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Análisis Devil's Hunt

Fichas
ANÁLISIS
  • Plataformas: PC PlayStation 4 Xbox One
  • Fecha de lanzamiento: 17/09/2019 (PC) - Inicios 2020 (Consolas)
  • Género: Acción, Aventura, Indie
  • Desarrollador: Layopi Games
  • Editor: 1C Entertainment
  • Formato: Digital
  • Idioma: Inglés, textos en castellano
  • Multijugador: No

Desde que la cristiandad está reconocida como la religión mayoritaria de la tierra y como una de las principales instituciones que han acompañado a la humanidad en la búsqueda de un sentido a esa inherente complejidad que es el mundo real, no debería resultar sorprendente que uno de los mayores temas representados históricamente en multitud de narraciones clásicas y contemporáneas haya sido la lucha constante entre el orden y el caos; concretamente, bajo los conceptos del cielo y el infierno.

Devil’s Hunt es un videojuego de acción y aventura en tercera persona de estructura lineal desarrollado por el estudio polaco Layopi Games. Este título de corte independiente está basado en el universo de las novelas originales del exfutbolista profesional de origen polaco Paweł Leśniak: ‘Równowaga’ ‘Zachwianie’ y ‘Chaos’. Una trilogía que nos introduce en la odisea personal de su protagonista, Desmond Pearce, hacia lo más profundo del infierno en lo que parece ser que será su perdición sin una escasa posibilidad de poder dar marcha atrás.

Devil's Hunt

Una historia entre ángeles y demonios que ya nos suena de algo

La historia de Devil’s Hunt -título que podría traducirse al castellano como La Caza del Demonio- nos traslada a una visión del mundo actual en la que la eterna guerra de índole bíblica entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal se encuentra a punto de desembocar en una gran batalla “final” que tendrá lugar en la superficie de la Tierra. Este recurso basado en la dualidad de dos bloques fuertemente polarizados tan manido en la ficción puede resultar plano para un público que le exija más a la trama, pero la obra parece anticiparse a que la acusemos de seguir el camino del sermón -o en todo caso el autor del libro original- y nos presenta a estos dos bandos lo suficientemente egoístas y ambiguos en sus actos para que, entre toda esta hostilidad, también resulte difícil saber en quién se puede confiar realmente.

Es aquí donde entra el mencionado Desmond, el único actor capaz de alterar el curso de una guerra histórica y que se antoja interminable. Nuestro protagonista resulta ser, incluso para su propio desconocimiento de la situación, una especie de elegido capaz de inclinar el equilibrio de este enfrentamiento hacia un lado u otro. El futuro de los reinos celestiales -así como el de la humanidad- dependerá de un simple mortal que hasta el día anterior de los sucesos que le acontecen no sabía ni siquiera manejar sus propias emociones y mucho menos tomar una decisión firme. Desmond tendrá que empezar a pensar por sí mismo si no quiere ser una simple y aparente marioneta para cualquiera de las dos fuerzas encontradas, lo que le obligará a tener que plantarle cara a quienquiera que se ponga por su camino.

Devil's Hunt

Qué difícil es quererte, Desmond

Desmond sufre de una realidad en la que resulta víctima de todos los hechos que le acontecen a su alrededor. Es decir, nuestro avatar se encuentra atrapado en un mundo que aparenta conspirar contra su salud mental en casi todos los planos sociales posibles, lo cual le conduce a una situación irrevocable en la que su destino quedará marcado para siempre. Es aquí donde nuestro protagonista “resucitará” como si de un ave fénix se tratase para convertirse en un ejecutor del infierno -¿existe un título nobiliario del inframundo más badass que este?-, lo que le concede ciertos poderes sobrehumanos que le permitirán alterar su forma física y convertirse literalmente en un demonio. Por si no fuera poco, también se le informa de que podría estar encarnando a una figura temida desde tiempos ancestrales conocida como el Salvador y Destructor. Un demonio tan poderoso que desde una perspectiva utilitarista-militar resultaría crucial para decidir la eterna disputa entre ángeles y demonios.

