Análisis Destiny 2: El Estratega

PC PlayStation 4 PlayStation 4 Pro Xbox One
 

Hace ya unos cuantos meses que Destiny 2 está de capa caída. Tras la popularidad que alcanzó una obra de tal magnitud durante su lanzamiento, la falta de contenido y motivaciones para los jugadores más avanzados, así como algunos fallos en decisiones y comunicación de Bungie, han provocado que muchos de los usuarios de la obra la hayan dejado apartada o incluso se hayan refugiado en otros títulos como Monster Hunter: World, que sí ha sabido retener a todos estos jugadores. Sin embargo, en las últimas semanas, hemos visto un cambio en el rumbo de la obra, una mejor comunicación por parte de Bungie y un deseo manifiesto de recuperar la confianza de la comunidad.

Ahora, en medio de este camino, que poco tiene que ver con un sencillo paseo, con el que Bungie está tratando de devolver a Destiny 2 al lugar que le corresponde, nos llega El Estratega, el segundo de los DLCs que hace su aparición en este shooter online. Pero, ¿es una buena expansión que merezca la pena o vuelve a abandonar el camino seguido por la compañía durante las últimas semanas para fracasar en su intento? Acompañadnos en nuestro análisis de Destiny 2: El Estratega para descubrirlo.

La raid correspondiente a esta expansión llega al juego más adelante, por lo que se ha excluido del análisis este punto y se tratará de forma independiente cuando se lance y tengamos ocasión de jugarla.

Más de lo mismo

Desde el comienzo quiero dejar bastante claro que la respuesta a la pregunta que he planteado es la que ningún fan querría oír. Por desgracia, El Estratega no es una gran expansión que vaya a devolver a Destiny 2 toda la vida con la que soñábamos cuando el videojuego salió a la venta. Como bien explicaba, el rumbo que Bungie ha tomado con las últimas actualizaciones es prometedor pero, por lo que parece, este contenido ya estaba diseñado y empaquetado antes de que este cambio de rumbo se produjera, provocando que siga yendo en la dirección que ha hecho huir a gran parte de la comunidad.

La manera más fácil de describir qué nos encontramos en El Estratega es recurrir al primero de los DLCs, que yo mismo ya analicé en su momento, y es que se trata de un contenido de características muy similares. Es cierto que la historia que hay de fondo (que no deja de ser una excusa peregrina sin demasiada “chicha” a nivel narrativo) y el entorno que recorremos son diferentes, pero en esencia nos encontramos ante DLCs muy parecidos. En ambos se nos ofrecen unas pocas, en nuestro caso han sido alrededor de 4, horas de misiones principales intercaladas con objetivos secundarios que tendremos que realizar para ir subiendo de nivel.

Lo peor de esto es que las misiones apenas incluyen cambios significativos respecto a lo visto en el juego base, proponiendo de nuevo el clásico “vete a este punto, mata a todos y repite lo mismo una y otra vez” que, si bien es cierto que funciona gracias al tremendo gunplay del juego, ya se hace pesado y se echa mucho en falta alguna novedad, por pequeña que sea. Por otro lado, destaca que los combates siguen siendo muy similares porque los enemigos con los que nos encontramos son muy similares. En lugar de ofrecer algún nuevo enemigo, El Estratega repite la jugad de La Maldición de Osiris y simplemente modifica visualmente a los enemigos, que en este caso son la Colmena, en lugar de ofrecer realmente nuevos retos. Además, en este sentido, el DLC se hace corto y, sobre todo, muy plano; desde el primer momento nos encontramos con básicamente lo mismo y los primeros bosses a los que hacemos frente son prácticamente igual que los últimos, eliminando cualquier sensación de progresión que pudiéramos tener.

Una historia que no engancha

Uno de los puntos más criticados de La Maldición de Osiris fue el de tener una historia insulsa que apenas nos daba detalles sobre una propuesta a priori tan interesante como era la de conocer al mismísimo Osiris. Y, por desgracia, El Estratega sigue por la misma línea. Es cierto que en este punto se ha mejorado ligeramente y, aunque la historia como tal sea absurdamente plana, sí que se ofrecen algunos detalles acerca del arma conocida como El Estratega y lo que ocurrió con ella en las diferentes etapas de la historia del universo de Destiny. No es que sea gran cosa, pero teniendo en cuenta que nos encontramos con un DLC muy justito de contenido, cualquier detalle de este tipo se agradece.

Por otro lado, la narrativa de este DLC es la que sirve de excusa para incluir una de las pocas novedades jugables con las que cuenta el título, que es el uso de la Valkyria. Esa es un arma que podemos empuñar por tiempo limitado y que funciona de forma similar a las habilidades ultra, permitiéndonos realizar ataques realmente poderosos durante un corto periodo de tiempo. Este nuevo sistema se utiliza de forma recurrente en misiones, eventos y demás objetivos, dándole un plus y un pequeñísimo soplo de frescor al aspecto jugable.

