Análisis V-Rally 4

PlayStation 4
 

La cuarta entrega de una de las sagas más longevas en el mundo del rally adaptado al videojuego ya es una realidad. Una historia que nació bajo un gran realismo en las primeras ediciones de PlayStation donde llegara como Need for Speed: V-Rally y que rápidamente se erigió como el gran competidor de la época un Colin McRae Rally que por aquel entonces también era otro de los grandes destacados.

El tiempo ha pasado y debemos remontarnos hasta el año 2002 para conocer la última entrega lanzada hasta la fecha. Un V-Rally 3 desarrollado por Eden Games que vio la luz en PlayStation 2, Xbox y Game Cube con una buena aceptación por parte del público en general en lo que fue el salto de generación de la saga por aquel entonces. Un salto generacional que tristemente no se produjo en PlayStation 3 ni Xbox 360 y que, casi por sorpresa llega ahora a la presente generación con un V-Rally 4 de la mano de Kylotonn Entertainment y Big Ben Interactive gracias a la cual os podemos contar nuestras impresiones de esta cuarta entrega.

La vuelta de todo un referente

Casi por sorpresa y sin esperarlo, durante los primeros compases del presente año 2018 pudimos conocer una gran noticia para la industria del videojuego y más concretamente para los amantes del motor en forma de rallys. Y es que, una de las sagas más conocidas y afamadas del genero estaba de vuelta gracias al desarrollador Kylotonn Entertainment junto a Big Ben Interactive que han trabajado duramente para hacernos llegar V-Rally 4. A priori, un equipo de lujo pues nos encontramos nada menos que con los creadores de otros grandes del género del motor la saga WRC y el más reciente TT Isle of Man, sin duda un curriculum de lujo para esta cuarta entrega.

Había muchas ganas de V-Rally pues como decimos han pasado nada menos que la friolera de dieciséis largos años desde que la tercera entrega vio la luz. Ahora y con el potencial actual de PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch y los actuales PC tenemos la posibilidad de disfrutar esta nueva edición que, desde ya os adelantamos que nos ha dejado un poquito más fríos de lo que esperábamos. De tal forma, sí que es verdad que en nuestra idea era esperar un juego un poco más árcade de lo que hemos visto, aunque no estamos ante un juego de simulación todo hay que decirlo.

No por ello nos encontramos ante una mala entrega de la saga, para nada, de hecho, el juego sigue resultando igual de exigente que en pasadas ediciones –si no estás acostumbrados deberéis armaros de paciencia para dominarlo- por lo que cogerle el punto puede resultar un tanto complicado para los jugadores menos duchos en el género. De igual forma cuenta con una gran cantidad de modos divertidos y buenos acabados gráficos pero algunos modelados de los coches nos han dejado un tanto perplejos.

Un salto generacional dubitativo

Es posible que muchos usuarios, sobre todo los más jóvenes, no conozcan esta saga, es más puede que ni hayan oído hablar de ella y es que, dieciséis años tal vez es mucho tiempo para revivir una franquicia que, actualmente, se encuentra bastante dominada por la serie DiRT. Salvaguardando las diferencias con otros títulos del género la idea que propone V-Rally 4 es buena y totalmente válida, pero en un título de velocidad la jugabilidad lo es todo y esta entrega no es todo lo perfecta que podría ser.

Si directamente nos lanzamos a jugar con volante, el resultado es desastroso e incontrolable, la sensibilidad es demasiado simple y la reacción al movimiento resulta demasiado brusca a nuestras órdenes. Resulta complicado decirlo, pero al menos a nuestro parecer la cosa mejoraba bastante al jugar con el DualShock 4 de PlayStation 4 Slim, consola donde hemos podido realizar esta review. Es fácil, muy fácil, perder el control del coche pues el mismo no va sobre raíles y se siente bastante real por lo que deberemos estar muy centrados para liderar las carreras así mismo tendremos la posibilidad de cambiar una gran cantidad de opciones a la hora de jugar como la sensibilidad del acelerador, la saturación y zona muerta del mismo o distintos parámetros en el freno y la dirección algo que sin duda se agradece bastante.

La curva de aprendizaje es costosa y lenta, requeriremos de bastantes partidas para cogerle el punto a la jugabilidad del título y esto puede ocasionar que muchos jugadores se desesperen a las primeras de cambio y dejen de lado un título que como decimos tiene bastante potencial.

Unos modos de juego entretenidos pero escasos

Uno de los aspectos que más se ha cuidado en esta cuarta entrega es, sin duda, la cantidad de modos de juego que tendremos a nuestra disposición donde por encima de todos destacará el archiconocido modo V-Rally (historia) donde podremos ir probado cada una de las diferentes categorías que nos ofrece el juego mientras vamos ganando dinero para mejorar los recursos de nuestro equipo. Este sin duda será un aspecto fundamental en este modo pues deberemos estar atentos a las contrataciones de mecánicos e ingenieros que nos mejoraran nuestros coches poco a poco y a los que deberemos pagar regularmente con los beneficios conseguidos.

