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Análisis Blasphemous

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ANÁLISIS

Análisis Blasphemous

El catolicismo español como principal reclamo

Publicado el 2
  • Plataformas: Nintendo Switch PC PlayStation 4 Xbox One
  • Fecha de lanzamiento: 10/09/2019
  • Género: Metroidvania
  • Desarrollador: The Game Kitchen
  • Editor: Team17 Digital
  • Formato: Digital
  • Idioma: Inglés, textos en castellano
  • Multijugador: No

Hace ya un tiempo que el estudio sevillano The Game Kitchen mostraba al mundo por primera vez Blasphemous, un videojuego que prometía mezclar algunas mecánicas, la estética oscura y la dificultad de la saga Souls con un diseño de niveles más centrado dentro del género metroidvania, con escenarios no lineales y un fuerte componente de exploración. El increíble pixel art de la obra, las cuidadas animaciones y unas promesas tan jugosas fueron suficiente para encandilar a miles de fans que han seguido de cerca los progresos del desarrollo y esperan con ansias el día que hoy finalmente llega: el lanzamiento de Blasphemous.

Nosotros ya hemos podido estar disfrutando durante los últimos días de todo lo que la obra propone, de su intrincada narrativa y de sus temibles enemigos. Y por ello, si queréis saber si la oscura ambientación de Blasphemous se transforma en un sueño o en una pesadilla, os invitamos a que nos acompañéis en nuestro análisis del juego de The Game Kitchen.

"Metroidsouls"

Lo primero que cabe destacar de Blasphemous es que, pese a que lo mostrado parece evocar la esencia de la franquicia Souls con una estética oscura y ciertas mecánicas que más adelante comentaremos, la obra de The Game Kitchen es, en esencia, un metroidvania clásico. Bebiendo directamente de los clichés de este género, nos encontramos con un videojuego en dos dimensiones en donde el combate, la exploración y el plataformeo se funden para ofrecer algo que cae de forma muy clara dentro del género del metroidvania.

No faltan en Blasphemous los elementos clásicos de este género como el mapa que nos ayuda a mantenernos orientados; el sistema de progreso que nos va dando acceso a habilidades con las que mejorar tanto en el combate como en el desplazamiento, abriendo así acceso a más y más zonas en donde antes no teníamos nada que hacer; y un diseño de niveles intrincado y lleno de atajos y conexiones que nos permiten desplazarnos rápidamente de un punto a otro.

Y precisamente en lo relativo al diseño de niveles, Blasphemous ofrece una experiencia realmente buena, siendo capaz de poner sobre la mesa zonas muy variadas con retos muy diferentes. las zonas de combate y de plataformeo están perfectamente combinadas y The Game Kitchen es capaz de mantener en la jugabilidad un ritmo intachable desde el primer momento en el que nos ponemos a los mandos hasta el final del videojuego. Tal vez el único pero que se pueda poner al respecto es que la mayor parte de zonas de plataformeo castigan el más mínimo error con una muerte intantánea, por lo que puede llegar a hacerse frustrante y pesado superar ciertas partes.

 

El sistema de progresión, por su lado, se queda un poco atrás. A lo largo de la obra vamos encontrando objetos y lugares en los que mejoran tanto los atributos de nuestro protagonista como nuestras habilidades y capacidades. Sin embargo, este progreso es muy superfluo y, al contrario de lo que ocurre en otros metroidvania como Hollow Knight, ninguna de las habilidades que vamos adquiriendo llega a conseguir formar parte de nuestro núcleo jugable. Desde el principio del juego tenemos desbloqueado el ataque normal, el bloqueo y el movimiento de esquivar; y, dado a los efectos del resto de habilidades y las decisiones de diseño, aún serán estos movimientos básicos los que más utilicemos llegado el final del juego.

Es por ello que, esta progresión superflua se traduce muchas veces en que el combate contra los enemigos estándar se vuelve tedioso. La estrategia es siempre la misma contra todo lo que se nos cruce en el camino: golpear un par de veces, esquivar y repetir (hasta cinco veces, dependiendo del enemigo) hasta que se muera. Todo ello acompañado de alguna que otra muerte para aprender el patrón de ataque de los enemigos. En este sentido, Blasphemous es un juego que se queda un poquito por detrás del metroidvania actual, cuyo patrón ha marcado Hollow Knight.

Mención aparte merecen los diferentes jefes de la obra ya que, si pelear contra enemigos normales puede volverse tedioso, estos enfrentamientos especiales son capaces de resultar completamente opuestos. El diseño, tanto visual como jugable, de cada uno de los enfrentamientos contra bosses es simple y llanamente sobresaliente. Originales, sorprendentes y divertidas; así es como mejor se podrían definir todas y cada una de las peleas especiales de la obra.

Por suerte, en The Game Kitchen también guardan algunos ases bajo la manga y han sido capaces de construir una jugabilidad interesante gracias a la introducción de algunas mecánicas atípicas en el metroidvania. En primer lugar, combinar elementos de la saga Souls le confiere al juego una especia de familiaridad extraña, ya que tenemos los mismos frascos de Estus (que se llaman matraces biliares en el juego), la invulnerabilidad al esquivar, los puntos de guardado y control que hacen reaparecer a los enemigos como si fueran hogueras o la posibilidad de acceder a nuestro cadáver para expiar la Culpa (al morir perdemos capacidad de Fervor, que es la magia o maná, pero no el dinero). Más allá de esto, Blasphemous guarda algunas sorpresas brutales como las ejecuciones, que son capaces de sorprendernos y añadir una pequeña capa de profundidad a esta atractiva propuesta.

