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Análisis Dragon Ball Z: Kakarot

Fichas
ANÁLISIS
  • Plataformas: PC PlayStation 4 Xbox One
  • Fecha de lanzamiento: 17/01/2020
  • Género: Acción-Aventura
  • Desarrollador: CyberConnect2
  • Editor: Bandai Namco
  • Formato: Físico, Digital
  • Idioma: Inglés, japones, castellano (textos)
  • Multijugador: Por confirmar

CyberConnect2, desarrolladora que mayormente ha dividido su trayectoria en franquicias de anime u otras con estética similar, daba un nuevo paso adelante en su particular forma de trabajo mediante Dragon Ball Z: Kakarot. Esta nueva entrega en la longeva franquicia de Akira Toriyama llegaba no con la intención de ser una obra más, sino de exprimir hasta el más mínimo de detalle de la que se concibe como la saga más exitosa del manga y anime. Así pues, hoy tratamos la gran duda: ¿han conseguido su objetivo?

Un título fiel y, por momentos, a la altura del producto original

El principal punto de diferenciación con el que se aproximaba Dragon Ball Z: Kakarot a los videojuegos de la franquicia era el siguiente: tratar el drama y la epicidad de su historia como ninguna otra obra había hecho antes. En este aspecto, el título nos ha dejado con sensaciones encontradas en algunas ocasiones, aunque mayormente durante su comienzo. Lógicamente, los inicios de Dragon Ball Z son siempre los más difíciles de tratar, pues no es muy habitual ver la historia del joven Gohan detallada como en el manga y anime - lo 'normal' es saltar a los combates de Goku o un Gohan ya más mayor -.

Afortunadamente, Dragon Ball Z: Kakarot no teme a la hora de afrontar la cronología de la saga, y es que es fácil apreciar el paso del tiempo en base a que llegamos a controlar una gran variedad de modelos distintos de Son Gohan siendo este un mero niño. En tal sentido, pues, CyberConnect2 consigue plasmar muchos instantes del anime de forma excepcional, hasta el punto de situarse a la altura de cómo lo hacía la adaptación animada o incluso llegar a superarla. Es por ello que en las ocasiones en las que no se da el 'Do de pecho'... en esos momentos se queda uno con un sabor un tanto amargo.

Existen escenas en las que, por lo que se consigue en otras, resulta inevitable pensar un "oh, esperaba algo más", que no por ello implica que no se haya trabajado debidamente. En ocasiones, el drama de la aventura es víctima de su propia ambición, por lo que no es extraño contar con una sensación de montaña rusa. Pese a ello, podemos asegurar que las emociones que transmite el juego son mayormente positivas, en especial dado el complejo objetivo que se había marcado CyberConnect2. Es así, pues, que por lo extenso de la saga 'Z' - 291 episodios - parece muy difícil que la representación absoluta vaya a llegar en cierto punto, pero Dragon Ball Z: Kakarot se esfuerza por quedarse lo más cerca posible de ello.

Jugabilidad nivel: Saiyan Legendario

Por mucho que la historia y representación sea uno de los puntos más importantes de Dragon Ball Z: Kakarot, este es un videojuego de Dragon Ball, y todos estos acaban volviendo siempre a un mismo tópico: el combate. En estos últimos años, hemos visto cómo Dragon Ball FighterZ situaba a la franquicia en el panorama competitivo de manera muy merecida. Dragon Ball Xenoverse, por su parte, ofrecía un sistema sencillo pero que gustaba a aquellos que aman la edición de personajes. Por otro lado, Super Dragon Ball Heroes: World Mission se aparta totalmente de la lucha, y... ¿qué hace Dragon Ball Z: Kakarot?

Pues bien, en CyberConnect2 han optado por un sistema parecido a lo que vemos en Dragon Ball Xenoverse, pero llevado este un paso más allá. Desde el momento que da comienzo cualquier combate, la velocidad y el dinamismo se apoderan de la jugabilidad - sin ningún tipo de problema técnico que entorpezca la rápida acción -, lo que nos deja con un producto frenético en el gameplay. Esto, además, se consigue en base a unas mecánicas centrales que son puramente defensivas: un botón para esquivar mediante saltos de velocidad y otro para bloquear. Aprender a usar alternadamente estas mecánicas será crucial en los combates contra los enemigos poderosos, los cuales son verdaderamente interesantes.