De igual forma, también contaremos con el concesionario donde podremos hacernos con mejores vehículos conforme vayamos adquiriendo beneficios los cuales además podremos personalizar y mejorar. Si lo que nos apetece son unas partidas rápidas nada mejor que acceder a dicho modo donde tendremos a nuestra disposición todas las categorías como Rally, V-Rally Cross, Hillclimb, Buggy (de lo más divertido del juego con grandes saltos y notando la sensibilidad blanda en todo momento) o Extreme-Khana (otro de los modos de lo más originales y divertidos con distintas yincanas) todas con pruebas cronometradas y a lo largo de diferentes países como Rumania, Japón, Inglaterra, o Rusia el catálogo de emplazamientos no es muy variado.

Por lo que respecta a la interfaz también nos encontramos con un sistema de menús bastante sencillo con distintas posibilidades a nuestro alcance como configurar el tipo de ABS, ASR, la caja de cambios o el embrague. Respecto al copiloto también tendremos algunas opciones de configuración como la sincronización con el mismo, el idioma de las ordenes y un modo especial para daltónicos como un detalle bastante de agradecer, así como customizar la interfaz a nuestro antojo. Así mismo contaremos con más de 50 modelos de coches, incluidos los más famosos del mundo del rally para probarlos, recolectarlos, mejorarlos y customizarlos a nuestro antojo, pero…prácticamente todos y cada uno de los trazados y vehículos nos han dado la sensación de conducirse de igual manera sin apenas cambios en los mismos.

En lo que respecta al modo online hemos probado varias partidas en V-Rally Cross con varios eventos, aunque por lo general se han antojado un tanto caóticas y ajetreadas aunando diversión bajo un coctel y poco extraño y difícil de interpretar. Los modos contra otros jugadores son divertidos pero la propia jugabilidad nos complica y frustra en exceso. Por su parte el acceso a salas de espera resulta lento y en las primeras ocasiones falla, además hasta que todos los usuarios no estén listos deberemos soportar unas lentas esperas.

Un apartado visual en contraste con ciertas texturas y apartados sonoros

Lo primero que nos ha llamado la atención de esta cuarta entrega es el apartado gráfico que, por un lado, se siente bastante conseguido mientras que por otro nos deja unas texturas con bastante mal sabor de boca. El apartado climático se mantiene muy correcto variando entre lluvia, asfalto, nieve y tierra, pero de forma incomprensible la jugabilidad se mantiene prácticamente inalterada ante cambios climáticos, algo similar a la sensación de que todos los coches, da igual el modelo, se comportan de la misma manera.

En lo que respecta a las físicas de saltos y colisiones tampoco nos ha parecido demasiado realista y sobre todo los choques nos dan más la sensación de un impacto en seco que de una colisión dejando sensaciones algo pobres en este sentido al igual que los desperfectos en los vehículos que tampoco lucen especialmente bien. El apartado de iluminación en correcto y luce bastante, aunque el modelado de los coches es bastante mejorable.

Por otro lado, el apartado sonoro luce correcto, aunque la banda sonora se antoja demasiado repetitiva y los comentarios del copiloto más bien parecen los de un robot. En lo que respecta a la estabilidad del título no se han apreciado caídas de frame rate manteniéndose en sesenta fotogramas por segundo.

Conclusiones:

Como si saliésemos del pasado e intentásemos adecuarnos al presente en el que nos encontramos V-Rally 4 ha tenido que luchar tanto con la memoria histórica de los jugadores como con la innovación de un género en el presente que siempre es complicado. Esta cuarta edición contentará a muchos usuarios con buenos modos de juego y originalidad, pero dejará bastante fríos a muchos otros en cuanto a su jugabilidad.


Positivo

  • Gráficamente resulta muy vistoso
  • Los modos Buggy y Extreme-Khana son muy divertidos
  • La interfaz de los menús es muy sencilla
  • Los distintos trazados están muy bien diseñados

Negativo

  • La curva de aprendizaje es muy exigente
  • Los comentarios del copiloto son muy tristes
  • La jugabilidad es muy tosca tanto con mando como con volante
  • Las texturas de algunos coches dejan bastante que desear
6.5

Jugable

Política de puntuación

Alfonso Cánovas
Ingeniero de Telecomunicaciones. Cojo otro juego, lo tiro por el retrete... Y ya son tropecientos juegos los que el retrete se ha tragado. ¯\_(ツ)_/¯