Análisis Destiny 2: La Maldición de Osiris

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Las semanas pasadas no han sido especialmente buenas para Bungie, el estudio tras Destiny 2, y es que en ellas han tenido que afrontar algunas importantes polémicas que incluso han llevado a los responsables de la obra a cancelar un directo dedicado a su primera expansión para ofrecer su visión del juego de forma clara al público. Ahora, ya ha aterrizado en el juego La Maldición de Osiris, este primer DLC que, además, ya ha abierto las puertas de su nueva raid.

Tras un estreno bastante bueno a nivel de críticas y ventas, Destiny 2 pretende seguir aumentando su contenido para mantener a los usuarios pegados a la fórmula que ofrece con La Maldición de Osiris. Pero, ¿lo consigue? Nosotros ya hemos podido estar disfrutando durante los últimos días de todo lo que esta primera expansión tiene para darnos. ¿Queréis saber si logra su propósito? Pues acompañadnos en nuestro análisis de La Maldición de Osiris.

Una nueva historia

La Maldición de Osiris se presenta de la misma forma que el juego base, ofreciendo mucho contenido pero instándonos a finalizar una campaña para poder acceder a su totalidad. En este sentido, la primera expansión de Destiny 2 sienta unas bases interesantes y que conseguirán atraer a cualquier fan de la obra de Bungie. Desde el hasta ahora inexplorado en esta secuela planeta de Mercurio nos llegan señales alarmantes; algo ocurre y tal vez sea Osiris, el legendario hechicero exiliado de la Torre, el único que pueda hacer algo para salvar el mundo.

Sin embargo, a pesar de que las premisas resultan interesantes y la parte del lore que se explora no lo es menos, la campaña en conjunto resulta bastante sosa. Al contrario de lo que ocurre en el juego base, en donde Bungie demuestra que son capaces de crear una experiencia para un jugador con mucho ritmo y que engancha, en La Maldición de Osiris nos encontramos con una historia corta, insulsa, que nos manda de un lado para otro en misiones casi idénticas entre sí. Mercurio es todo un paraíso, pero la manera en la que se explora le hace un flaco favor a este nuevo terreno.

Una vez acabada la historia es cuando podemos sacar provecho de Mercurio, abriéndose lo que este planeta nos ofrece. Pero, de nuevo, Bungie ha desaprovechado la oportunidad y ha incluido un terreno excesivamente pequeño (de hecho, el más pequeño del juego) en el que tan solo hay un evento público, un sector perdido y tres cofres. Además, la parte del Bosque Infinito, una de las más atractivas tanto jugable como visualmente, no es accesible en el modo libre y solo se abre para las aventuras que nos ofrecen los NPCs.

Más parche que extensión

En cuanto a lo que La Maldición de Osiris ofrece a los jugadores más exigentes de la obra de Bungie nos encontramos con algún paralelismo con los DLC del Destiny original. El nivel de poder ha aumentado hasta 330 y el nivel máximo de nuestro personaje también ha visto su límite incrementado hasta 25. Sin embargo, en cuanto a materia de contenido end-game como tal, esta expansión no ofrece demasiado. Ya criticamos en su momento la falta de este tipo de contenido en el juego base, asumiendo que llegaría casi por completo con sus expansiones. Pero con el lanzamiento de La Maldición de Osiris no nos encontramos con la expansión que deseamos, sino con un tipo de contenido mucho más “cobarde”, que hace más por tapar los errores de Destiny 2 que por ofrecer una experiencia en condiciones.

La Maldición de Osiris incluye dos nuevos Asaltos, mapas para el Crisol y una nueva raid. Sin embargo, tampoco aquí se ha conseguido el resultado que muchos esperábamos. Los nuevos Asaltos no son contenido totalmente original, sino que simplemente nos hacen repetir dos de las misiones de la historia de este DLC; los mapas para el Crisol funcionan bien pero, de nuevo, no modifican en absoluto el núcleo de la experiencia, dejando el aspecto competitivo en el mismo punto en el que estaba antes de su lanzamiento. Tal vez la raid sea el aspecto más novedoso y es que, a pesar de no cambiar radicalmente de ambientación, sí cambia su formato por uno más corto, en el que los acontecimientos se concentran y todo se acaba antes.