Los enemigos más sencillos ofrecerán, por su parte, un desafío sin demasiadas complicaciones; a veces será recomendable bloquear y otras esquivar, pero en última instancia sin llegar a transmitir una verdadera sensación de peligro. Por otro lado, cuando los 'jefes' - y son muchos - empiezan a entrar en escena, hemos de tener cuidado de muchas formas. Por un lado, adoptan un comportamiento sencillo como los enemigos básicos, pero cuentan con distintas fases que se van intercalando. Es así, pues, que por ejemplo podemos destacar un aumento de poder temporal en el que comenzarán a hacer uso de todas y cada una de las técnicas que conocen.

En estos períodos solo podremos centrarnos en la defensa, pues aunque podremos dañarles estos seguirán atacando sin parar - y si por atacar bajamos la guardia, podremos llegar a sufrir mucho daño -. Por otro lado, algunos de los enemigos más especiales cuentan con ataques que cambiarán incluso nuestra perspectiva: podemos, por ejemplo, hallar un jefe que dispare ondas de energía al cielo para que estas caigan sobre nosotros, y con una cámara apuntando como si el escenario fuera un tablero, deberemos comenzar a esquivar sin parar hasta que termine la lluvia de proyectiles. Similarmente, otros ataques nos obligarán a salir de una zona de peligro o, de igual forma, a esquivar una ráfaga de ki en un momento preciso.

¿Y qué hay de los jugadores? Ofensivamente, los usuarios cuentan con la misma sencillez pero que, al mismo tiempo, requiere de aprender la lección del 'cuándo y cómo'. Así pues, aclararemos que contamos con tres métodos de ataque: ataque básico, ráfaga de ki o superataque. Estos últimos se acceden de igual forma que en Xenoverse - botón de acceso rápido y técnica asignada a un botón -, mientras que los golpes básicos consisten simplemente en 'machacar' un mismo botón anclado. A nivel de técnica y también transformaciones, los jugadores cuentan con mucha libertad de personalización - sobre lo que indagaremos seguidamente -, y el uso adecuado de estas requiere de ver cuándo el enemigo es vulnerable, y cómo se le puede asestar más daño con las mismas.

Personalización, misiones secundarias y progresión

Uno de los elementos más interesantes para con Dragon Ball Z: Kakarot es que la personalización, progresión y misiones secundarias se encuentran relacionadas hasta tal punto que se retroalimentan de manera continua. Para explicar esto comenzaremos por el sistema de progresión, que es variado y muy entretenido. Estas son las diversas formas que tenemos en Dragon Ball Z: Kakarot de mejorar a nuestros personajes:

  • Combatiendo y realizando misiones para obtener puntos de experiencia
  • Combatiendo y realizando misiones para obtener orbes Z
  • Realizando misiones (secundarias y principales) para obtener emblemas - o medallas, en su defecto - de la comunidad
  • Realizando misiones y explorando para obtener objetos que mejoren nuestros emblemas de comunidad - que se suman a nuestros tableros de comunidad -
  • Comiendo para ganar puntos de atributos - cazar y pescar nos ayudarán a ello -
  • Explorando para recoger orbes Z

Visto esto, comenzaremos explicando que, prácticamente como en todo juego, los puntos de experiencia son lo que marcarán nuestro nivel en Dragon Ball Z: Kakarot - y lo que con diferencia incrementará el poder de nuestros guerreros -. Para obtener más de estos debemos hacer dos cosas: completar misiones ya sean secundarias o principales y combatir. A su vez, en completar combates veremos que se nos otorgan orbes Z, lo que nos lleva al siguiente paso de progresión.

Así pues, estos orbes, que cuentan con colores distintos para atribuirse a diferentes personajes - Goku, por ejemplo es rojo, mientras que Piccolo es verde -, son absolutamente imprescindibles para desbloquear técnicas y mejorar las que ya poseemos. Sin estos orbes, por mucho que aumentemos de nivel podemos llegar al final del juego luciendo un triste kamehameha de nivel 1 que no se ganará el respeto de nadie. La forma más sencilla para obtener estos orbes, pues, es combatiendo ante enemigos poderosos, aunque los mapas se encuentran repletos de estos y, en muchas ocasiones, marcan caminos de punto A a B que son fáciles de seguir.

Con estos dos elementos como núcleo, contamos con un tercer componente muy entretenido: las comunidades. Estas comunidades, pues, son una especie de tableros en los que podemos insertar medallas de personajes para aumentar los beneficios globales. Por ejemplo, contamos con la comunidad de Guerreros Z, de la cual Son Goku es el líder. Esta comunidad, pues, nos dará beneficios 'X', mientras que la comunidad de cocina, liderada por Chi-Chi - ya que es la única capaz de crear menús completos de comida que aumentan masivamente nuestro atributos -, nos dará beneficios 'Y'. Asimismo, dentro de las comunidades importa qué medallas de personajes poner y cómo. En el caso nuevamente de los Guerreros Z, más allá de los valores individuales de cada medalla contamos con 'extras' de grupo, por ejemplo uniendo a Goku, Vegeta, Piccolo y Tenshinhan para obtener 'De Rivales a Aliados'.