Por otra parte, como es habitual en este tipo de contenido, sí que se han incluido diversos objetos de equipamiento exclusivo y un nuevo límite de nivel en 30. Esto es de lo poco que nos insta a seguir jugando para obtener el set de armas y armaduras que deseamos y poder tener a nuestro guardián en perfecto estado para adentrarnos en el PvP.

Más allá del fin del DLC

Sin embargo, lo mejor de El Estratega sale a la luz cuando completamos la campaña que propone, alcanzamos el nivel 30 y llegamos a nuevas cotas de poder con el equipamiento conseguido. En ese punto es en el que podemos empezar a explorar libremente Marte, una zona mayor que la visitada en La Maldición de Osiris pero que, de nuevo, no tiene demasiado que ofrecer. Más allá de los eventos que se repiten en exceso (y son muy parecidos a los vistos en el juego base) y alguna patrulla poco inspirada, lo único que salva la situación es el nuevo modo horda, llamado Protocolo Escalada, que por fin se siente como algo fresco y novedoso.

Lo bueno de este nuevo modo es el modo en sí. Resulta divertido, frenético, fresco y constitutye, sin duda alguna, la mayor y mejor novedad introducida en Destiny 2 como parte del contenido postlanzamiento. Lo malo es que está enfocado totalmente a los jugadores más avanzados. El máximo nivel de poder con esta expansión es 385, y el nivel recomendado para realizar esta actividad es de 380, por lo que prácticamente se imposibilita la entrada a una gran mayoría de usuarios, que no podrán disfrutar de lo que, para mí, es lo mejor que tiene El Estratega.

El aspecto de Marte

Desde el punto de vista visual, todo Destiny 2 es una auténtica maravilla, tanto por calidad técnica como por un espectacular apartado artístico. Para esta ocasión, desde Bungie han repetido el éxito en este aspecto y han sido capaces de ofrecer de nuevo unos espectaculares entornos que se diferencian del resto del videojuego. Marte luce de forma espectacular gracias al contraste entre el rojo de la pirita oxidada con el blanco de los hielos que recubren gran parte de la zona y abundan en las diferentes cuevas.

Otro detalle muy a tener en cuenta es que en el cielo de Marte podemos ver claramente a Fobos y Deimos, los dos satélites naturales del planeta rojo. Si bien es cierto que no aporta absolutamente nada, hace del cielo marciano algo digno de contemplar y, sobre todo, es uno de esos pequeños detalles que indican el cariño puesto en el apartado visual. Pero, no todo es bueno, y al igual que en el resto de El Estratega, se echa en falta un plus más en un punto en concreto, como es el de la inclusión de las estructuras industriales en Marte. A pesar de que es bonito, se siente poco original y recuerda en gran medida a lo visto en DOOM.

Conclusiones

En general, El Estratega deja la sensación de ser un contenido ideado y planificado antes de que Bungie cambiara el rumbo de Destiny 2 y, en consecuencia, resulta un contenido enmarcado en la decadencia del juego. Un DLC de pago que aporta poco a la experiencia y con una campaña corta, insulsa y que deja mucho que desear. Se sigue sin introducir nuevos enemigos y las novedades jugables son nulas salvo por el uso de la Valkyria, que no justifica ni de lejos la mediocridad de la nueva campaña. Lo único que salva medianamente la situación es el Protocolo Escalada, que es básicamente un modo horda bien realizado; sin embargo, debido a que se exige un alto nivel de poder, no todos los usuarios llegarán a disfrutarla y es muy posible que nos cansemos antes de llegar a poder jugar en condiciones.

Es por todo ello que, pese a que no me cabe ni la mínima duda de que Destiny 2 es un videojuego espectacularmente bueno en sus mecánicas, El Estratega sigue sin ser la expansión que consiga llevar la obra de Bungie al punto en el que se merece. Una nueva expansión que, salvo que seáis muy fans del juego, podéis dejar pasar perfectamente. Parece que habrá que esperar a que (seguramente) a finales de este año, tras todas las actualizaciones gratuitas, llegue al juego una gran expansión como lo hizo el Rey de los Caídos en el Destiny original para rematar el cambio de rumbo de Bungie y poner a Destiny 2 en el lugar que le corresponde.


Positivo

  • El evento Protocolo Escalada resulta fresco y divertido
  • Visualmente muy espectacular

Negativo

  • Novedades muy escasas a todos los niveles
  • Un DLC que incluye poco contenido
  • Campaña corta, con enemigos y misiones similares al juego base
  • La historia es una excusa barata sin ninguna profundidad
  • Repite errores de la anterior expansión
5.5

Aceptable

Política de puntuación

Víctor Rodríguez
Videojuerguista desde siempre. Fan incondicional de Fallout y Star Wars y amante del RPG viejuno. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Ah, y me gustan los números.