El arco argumental que gira en torno al protagonista nos mostrará cierta evolución en su personalidad. Desmond se nos presenta desde un comienzo como un niño de papá rebelde y algo insensato, para luego acabar siendo un niño de papá rebelde y algo más sensato pero sin duda más malote. Las intenciones de que nos identifiquemos con este personaje seguro que están ahí, pero su personalidad y la realidad que debe afrontar no se conjugan bien, por lo que acaba resultando algo difícil no cogerle manía. La culpa de ello, quizás, la tengan algunas bromas fáciles fuera de lugar -presentes desde la segunda línea de diálogo del juego- y que además se hacen en situaciones que podrían ser complicadas de asimilar para cualquier persona corriente.

Devil's Hunt

No es por hacer más leña de un árbol caído dado que no pretendo destripar ninguna parte de la historia del juego, pero si que veo relevante señalar que Desmond comete una serie de acciones de dudoso gusto que distan de presentarlo como ese arquetipo de antihéroe que ya hemos visto en otras narraciones en las que estos sí encajan bien con la opinión del público. El protagonista de Devil's Hunt se acerca más y de una manera inconsciente al perfil de un tipo obsesivo y ciertamente peligroso para la sociedad. Nuestro protagonista lo ha tenido todo a su alcance y aun así se comporta como un niño pequeño; llegando a un punto en el que en vez de asumir responsabilidades o afrontar la dura realidad de la situación que le concierne, decide justificar unas acciones bastante cuestionables -incluido un increíble asesinato a sangre fría- bajo el paraguas de esa dualidad bíblica de "lo bueno" y "lo malo" con la que comenzaba el análisis; la haces como pecador que eres, la pagas como pecador que eres.

Todos los caminos llevan al infierno

La linealidad de esta trama que se viste como adulta puede ser también un agravante para su propia consideración; ya que habrá una serie de situaciones en las que, malacostumbrados a tipos de narraciones más recientes -independientemente del género al que se adapten-, nos encontraremos frustrados al echar en falta la oportunidad de cambiar a nuestro antojo el rumbo de la aventura. Esta decisión de no poder escoger nuestro propio camino que seguir no tiene por qué ser un problema y menos dentro de un juego lineal basado en una novela, pero sí que choca con la idea de ubicar al jugador como el Salvador y Destructor capaz de de cambiar el curso de una guerra milenaria. Consecuentemente con la linealidad de diferentes aspectos de su diseño, todas las decisiones que tomará el protagonista las decidirá el juego por nosotros.

Con todo ello -y habiendo digerido también los "locos" encuentros de Desmond con los múltiples personajes que conoceremos en el juego-, Devil's Hunt se ha marcado un tanto a su favor al ofrecer diferentes formas con las que acceder a su historia. El título ofrece tres tipos de dificultad pensados para cada perfil de jugador; estos modos corresponden a las dificultades  “Historia”Media” y “Hardcore”. La novedad reside en ese curioso modo llamado "Historia" que pretende eliminar la barrera que puede existir para muchos jugadores a la hora de enfrentarse a un juego que les resulte complicado de superar. Esto permite que aquellos que estén más interesados en su trama puedan sumergirse de un chapuzón en lo que quiere contarnos el juego. Lamentablemente, el relato que nos cuenta el producto se queda algo frío, por lo que tirarse de cabeza hacia esta dificultad para darnos aunque sea un simple zambullido puede ser suficiente para sufrir un corte de digestión.

Devil's Hunt

Lo importante: dar puñetazos a demonios

A la hora de explicar el funcionamiento del sistema de combate hace falta matizar que el primer encuentro con enemigos resultará algo brusco y torpe en comparación al resto del juego. Es en este primer contacto con los mandos cuando el jugador promedio se puede asustar un poco con lo que parece que le esperará en el resto de la aventura, y eso pese a que sus controles recuerden a lo visto en otros grandes juegos de generaciones anteriores del calibre de Infamous, Prototype o Dante’s Inferno. Devil's Hunt aun siendo un título posterior se siente algo más precario en el manejo de sus controles, y eso que se nota la inspiración proveniente de las obras mencionadas anteriormente incluso en el mismísimo diseño artístico del juego. Una coincidencia de elementos que podemos interpretar como un intento, supongo, de rendirles homenaje.

