6 juegos indies lanzados en 2016 que no deberías perderte

Recopilamos algunos de los títulos menos conocidos

6 juegos indies lanzados en 2016 que no deberías perderte
 
 

La industria del videojuego cada vez es más grande y todos los meses llegan al mercado cientos, incluso miles de juegos con premisas, intenciones, géneros y presupuestos de lo más variado que nos podamos imaginar. Y es precisamente esto último, los presupuestos, lo que hace que muchas veces se llenen nuestras bibliotecas de obras triple A desarrolladas por las grandes compañías mientras dejamos escapar algunas pequeñas joyas.

Por eso, en Areajugones, hoy os traemos un pequeño artículo en el que os recopilamos 6 de los mejores títulos independientes que hemos tenido en lo que llevamos de 2016. Por supuesto, esto es una opinión personal y solamente he podido incluir aquellos que yo mismo he disfrutado, cosa que me habrá hecho dejarme en el tintero grandes obras; por ello os animo a que pongáis en los comentarios cuáles son, para vosotros, los 6 indies de 2016 que nadie debería perderse.

Pony Island

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Empezamos por Pony Island, un juego del que tal vez haya quien ni siquiera sepa de su existencia. Pues bien, este título es precisamente todo lo contrario de lo que aparenta; no tiene nada que ver con ponis, tal vez ni siquiera tenga que ver con los videojuegos en sí. Es difícil hablar demasiado del juego sin entrar en spoilers, pero como la propia descripción del juego en la plataforma de Valve reza, “estás en el limbo, atrapado en una malévola máquina de arcade defectuosa diseñada por el mismísimo diablo. No es un juego sobre ponis“. Desde el primer momento su página en Steam nos avisa de que no estamos ante un videojuego convencional; tendremos jugabilidad, historia y todas esas cosas que abundan en la industria (y de hecho muy bien llevadas) con sus correspondientes giros, pero se tratan de una forma tan distinta que supone todo un soplo de aire fresco.

Pony Island es, sobre todo lo demás, un juego inteligente, que juega con todas y cada una de las herramientas que tiene a su alcance, utilizándolas de forma magistral para hacernos reír mientras sentimos cómo el cuarto muro se rompe, cómo la interacción con el propio jugador se vuelve más intensa a cada segundo que pasa y cómo llega incluso a burlarse de nosotros mismos. No, no es tan solo un metajuego; es más algo así como una oda a los metajuegos.

Como habréis adivinado, no es nada fácil describir Pony Island, pero el hecho de resolver los puzles y explorar el misterio que rodea a esta endemoniada máquina recreativa son, por encima de todo, una experiencia maravillosa y digna de que le deis al menos una oportunidad. Es cierto que su duración es escasa, llegando apenas a las 3 horas, pero los 5 € que cuesta, bien merecen la pena. Sin duda, un juego que recomiendo a todo el mundo.

Furi

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Otro de esos títulos que, sin hacer demasiado ruido, se ha colado de pleno en mi biblioteca para brindarme una experiencia más larga, retante y divertida de lo que a priori esperaba es Furi. Este título de The Game Bakers nos pone en la piel de un extraño prisionero del cual ni siquiera nosotros sabemos demasiado, simplemente que para escapar deberemos acabar con todos los guaridanes que nos custodian y abogan por nuestra retención. Al contrario que Pony Island, este título es mucho más directo y muestra sus intenciones de forma clara: peleas difíciles, largas y frenéticas contra bosses, uno tras otro.

Furi se caracteriza por una dificultad muy elevada, pero siendo siempre justo, haciéndonos sentir que cada muerte era totalmente evitable y es por completo culpa nuestra, evitando de esta forma que veamos un momento específico como imposible; incluso teniendo en cuenta que los bosses tienen varias fases. Sin embargo, no por esto vayáis a pensar que se trata de un juego superficial en el que solo cuenta la jugabilidad y que no tiene nada más allá; en Furi todos y cada uno de los bosses tienen su propia historia personal, una que les da personalidad y carisma (aunque tengamos que matarlo) y eso es algo que, unido a su historia, se agradece mucho.