Tras este profundo viaje al sistema progresión, nos toca tratar las misiones secundarias, que como hemos señalado se encuentran muy ligadas al apartado de mejora. Así pues, en completar misiones secundarias no solo ganaremos - como ya se ha indicado - experiencia para subir de nivel, objetos y demás, sino que en ciertas ocasiones recibiremos emblemas de comunidad. Esto implica que las misiones secundarias pueden ayudarnos en la progresión de personaje de hasta dos formas distintas al mismo tiempo, lo que ya supone un enorme atractivo. Pero esto no es todo, pues mientras que las misiones principales del juego buscan recrear a la perfección la historia de Dragon Ball Z, las secundarias sirven para que CyberConnect2 se recree en el lore de la franquicia.

Imagen de Análisis Dragon Ball Z: Kakarot

Así pues, en tomar parte de una misión secundaria podemos encontrarnos con personajes totalmente originales, aventuras alternativas para personajes del presente o incluso una presencia aumentada de personajes del pasado que, ciertamente, apenas aparecen en la historia canon de la saga 'Z'. A todo esto, además, hemos de sumarle la 'Enciclopedia' del juego, un menú que nos permite visitar relaciones, personajes, acontecimientos históricos, cartas coleccionables,pistas musicales y un sinfín de alternativas que, hasta cierto punto, compensan ese lejano "oh, esperaba algo más" que comentábamos párrafos atrás.

Como último detalle, señalaremos que todos estos elementos culminan en la personalización de los guerreros, la cual se ciñe a las habilidades de los mismos. Así pues, dependiendo del nivel que tengamos en base a la experiencia desbloqueada, y las técnicas a las que hallamos accedido gracias a nuestros orbes Z - y unos ejercicios especiales de entrenamiento necesarios para desbloquear ciertos movimientos -, podremos determinar qué transformaciones y técnicas definitivas añadimos a nuestra lista de acción. Además, también podemos tratar esto en los personajes de apoyo, los cuales se dividen en diversas clases y que cuenta con dos técnicas que podemos activar manualmente - además de un ataque combinado al estilo Dragon Ball Legends -. En definitiva, todas estas opciones de Dragon Ball Z: Kakarot se retroalimentan de forma continua, y trabajar en una nos acabará reportando beneficios de muchas formas.

Plasmando el anime con todo tipo de detalles

Aunque hemos contado con un apartado al principio del análisis para concluir cómo se plasmaba la historia original de Dragon Ball Z, lo cierto es que este se centraba puramente en escenas y cinemáticas in-game. El título, afortunadamente, cuenta con muchas otras bendiciones que harán las delicias de los seguidores de la franquicia, y las cuales pueden dividirse en tres apartados: el doblaje, la banda sonora y la Enciclopedia.

Imagen de Análisis Dragon Ball Z: Kakarot

Comenzaremos, en este caso, por la última, y ello es debido a que ya hemos comentado previamente su función. Aun así, esta no debe pasarse por alto, pues cuenta con una absurda cantidad de detalles sobre todos los personajes y acontecimientos del juego; incluso podemos encontrar diversas infografías que tratan las relaciones de los personajes. Gracias a esto, nunca fue tan fácil resumir cómo nacen las relaciones en cada saga, ya sea tanto para amistades como rivalidades.

Como colofón, nos encontramos con el 'regalo' de contar con todo tipo de temas originales y emblemáticos del anime así como las voces en japonés. Si bien es cierto que estos dos detalles resultan una obviedad visto el objetivo de CyberConnect2 con Dragon Ball Z: Kakarot, no lo es menos que en el pasado muchos títulos de la franquicia han fracasado a la hora de intentar reunir ambos recursos - por lo menos en el juego base -. Por ello, las cinemáticas, combates y arcos consiguen sucederse encajando a la perfección dentro de los recuerdos del jugador.

Luces y sombras en lo técnico y visual

Dragon Ball Z: Kakarot es un título espectacular a nivel de combate. A la frenética acción de sus batallas - que ya hemos resaltado - hay que añadirle un festival de luces y efectos que acompañan en la mayoría de los casos, pero que van a más constantemente a la par que accedemos a niveles de poder mayores. Sin embargo, este lujo técnico se ve un tanto oscurecido por diversas pegas.