Aunque si realmente se aprietan un poco más las tuercas en materia de comparaciones, la creación de Layopi Games todavía se asemeja más a un título de culto que salió para PlayStation 2 en el año 2006 llamado God Hand. Las similitudes vienen, básicamente, en que en ambos juegos la mecánica principal es la de dar puñetazos a todo aquel que se interponga en nuestro camino. La diferencia crucial entre los planteamientos de Devil’s Hunt y God Hand es que este último sabía mejor lo que era: un juego despreocupado -que no descuidado- más cercano al arcade que al realismo, desde una postura que llegaba hasta el punto de ser absurda pero que funcionaba en sintonía con todos los elementos de su planteamiento y resultaba divertidísima. Devil’s Hunt en cambio falla a la hora de no haber leído mejor esta oportunidad de ser más sencillo y coherente entre todos sus elementos. Su combate ni es tan realista, ni es tan arcade y ni es tan satisfactorio.

Devil's Hunt

Si ese primer contacto puede resultar algo desalentador, la cuestión del combate no mejorará mucho más hasta mitad de la partida. Será entonces cuando por fin tengamos desbloqueadas una serie de habilidades suficientes con las que poder sacar provecho a los poderes demoníacos de Desmond. Ese tardío “despertar” del potencial de nuestro protagonista es habitual en un género plagado de sistemas de progresión, pero en Devil’s Hunt resulta problemático cuando nuestro personaje se ve desnudo de habilidades o incluso de cualquier tipo de combo que agilice el ritmo de las peleas. Es entonces cuando se le ve la peor de sus caras al juego, con un Desmond repartiendo sopapos de una manera algo ortopédica y lenta. Y sí, creedme. Si sois capaces de aguantar un par de horas con un combate en el que parece que ni los 'parrys' funcionan es debido, el gameplay acaba siendo gratificante y lo suficientemente divertido para que queramos volver al juego y terminar, mínimo, con nuestra particular aventura por el inframundo.

Dicho sistema de combate reside principalmente en la utilización de golpes melé a modo de puñetazos -golpe débil y golpe fuerte- y en la ejecución de poderes demoníacos que desbloquearemos a través de tres árboles de habilidades diferentes: Escuela de Ejecutores, Escuela del Vacío y Escuela Profana. Estas ramificaciones se irán expandiendo a medida que consigamos “almas”, ya sea por cada enemigo derrotado o por los cofres y elementos que se distribuyen en algunas partes del escenario. Y aunque este sistema no aporte nada nuevo a lo visto en otros juegos como en el caso del God of War más reciente o en Sekiro: Shadows Die Twice, Devil’s Hunt sí que le concede al jugador la oportunidad de llegar al final de la aventura con un híbrido entre estas tres formas de jugar que sea bastante completo y satisfactorio para la experiencia final de combate y que no requiera la inclusión de un modo Nuevo Juego+ para conocer su potencial.

Devil's Hunt

Un infierno a medias entre lo espectacular y el pasillo de tu casa

Respecto a los escenarios en los que toma lugar la acción del juego, cabe señalar que el diseño y representación de los diferentes entornos en los que se irá desarrollando la trama cumplen de una manera notable con el emplazamiento que reflejan. Pese a que algunas decisiones artísticas le dan mayor empaque a cada ubicación -especialmente si imitan la imaginería del inframundo representada por sagas como Devil May Cry-, estas no son suficientes para ocultar lo anecdótico del diseño de sus pasillos. La forma de avanzar por estos hace olvidar la existencia de mecánicas presentes desde los inicios del medio del videojuego como son los puzles o la más reciente narrativa emergente. Mecanismos que ayudan a mantener la atención del jugador en el producto y que además en este caso son sustituidos por una gran cantidad de cinemáticas en las que solo nos podemos limitar a mirar lo que sucede en pantalla.