La duración de este juego depende en gran medida de nuestra habilidad, ya que cada boss puede llevarnos unas cuantas horas mientras mejoramos y aprendemos lo que Furi nos requiere. No es un título excesivamente barato, pero bien vale los 25 € que cuesta tanto en Steam como en PlayStation Store.

Reigns

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Reigns es un título de PC y dispositivos móviles que claramente está más orientado a esta segunda opción (aunque es perfectamente disfrutable en la primera). Se trata de un título de gestión que le da una vuelta de tuerca increíblemente original a todo el asunto. Reigns nos pone en la piel de un rey medieval que se debe hacer cargo de su reino, tomando una de las dos posibles decisiones frente a cada uno de los problemas o situaciones que se nos plantean; la gracia del asunto llega cuando nos damos cuenta de que realmente casi nunca hay respuestas buenas o malas, simplemente cada una tiene sus pros y sus contras. Tendremos que manejarnos con estos pros y contras para mantener a la Iglesia, a nuestro pueblo, a nuestro ejército y nuestras arcas a buen nivel, pero bajo raya, ya que mucho poder significaría el fin de nuestro reinado.

Aunque precisamente este fin (nuestra muerte) da paso a otra de las pequeñas genialidades con las que Reigns nos sorprende. En este juego, la muerte se trata de forma muy casual, dando paso simplemente al siguiente reinado, dejando de lado el hecho de ser un personaje concreto y tomando el control del monarca de turno. Mientras tanto, el tiempo pasa y con él, ciertos eventos especiales que nos dan oportunidades igualmente especiales con las que completar algunos objetivos. Y si esto os parece interesante, debéis saber que Reigns es, ante todo, un juego que no se toma en serio a sí mismo, y dejará los dilemas morales del poder en favor de ofrecernos locos tratos con seres mitológicos y absurdos, pero divertidísimos, giros del guión.

Es cierto que la variedad de objetivos puede escasear cuando ya llevemos unas cuantas horas, pero desde luego es uno de los mejores juegos para echar una partida en nuestro móvil de forma casual, no solo por la jugabilidad, sino por la estética y todo el ambiente de Reigns. Sin duda, no os arrepentiréis de gastar los 3 € que cuesta.

VA-11 Hall-A: Cyberpunk Bartender Action

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VA-11 Hall-A (así llamaremos a este videojuego de tan largo título para abreviar) es, desde mi punto de vista, uno de los grandes olvidados de este año. Siempre hay juegos independientes que pegan un gran pelotazo y sobresalen por su calidad, pertenezcan al género que pertenezcan; y ese, al menos tal y como yo lo veo, debería ser también el caso del juego que ahora nos trae a colación. Las premisas que VA-11 Hall-A propone son muy simples: somos una chica que huye de su pasado y se dedica a ser camarera en un universo cyberpunk; nuestro deber es servir los cocktails a nuestros clientes.

Con esta pequeña y vaga descripción tal vez penséis que la dificultad y el reto reside en esto, en realizar bien los pedidos, pero no. Los cocktails suelen ser sencillos, podremos repasar el pedido y la receta casi siempre y si nos equivocamos, podremos volver a empezar el cocktail sin penalización alguna. La gracia reside en nuestros propios clientes, en escuchar lo que tienen que contarnos, en tratar de empatizar con todos ellos para comprenderles y ayudarles en la medida de nuestras posibilidades; esa es la magia de VA-11 Hall-A, que los personajes tienen mucha vida y podemos interactuar con ella desde fuera, sin sentirnos protagonistas de ninguna historia pero siendo partícipes en todas ellas.

Está claro que siendo más una aventura narrativa que un juego como tal, VA-11 Hall-A puede echar para atrás a mucha gente, y más teniendo en cuenta que no se encuentra traducido al castellano; pero la calidad de los personajes y del universo como tal rebosa por todos lados cuando disfrutamos de un título que realmente resulta relajante y consigue, al menos en mi caso, hacerme desconectar de todo sumergiéndome en la piel de esta camarera. Por ahora, solo está disponible en PC por 15 €, pero ojalá llegue a todas las plataformas habidas y por haber porque sinceramente creo que es uno de los mejores juegos de todo el 2016.