Mayormente, hemos de señalar dos elementos: problemas puntuales de clipping y popping y unos diseños de los modelos de los personajes que, 'en frío', se ven por debajo de otros juegos de años anteriores. Tratando lo primero señalaremos que el popping se da mayormente con los espacios 'verdes', y es que por algún motivo en saltar de escenas la hierba requiere de mucho jugo para aparecer satisfactoriamente - lo que a su vez motiva que, en algunos cambios de toma, el juego se vea 'clavado' durante un par o tres de segundos, algo que, por otro lado, es muy poco frecuente -. En lo referente al clipping, y al igual que el popping, este realmente no afecta a la jugabilidad, pero inevitablemente causa la sensación de que el título podría haber hecho muy buen uso de cierto tiempo adicional de desarrollo.

Sobre los modelos de los personajes, la realidad es que videojuegos como Dragon Ball FighterZ lo superan con creces, mientras que otros como Dragon Ball Xenoverse los tienen no excesivamente lejos. Queda claro, por lo tanto, que los elementos estáticos del universo de Dragon Ball Z: Kakarot no han sido el punto central en el trabajo de CyberConnect2, lo que por fortuna ha acabado concediendo otros beneficios que sitúan claramente la balanza del lado del estudio. Nuevamente, pues, y al igual que a nivel cinemático, el apartado técnico luce ciertos pros y contras, pero en última instancia se consigue que lo positivo se imponga a lo negativo.

Conclusión

Proyectar la historia de Dragon Ball Z de forma completamente íntegra es una tarea dantesca que, por ahora, parece que seguirá sin lograrse. Sin embargo, Dragon Ball Z: Kakarot hace méritos para coronarse como el título que, narrativamente, más se ha acercado a la obra original. Se trata de un juego imprescindible para los amantes del anime que logrará poner en tensión al jugador mediante combates tan frenéticos como espectaculares. Además, siempre deja espacio para la recreación gracias a sus 'Intermedios', una especie de parones entre grandes arcos que los jugadores pueden aprovechar de muchas formas.

En definitiva, desde Bandai Namco pueden sentirse seguros a la hora de hacer de Dragon Ball Z: Kakarot un título referencia dentro del marco de la obra de Akira Toriyama. Similarmente, CyberConnect2 debería tener la confianza de poder crear una línea de lanzamientos como ya hizo en el pasado especialmente con Naruto, y es que su primera toma de contacto con la IP protagonizada por Son Goku es una altamente satisfactoria - a pesar de los ligeros problemas de clipping y popping que vemos en ocasiones -.

Análisis:
Dragon Ball Z: Kakarot

PlayStation 4

VideoGame
8.5
Puntuación Areajugones:
Notable
Puntuación comunidad:
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CyberConnect2 logra que el drama y la epicidad de Dragon Ball Z repercuta como nunca antes en la industria de los videojuegos... por momentos. Dragon Ball Z: Kakarot es un enorme paso adelante en los títulos centrados en la narrativa de Akira Toriyama, y aunque hay instantes que logran estar a la altura del anime original o incluso sobrepasarlo, la sensación general no acaba siendo tan voluminosa. Aun así, el título es imprescindible para los amantes de la franquicia, y es que a su historia le acompaña un gameplay frenético y dinámico, decenas de horas de diversión, un sistema de progresión que innova y mucho más.

Jugabilidad

Duración

Gráficos

Música

  • Por momentos, es como vivir el anime
  • El combate es frenético y posee gran dinamismo
  • Contamos con los temas musicales más destacados del anime
  • Visualmente, las batallas llegan a verse espectaculares
  • Las misiones secundarias invitan a ser jugadas y guardan 'sorpresas'
  • El sistema de progresión es interesante e innova hasta cierto punto
  • La 'Enciclopedia' es un viaje profundo por el lore de Dragon Ball Z
  • Problemas puntuales de clipping y popping
  • Los modelos de los personajes no están tan logrados como en otros juegos de la IP
  • Las pantallas de carga pueden ser un tanto engorrosas
  • La censura 'ensucia' ciertas escenas
Duración: 35-40 horas (solo historia)
1
Inglés, Japonés (subtítulos en castellano)

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Etiquetado en :

Dragon Ball Z: Kakarot

Redactado por:

Graduado de Estudios Ingleses en la Universitat Autònoma de Barcelona. ¿Kiryu-chan?