Devil’s Hunt nos permite desplazarnos por una zona semiabierta mediante la conexión de pequeñas áreas que restringen el libre movimiento. Es decir, para poder avanzar en la trama deberemos: limpiar un área de enemigos -o simplemente avanzar por ella-, buscar la puerta/escalón/agujero/altura con la que interactuar para pasar a la siguiente área de enemigos, limpiar esta nueva extensión y buscar de nuevo el nuevo acceso a la siguiente zona en la que repetir el proceso. Así hasta llegar al final de cada uno de los capítulos. Además y con todo esto, la exploración es algo pobre e invita muy poco a que recorramos sus rincones. De hecho, cuando lo hagamos pocas veces encontraremos una recompensa más que la de observar zonas que parecen haber sido diseñadas para servir a un propósito mayor pero que serían desechadas en algún momento del desarrollo y permanecen inaccesibles.

Devil's Hunt

Al dividir cada escenario en estas pequeñas áreas que hay que cruzar de manera lineal, el juego aprovecha para cargar los elementos que la componen y relajar un poco las exigencias gráficas que pueda imponer este título en nuestros ordenadores para su funcionamiento. No obstante, Devil’s Hunt sufre de caídas de FPS, problemas de optimización y algunos bugs que pueden poner en riesgo el avance de nuestra partida. Cuestiones que se pueden reparar mediante parches o actualizaciones por parte de la desarrolladora y que no se queden en algo más que unos simples problemas menores.

Aun así, otros asuntos como el hecho de que Desmond no haga uso de sus habilidades demoníacas más que en alguna ocasión contada para avanzar por el escenario -limitándose a hacerlo como un simple mortal cuando realmente tiene unas capacidades sobrehumanas- requeriría, en cambio, volver a valorar la coherencia de algunos de los elementos del juego entre sí que no se pueden solucionar mediante un simple parche.

Conclusión final

Dentro de esa dualidad entre el cielo y el infierno, el bien y el mal, el blanco y el negro en el que también se mueve la propia historia del juego, Devil's Hunt se ubica en el medio de las dos distancias: un gris que se queda a medio camino tanto de lo loable como de lo criticable. Sin embargo, sigue siendo un digno homenaje de marca polaca al género de los beat ’em ups estilo "yo solo contra el 'infierno'" de la anterior generación de consolas.

Por otro lado, la preocupación y el mimo por la narración es un punto a favor -e, incluso, lo es el acercarla al jugador mediante un modo de dificultad específico en el que se reduce y agiliza el ritmo de la aventura-, pero esta palidece por momentos y puede resultar algo pobre para ciertos jugadores, aunque ello no quita que hayan múltiples giros de guion que, de una forma u otra, consigan que mantengamos la atención en una historia que ya hemos escuchado de muchas otras maneras.

Devil's Hunt

Análisis:
Devil's Hunt

PC

VideoGame
6.5
Puntuación Areajugones:
Bien
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Layopi Studios apunta con una gran ambición al lanzamiento de una entrega perteneciente a ese espacio olvidado entre “lo indie” y las grandes producciones triple A. No obstante, el resultado final se queda a medias a la hora de hacer justicia a su trabajo; y es que, quizás, le han faltado un par de horneadas más en la producción para cerrar la experiencia de una manera más completa ,principalmente por cuestiones técnicas y alguna que otra decisión de diseño apresurado. Aún así, Devil’s Hunt sigue siendo una propuesta entretenida y, en ocasiones divertida, en gran medida por su precio de venta reducido así como por su duración que la hacen doblemente asequible. Los aficionados al género, sin embargo, deberán aceptar primero y con buena fe algunas de sus peores y fácilmente detectables flaquezas.

Jugabilidad

Duración

Gráficos

Historia

  • Jugabilidad satisfactoria a largo plazo
  • Suficientes giros de guion en la trama que mantienen nuestra atención
  • La inclusión de un Modo Historia para los jugadores interesados en la narrativa
  • El homenaje a todas luces hacia otros títulos de la anterior generación de consolas
  • Hace falta paciencia para disfrutar de su combate
  • La historia puede resultar algo pobre y predecible
  • Bugs y problemas con la optimización de su rendimiento
  • La linealidad de la aventura limita las posibilidades narrativas del juego
  • Desmond y su forma de afrontar las circunstancias que le rodean
Duración: 12-14 horas
1
Castellano (textos)

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Etiquetado en :

Devil's Hunt

Redactado por:

Licenciado en periodismo y en el ciber del barrio. Soy de esos que se ven las cinemáticas y se obsesionan con los secreticos pero de momento lo sigo disfrutando.
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