una vez más, la ironía vuelve a acompañar a la trama de Saitama y Garo, una ya tan entrelazada como distante al mismo tiempo. Justo en el momento del impacto contra King, Saitama propina una veloz patada a Garo que deja a este plenamente fuera de combate. Acto seguido, Saitama vuelve a repetir la historia de que desea conocer de una vez a ese monstruo cazador de héroes y especialista en las artes marciales, sin realmente darse cuenta de que ya le ha conocido en hasta dos ocasiones y con sendos resultados totalmente iguales. Así pues, si las esperanzas de Saitama pasan por ‘conocer’ a Garo para recuperar algo de humor, parece que aún nos queda un largo camino por delante.

Para finalizar el trío de protagonistas de este episodio, nos marchamos a la narrativa de Sonic, el cual se ve sorprendido por dos aparentes humanos que, no obstante, son ya monstruos de la Asociación de Monstruos. Tras un despliegue de lo que supone la célula de transformación, Sonic opta por aceptar su oferta con un solo objetivo: derrotar a Saitama. De esta forma -y quedando a expensas de concer si la célula tiene realmente efecto en él, y no precisamente el estomacal-, Sonic se muestra bastante distinto a Garo, y confiesa no necesitar de su humanidad si es que al sacrificarla conseguirá el poder que desea. Y es que por mucho que el primero se considere a sí mismo un monstruo, no alcanza la necesidad real de convertirse en uno de estos para seguir persiguiendo su objetivo.

El camino fácil no acaba siendo tan fácil para Sonic…

Así pues, como podemos comprobar este episodio 9 nos deja tres claras vertientes sobre el camino hacia el más fuerte: Saitama, un héroe de capa caída por su descomunal poder. Garo, un ‘monstruo’ que abraza el reto de la derrota sin temor alguno y Sonic, el cual a diferencia del segundo, tira la toalla y opta por el camino ‘fácil’. Los tres personajes, a pesar de sus claras diferencias, se mueven hacia una misma meta, pero la altura a la que se encuentran en el recorrido, así como las condiciones en las que están emprendiendo la carrera, se ven claramente diferentes.

En el futuro valdrá la pena mantener la carta de ‘El Joker’ con Suiryu, pues después de la demostración de poder y valía de Saitama, parece determinado a reemprender la senda del trabajo que abandonara tiempo atrás. De este modo, “One Punch Man 2” nos deja con cuatro personajes, todos ellos con aspiraciones similares, pero en un contexto diferente y presentando ideales plenamente distintos. Ver el progreso de la invasión de los monstruos será algo indudablemente entretenido, pero posiblemente no tanto como el desarrollo de todos ellos.

¿Logrará Suiryu convertirse en el héroe al que ahora aspira?