Exempleado de Blizzard renunció por discriminación racial

Se trata de las declaraciones de un otrora empleado mexicano

 

Recientemente, se descubrió que Soldado: 76, uno de los personajes más famosos del popular Overwatch, es homosexual. A través de una novela, se dio a conocer que el reconocido FPS se unía a Tracer, también del videojuego multijugador, como miembro del colectivo LGBT, siendo así un acto loable en aras de aumentar su representación dentro de la industria. Sin embargo, este anuncio ha hecho que Jules Murillo-Cuellar, otrora empleado de la compañía, rompiese el silencio y desvelase por qué renunció a sus filas.

De manera más específica, a través de TwitLonger, compartió su historia y el sufrimiento que atravesó por discriminación racial, pues era un miembro de origen mexicano. “Durante mi trabajo en Blizzard Entertainment en el equipo de Blizzard eSports apoyando a Hearthstone y el Hearthstone Championship Tour, fui víctima de abuso racial y discriminación entre abril y diciembre de 2016 hasta que fui transferido al equipo de Operaciones y Negocios de Blizzard eSports. Escribo esto no sólo para cerrar un ciclo sino, además, contar mi historia como una minoría que fue abusada y a quien sus líderes le fallaron“, inicia el escrito.

La idea de inclusión, de representación y de “todas las voces importan” y de “piensa globalmente” nunca lo significaron para mí y otras personas de color con las que he hablado. Porque no es sino hasta ahora -en los últimos dos años- que la comunidad ha tenido cierta representación e iniciativas. Pero, ¿estamos realmente representados?“, continúa su mensaje. Asimismo, informa que, durante sus primeros pasos en la empresa, no se le informaba sobre las reuniones y llamadas de importancia y que Gemma Barreda, manager de planificación estratégica en Blizzard, “hacía bromas sobre mi supuesto sexismo o inclinación natural a ser sexista debido a mi herencia [mexicana]”.

Cuando Murillo-Cuellar reportó las actitudes de su colega, los supervisores le indicaron que tan sólo estaba siendo sensible y que no le prestase atención. Si bien indicaron que se encargarían del asunto, nunca atendieron la eventualidad, razón por la que los abusos continuaron a medida que su manager y Barreda proseguían recibiendo promociones. En base a esto, Jules comenzó a sentir depresión y ataques de pánico ya que se sentía como el “saco de boxeo” del equipo, todavía no lo integraban a las reuniones y tenía que trabajar en horas muy tempranas de la mañana.

Inclusive, prosigue en su misiva, hubo un momento en que contempló el suicidio como una opción y, además, informó que “otros actuales y exmiembros han confesado un trato similar o peor y nada se ha hecho“. Luego, extendió: “La mayoría de las personas no sabían por qué me fui de Blizzard Entertainment, pero no podía mantenerme en silencio mientras otros no tenían ni la más remota idea del porqué de mi odio hacia la compañía que solía amar y a la que le dediqué todo, lo cual sólo se veía tras bastidores. He introducido una demanda federal, esto es de conocimiento público, y nadie puede decirme que no puedo compartir lo que me pasó personalmente“.

Pocas personas saben lo que es creer que el único camino es el suicidio y, sin importar qué, que es la última opción“, es una de las desgarradoras citas con la que Murillo-Cuellar culmina su relato. Actualmente, el ecosistema de la industria dentro del desarrollo aún adolece de múltiples prácticas sumamente deleznables que hay que erradicar, y esperamos que esta clase de testimonios ayuden a hacernos evolucionar como medio pues, sin lugar a dudas, es uno de los principales aspectos que debemos medrar de cara a un futuro más prometedor y menos tóxico para quienes no se corresponden con el status quo.


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