Análisis ATOMEGA

PC
 

Más allá de los proyectos AAA que tiene Ubisoft entre manos, como Assassin’s Creed Origins o Far Cry 5, la compañía tiene otros proyectos menores pero igualmente interesantes. Uno de ellos es ATOMEGA, un juego indie bastante curioso y peculiar que ha sido creado por Reflections, un estudio de Ubisoft.

En esencia, ATOMEGA es un juego multijugador y competitivo, donde hasta ocho personas competirán en un único mapa en un combate todos contra todos. Sin embargo, el concepto es bastante interesante. Nuestro personaje es una extraña orbe brillante (llamada átomo) y nuestro objetivo es recoger los cubos que hay repartidos por todo el mapa. Conforme vamos atrapando cubos, el átomo evoluciona y adquiere nuevas formas.

Cada una de las siete evoluciones tiene una forma física y un nombre, con una velocidad de movimiento, un tamaño y unos ataques concretos. Conforme evolucionamos, nuestro personaje se moverá más lento, será más grande y sus ataques serán también más lentos, pero tendrá más vida y cada ataque hará más daño. A la última evolución se le conoce Omega, y precisamente el título del juego no es más que una combinación de las palabras “átomo” (el estado inicial) y “omega” (la última evolución).

¿Y los ataques? Por supuesto, ya que estamos hablando de un juego competitivo, tiene que haber algún tipo de ataque o arma para enfrentarnos al resto de jugadores. Estos ataques no son más que disparos tipo láser, con un sistema de enfriamiento (conforme vamos disparando, una barra de calentamiento se va llenando, teniendo que dejar enfriar el arma). Los personajes más bajos disparan con una cadencia muy elevada pero haciendo poco daño, mientras que las últimas evoluciones disparan proyectiles que hacen más daño (incluso daño explosivo), pero con una cadencia mucho más reducida. La evolución Omega emana un potente láser que dispara de forma continua, es decir, genera un rayo que se emite ininterrumpidamente, resultando especialmente peligroso.

¿Dónde encontramos los bloques que nos hacen evolucionar? Se encuentran y se regeneran en ciertos lugares concretos y predefinidos del mapa, por lo que debemos desplazarnos por el mismo encontrando todos estos bloques. Los hay de diferentes tamaños, y su obtención suma puntos a la barra de evolución, que una vez se llena, hace que nuestro personaje evolucione al siguiente nivel. La barra se llenará más o menos, según el tamaño del bloque que hayamos obtenido.

El combate entre jugadores no tiene mucho misterio, simplemente se dispara y se mata al contrincante. Aunque técnicamente no se le mata, sino que se le descompone, es decir, se le quitan todos los bloques que componen su forma o evolución actual, y vuelve a ser el átomo inicial, que empezará a desplazarse justo desde el punto en el que se descompuso. Un jugador abatido deja caer parte de sus bloques, que pueden ser obtenidos por cualquier otro jugador que se aproxime a ellos (incluso la misma pelota que se descompuso hace unos instantes), por lo que es otra forma de obtener bloques para evolucionar. El sistema de salud, por su parte, es sencillo: el juego cuenta con una barra de vida que se regenera con el tiempo.

Una importante función con la que también se debe jugar y aprender a cuándo se debe utilizar y cuándo no es la autodescomposición, la cual es útil cuando estamos a punto de ser abatidos por un contrincante. La autodescomposición nos teletransporta al instante a un punto seguro, evitando el combate cuando las cosas se ponen feas, pero nos resta un nivel de evolución. Es por ello que debemos tener cuidado y utilizar esta función con cautela, pues puede ser útil para evitar perder todos los niveles, pero si abusamos de ella estaremos perdiendo igualmente niveles. Además, cada vez que nos autodescomponemos dejamos caer algunos bloques que el contrincante puede obtener.

El mapa, que cabe destacar que es único para todo el juego, cuenta con numerosos caminos secundarios que cabe destacar. Con un estilo cúbico, numerosos edificios nos permiten escapar de nuestros perseguidores o tender emboscadas, aunque también son sitios donde podemos encontrar bloques. Los tejados de estos edificios también son explorables, e incluso hay escaleras y elevadores que nos permiten alcanzar ciertas zonas que no podríamos alcanzar normalmente. También hay callejones y túneles que nos aceleran, pero sólo son accesibles con las primeras evoluciones, pues el tamaño es reducido. De hecho, conforme vamos evolucionando hay cada vez menos sitios a los que podemos acceder por cuestiones de tamaño.

Para terminar, y resumir el veredicto final del juego, vamos a destacar los puntos negativos del juego. En primer lugar, y aunque no es algo intrínsecamente propio de la calidad del juego (por lo que no se tendrá en cuenta de cara a la valoración final), hay que destacar que el funcionamiento y la mecánica jugable de ATOMEGA es algo que, si bien original, se antoja bastante simple. El único objetivo es competir en una arena contra otros jugadores, con muy pocas variables que dinamicen las partidas, lo cual puede resultar monótono.

Por otra parte, el hecho de que sólo contemos con un único mapa hace del juego algo aún más sencillo y repetitivo. En resumen, podemos decir que el juego tiene una idea bastante curiosa de fondo, pero puede resultar repetitivo bastante rápido, al contar con sólo un único mundo donde jugar y al tener unas mecánicas jugables muy simples, concretas y poco dinámicas.


Positivo

  • Competición en arena contra hasta otros 7 jugadores
  • Idea de fondo muy original

Negativo

  • Un solo mapa y modo de juego disponibles
  • El juego puede resultar monótono rápidamente
7.5

Bueno

Política de puntuación

David Lorenzo
Redactor en Areajugones, jugador en PC y estudiante de telecomunicaciones. Tampoco le hago ascos a programar scripts para GTA V o pensar en proyectos que hacer con Arduino o cualquier otro soporte interesante.