En cuanto al resto de contenido que introduce La Maldición de Osiris, nos encontramos con una cantidad bastante aceptable de equipamiento en forma de armas y armaduras. Además, gracias a las actualizaciones gratuitas que incluyen novedades como los ornamentos para algunos sets de armaduras y mejoras en algunos de los vendedores del juego, Destiny 2 da un pequeño paso adelante para explotar el enorme potencial que tiene y que muestra mejor que nunca en la campaña de su juego base.

Mercurio, un paraíso desaprovechado

A nivel visual Bungie vuelve a hacer un trabajo excepcional y, aunque es cierto que jugablemente Mercurio queda muy desaprovechado por su escaso tamaño y falta de contenido, el nivel artístico de todos los entornos que nos encontramos es simplemente increíble. Desde la zona principal, abrasada por el sol, hasta el Mercurio lleno de vida y vegetación del pasado al que podemos viajar por los portales Vex, todo luce estupendamente. Tanto la iluminación como la paleta de colores y los efectos visuales vuelven a estar a la altura de lo visto en el juego base, ofreciendo entornos espectaculares que, sin duda alguna, conseguirán arrebatarnos más de una captura.

En cuanto a la duración de la historia que se nos plantea en La Maldición de Osiris, apenas tardaremos unas 4 horas en completarla, ya que son un total de 9 misiones cuyo nivel de poder recomendado es de 200. Es decir, si ya habéis completado y explotado el juego base, vuestro nivel de poder probablemente ronde el 300 y todo lo que aquí se ofrece resulte demasiado fácil.

Otro de los detalles a tener en cuenta es que esta expansión es básicamente obligada si queremos mantenernos a la altura del resto de jugadores. Algunos asaltos heroicos requieren niveles de poder que solo son accesibles para los jugadores del DLC y, por tanto, la comunidad se ve fragmentada de una forma importante, haciendo casi obligada la compra de este contenido a los fans de la obra, incluso cuando La Maldición de Osiris no es un DLC que se pueda recomendar a todo el mundo.

Conclusiones

La Maldición de Osiris es un movimiento cobarde que sigue sin potenciar el espíritu de MMO que Destiny 2 tiene oculto. La primera de las expansiones de la obra de Bungie se queda lejos de ofrecer lo que muchos fans queremos ver y se limita a tapar con un chicle usado los agujeros que el juego base tenía, en lugar de construir una nueva estructura. A pesar de tener destellos de calidad, La Maldición de Osiris es un paso atrás a nivel narrativo; y tampoco supone un gran salto en cuanto a contenido, puesto que Mercurio está muy limitado por su tamaño.

Si hay que destacar algo positivo, nos quedamos con la nueva raid y los diferentes sets de armas y armaduras que se incluyen y que, junto a los cambios de las actualizaciones gratuitas, conseguirán tenernos entretenidos un buen rato para lograr obtener nuestro equipamiento ideal. Solo esto, unido al apartado visual, consigue salvar medianamente los muebles y evitar un auténtico desastre. Pero, de nuevo, todo ello se antoja bastante escaso para la meta que todos, incluido el equipo de desarrollo, le ponía a esta primera expansión.

Este es tan solo el comienzo de Destiny 2, pero esperamos que con las expansiones futuras podamos disfrutar de más contenido, con más calidad y, sobre todo, de un paso adelante de Bungie. Queremos ver una apuesta valiente, algo con lo que revolucionar este shooter online que, tras haberle echado decenas de horas, estamos totalmente convencidos de que tiene el potencial para convertirse en una de esas obras capaces de conquistar a millones de usuarios.


Positivo

  • Entornos de gran nivel artístico
  • Varios sets nuevos de armas y armaduras
  • El nuevo formato de Raid Lair funciona a la perfección

Negativo

  • Campaña corta, insulsa y repetitiva
  • Poco contenido en cuanto a actividades end-game
  • Divide claramente a la comunidad de jugadores
  • Intenta tapar los fallos del juego base en lugar de expandir la experiencia
  • Se queda muy corto en todos sus objetivos
5.5

Aceptable

Política de puntuación

Víctor Rodríguez
Videojuerguista desde siempre. Fan incondicional de Fallout y Star Wars y amante del RPG viejuno. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Ah, y me gustan los números.