Con todo ello, la experiencia jugable de Blasphemous se queda en algo notable; en un juego bueno pero al que le pesa más de lo que me gustaría admitir el hecho de haber salido a la venta en 2019, en un mundo en el que existe Hollow Knight. Se trata de algo completamente personal, pero la sensación que tengo con el juego es la misma que con Skyrim y The Witcher 3. Sé que Skyrim me gusta, pero después de haber visto el mundo abierto de The Witcher 3 soy incapaz de volver atrás y disfrutar igual de la obra de Bethesda. Hoy me ocurre algo similar: después de haber visto las maravillas jugables de Hollow Knight, me cuesta dar un paso atrás y ver cualquier otro metroidvania con los mismos ojos. Pero, aún así, soy capaz de ver la calidad en la obra de The Game Kitchen y, no voy a negarlo, disfrutar de su brutalidad jugable.

Una pieza de arte folclórico

No voy a andarme con rodeos; Blasphemous es el juego con el mejor apartado artístico y ambientación de todo 2019 y, posiblemente, de todo lo que he visto en mi vida. El videojuego de The Game Kitchen abraza el catolicismo y las tradiciones españolas derivadas de este para poner sobre la mesa un juego con un alma y carisma increíble. Desde el diseño de nuestro personaje, inspirado en el traje de los nazarenos que visten tantos miles de personas en Semana Santa hasta todos esos detallitos cargados de espinas y de temas relacionados con la Pasión de Cristo; todo el videojuego está increíblemente cuidado en cuanto a la ambientación.

Incluso el sistema de progreso evita limitarse a darnos mejoras. Todo tiene un sentido en Blasphemous. Las mejoras son corazones para nuestra espada, cuentas para nuestro rosario; la magia no es sino Fervor religioso; la muerte nos carga con Culpa. Blasphemous es, sin duda, el juego con una ambientación mejor lograda que he visto. Y, por supuesto, esta ambientación llega acompañada de una estética pixel art impecable. Escenarios cargados de detalle, personajes muy cuidados y unas animaciones que resultan perfectamente balanceadas para ser efectivas en lo jugable y tremendamente satisfactorias en lo visual.

Siendo claros, Blasphemous es completamente perfecto en lo artístico, una auténtica pieza de arte folclórico capaz de evocar la brutalidad de las estampas católicas y resultar a la vez aterrador, inquietante, familiar y satisfactorio.

En lo que respecta a la historia y el universo, nos encontramos con un resultado igualmente espectacular. De primeras no tenemos claro qué ocurre y, sin entrar en spoilers, el juego es capaz de ir desenvolviéndose poco a poco, desvelándonos los secretos del pecado que se ha apoderado del mundo y los designios de nuestro destino como el Penitente. La historia resulta interesante e intrigante de principio a fin; pero lo que realmente sorprende es la profundidad del universo en el que se enmarca. Cada objeto, cada coleccionable y cada mejora tienen una extensa descripción. Todo nos da detalles de este mundo envuelto en el pecado y la penitencia católica.

Conclusiones

Blasphemous es un juego completo y que, desde el punto de vista jugable, no reinventa la rueda ni lo intenta. Un metroidvania notable y original con aciertos y fallos al que, posiblemente, lo que más le pese sea la comparación directa con Hollow Knight, el mejor del género de la década y tal vez de la historia. Sin embargo, lo que Blasphemous puede perder a nivel jugable lo gana en lo artístico y narrativo.

Estamos ante la obra más atractiva a nivel visual de todo el 2019 de largo. Un título capaz de apoderarse de la brutalidad del catolicismo español para plasmarlo en un mundo cargado de pecado, penitencia y culpa. Lo cuidado del apartado artístico hace que, incluso si el apartado jugable fuera nefasto (cosa que no ocurre, como ya he comentado), me habría mantenido jugabdo de principio a fin solo para ver una escena más; para ver una zona más; para ver un enemigo más.

Blasphemous es, en definitiva, un videojuego que tiene aciertos y fallos, pero en donde la parte positiva pesa mucho más que la negativa y que es capaz de dejar muy buen sabor de boca al final. Una auténtica pieza de arte folclórico en formato metroidvania.

Análisis:
Blasphemous

PlayStation 4

VideoGame
8
Puntuación Areajugones:
Notable
Blasphemous Game PlayStation 4 8 1 10
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Blasphemous es un metroidvania que en lo jugable se queda en un buen juego, pero que es capaz de resultar sobresaliente a nivel artístico y de ambientación. Una auténtica pieza de arte folclórico en formato de videojuego que resulta de lo más atractivo del panorama independiente de 2019.

Jugabilidad

Diseño de niveles y enemigos

Arte y ambientación

Progresión

  • Un buen metroidvania a nivel mecánico
  • Diseño de niveles intrincado e interesante
  • Buen ritmo jugable intercalando combate y plataformeo
  • Visualmente sobresaliente
  • Ambientación original, brutal y llevada a cabo a la perfección
  • Historia interesante de principio a fin
  • Jefes originales, sorprendentes y divertidos
  • Progresión poco profunda
  • Los combates con enemigos estándar se hacen tediosos
Duración: 13 horas
1
Textos en castellano, audio en inglés

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Etiquetado en :

Blasphemous

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Videojuerguista desde siempre. Fan incondicional de Fallout y Star Wars y amante del RPG viejuno. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Ah, y me gustan los números.

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