The Witness

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Es cierto que este es probablemente el título más conocido de toda la lista y que seguramente ya hayáis oído hablar de él o incluso lo hayáis disfrutado por vosotros mismos. Sin embargo, no puedo tener la conciencia tranquila si hago una lista con los 6 indies que más recomiendo de este 2016 y no incluyo lo último de Jonathan Blow. Podría pasarme horas hablando de él, pero me intentaré ceñir a lo básico. Si no lo habéis jugado, debéis saber que The Witness es un juego de puzles ambientado en un mundo abierto que tendremos que explorar y recorrer para completar los objetivos principales (y obvios) que el título nos plantea. Todo esto va acompañado de una dificultad endiablada que nos hará comernos la cabeza como si no hubiera un mañana.

Hasta aquí todo bien, pero la magia de The Witness reside en que el juego no te dice absolutamente nada. Estás solo en una isla repleta de puzles que tienes que resolver para poder llegar al lugar que más destaca de este lugar. Sin embargo, nadie te dirá cómo se resuelve cada puzle, y tendrás que jugar con todo lo que tengas a tu alcance para hallar las respuestas. Y cuando digo todo, es todo, porque además de la solución a algunos de nuestros problemas, el entorno esconde innumerables secretos que nos llegan en diversas formas. Incluso la historia es un conjunto de secretos que, al menos a priori, ni siquiera guardan relación con lo que nos ocurre.

No es un juego barato, eso es cierto, pero la cantidad de horas y, sobre todo, la cantidad de cosas que podemos aprender con The Witness hacen que merezca no solo lo que vale, sino mucho más. Personalmente, esta mezcla de una experiencia hardcore por la dificultad con lo casual de obligarnos a parar cada cierto tiempo para no saturar nuestra cabeza, me ha enamorado y ha logrado colarse en mi lista, no de los mejores del año, sino de toda mi vida. No puedo hacer otra cosa que recomendarlo a todo el mundo.




Bound

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He dejado Bound para el final no porque sea el mejor o el peor de toda la lista, sino porque las diferencias entre lo que es un indie y lo que no lo es, las marca, a día de hoy, una línea muy difusa; y me cuesta considerar como juego independiente algo que cuenta con el claro apoyo de los creadores de God of War. Si bien es cierto que Santa Monica también está detrás de este proyecto, sus auténticos creadores son los chicos de Plastic Studios y la obra en sí tiene unos objetivos y limitaciones que se asemejan mucho más a la vertiente independiente de la industria que a lo AAA. El hecho de tener un estudio de Sony detrás ha hecho que también Bound, como The Witness, haya hecho bastante más ruido que el resto de obras de la lista, pero flaco favor le han hecho vendiéndolo como un juego de plataformas.

Bound es más una experiencia similar a las obras de thatgamecompany como Journey o Flower que un juego de plataformas como lo era Super Mario Bros. Sí es cierto que tiene un apartado jugable al que se le da más importancia que en Journey, pero no por ello este pasa al primer plano; este puesto de privilegio lo vuelven a ocupar el apartado artístico y una bella historia de caracter íntimo contada de forma minimalista y que deja gran parte a la interpretación del propio jugador (para algo tenemos cabeza, ¿no?). Todo ello viene acompañado de bellas animaciones de ballet que realizamos para movernos, saltar e interactuar y que constituyen un baile elegante pero frágil; toda una alegoría al mensaje que Bound nos quiere transmitir.

Al igual que las obras de thatgamecompany, Bound llega de forma exclusiva a PlayStation 4. Con una duración corta y un precio no tan corto, habrá quien se lo piense dos veces antes de probarlo, pero si algo puedo decir de mi propia experiencia es que vale más una experiencia de calidad que nos aporte algo, no solo a nivel de diversión (que por supuesto ha de ser el fin último de cualquier videojuego, para eso es entretenimiento), sino algo con lo que crecer como personas; y creedme si os digo que Bound de esto aporta y mucho.

Hasta aquí llega nuestra pequeña lista, de la cual se han quedado fuera grandes obras que no dejamos de recomendar como ABZÛ, The Count Lucanor o Unravel, entre otros muchos. ¿Cuáles son vuestros favoritos, jugones?


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