Análisis God of War

PlayStation 4
 

El anuncio de una nueva entrega de God of War en el E3 2016 pilló por sorpresa a la mayoría de usuarios de la marca PlayStation. Después del final que vivimos de la tercera entrega y aunque muchos esperábamos que algún día se produjera una nueva continuación, lo cierto es que la compañía supo manejar con mucho hermetismo su desarrollo, pues fue una completa sorpresa ver a Kratos aparecer de aquél mítico fondo oscuro. No obstante Kratos había cambiado, un niño desconocido le acompañaba, Grecia había quedado atrás y las tierras nórdicas eran el nuevo escenario. Si aquellos cambios ya sorprendieron todavía quedaba mucho por ver.

“God of War es el manual perfecto de cómo modernizar una franquicia haciéndolo todo bien”

Santa Monica se ha enfrentado con esta nueva entrega al desarrollo posiblemente más ambicioso en la saga. Resulta difícil coger una fórmula que funciona y cambiarla casi completamente para exponerse a posibles críticas y para salir de la zona de confort como estudio de desarrollo. El juego abandonaba su típica cámara en perspectiva cenital/aérea para situarse detrás del personaje, recordando rápidamente a otros exclusivos de PlayStation como Uncharted o The Last of Us. Sin divagar en el texto, rápidamente podemos afirmar que todos los cambios sufridos por la saga han sido para bien.

Esta nueva entrega de God of War se podría utilizar como manual para explicar cómo realizar un cambio en una saga mejorando todos y cada uno de sus apartados. A medida que avance el análisis veréis cómo la cámara, el sistema de combate, banda sonora, la instrospección del personaje y tanto historia como localización son aspectos que han tomado una nueva dimensión y han llevado a esta franquicia a un paso más lejos, pasando de ser una obra sobresaliente y divertida a un punto más profundo, maduro y excelente en todos sus aspectos.

Atreus sufre una evolución digna de destacar a lo largo del juego

Cambiar todo para seguir en el camino de la excelencia

El cambio más llamativo a primera vista es el cambio de cámara. A los pocos minutos de empezar el juego empiezas a ver cómo el cambio ha sido un total acierto en todos los sentidos. El combate con esta cámara se vuelve mucho más brutal, se sienten mucho más reales todos y cada uno de los golpes, te acercas más a lo que vive Kratos en cada una de las peleas, lo cual también es clave a la hora de transmitir sensaciones y sentimientos, porque la cámara se ha cambiado no teniendo solo en cuenta el combate, si no que buscan acercarnos más a Kratos, acercarnos más a sus sentimientos, a un lugar que ha permanecido dormido en todas las entregas anteriores. El espartano habla más en la primera hora de juego de este título que en todos los demás juegos existentes. La cámara busca acercarse al personaje para que conectemos con él como nunca antes lo hemos hecho. Para bien o para mal God of War se ha caracterizado por ser un título donde repartir golpes sin importar demasiado la evolución o motivaciones planas del personaje tales como la venganza o la rabia, excusas variopintas pero no demasiado profundas. En esta entrega la evolución del personaje es constante, así como lo es su relación con Atreus, su hijo.

Atreus nos acompañará a lo largo de todo el viaje, por lo que veremos al fantasma de Esparta ejercer de padre con todas las responsabilidad, dudas y problemas que ello comporta. Santa Monica ha querido madurar la saga, tras varias entregas han creído que era el momento para convertir la saga en algo más que un juego divertido, pudiendo alcanzar muchos más objetivos sin renunciar a ninguno de los anteriores. Nuestro hijo y como muchos han temido en el desarrollo, no ha sido implementado con calzador ni resulta molesto. Nos ayuda en combate, en la resolución de puzzles, acata nuestras órdenes y además ayuda a profundizar en Kratos. Además Atreus va madurando y creciendo en su mentalidad a lo largo de todo el juego, siendo muy destacada la evolución del personaje desde el inicio del juego hasta el final.

El sistema de combate sigue siendo tan espectacular como siempre, pero se vive mucho más intensamente con esta nueva perspectiva. Este juego es el primero donde se nos transmite realmente que tenemos el poder de un dios. Resulta increíble y muy placentero el combate con el hacha, de forma que podemos encadenar diferentes tipos de golpes con R1 y R2 además de poder lanzar el hacha y golpear con los puños y el escudo. Además a medida que avanza el juego podemos ir mejorando las habilidades y aprender nuevas y mejores habilidades. Lanzar el hacha como si fuéramos Thor con el martillo, nos hace sentir poderosos y nos pone en situaciones tensas cuando un enemigo avanza hacia nosotros mientras estamos esperando con el brazo estirado a que nuestra arma llegue desde el lugar que la lanzamos para poder seguir haciendo destrozos.

Los que teman por haber dejado atrás el característico tono hack&slash no tendrían que estar tampoco muy preocupados. El gameplay del juego es fresco, dinámico y muy rápido, premiando además la habilidad del jugador en la encadenación de combos como también al usuario que haya querido e invertido el tiempo en mejorar al personaje y su equipo. Jugar a God of War sigue siendo tan o más divertido como ha sido siempre, incluso como ya hemos remarcado, el cambio de cámara le aporta más crudeza y nos hace sentir los golpes como más reales y/o duros. La variedad de enemigos es considerable y la única pega en este sentido podría llegar porque algunos jefes tienen diseños demasiado similares.

Este God of War es el juego que más ha profundizado también en elementos RPG. El combate se nutre muchísimo de las mejoras que podemos implementar, pues tenemos la opción de subir de nivel para desbloquear habilidades, pero también debemos comprar y mejorar equipo, añadirle gemas y seleccionar elementos que nos suban las estadísticas de fuerza, defensa, rúnico, vitalidad, reutilización o suerte dependiendo de la forma que combate que adoptemos. También las diferentes gemas que equipemos nos darán unas determinadas habilidades y el uso de Atreus para el combate también definirá cómo afrontamos cada situación, pues este puede atacar, inmovilizar, conmocionar y hacer daño a los enemigos si se lo mandamos mediante la tecla cuadrado. Por lo general el uso de nuestro hijo en combate permitirá alargar los combos y superar las situaciones más complicadas, pues aunque después hablemos de dificultad, esta nueva entrega del juego vuelve a suponer un reto considerable. Todos los elementos de equipo que pongamos tanto a Kratos como a Atreus afectan además visualmente, dando combinaciones estéticas realmente impactantes y pudiendo ver al Espartano de muy diferentes formas.

Otro de los aspectos que ha dado un giro de 180 grados es el sistema de semi mundo abierto que nos presenta esta entrega. Mientras que en anteriores títulos de la saga la historia transcurría de forma líneal sin tomar la más mínima decisión y dejando atrás escena tras escena, en esta ocasión han jugado con Midgard y el resto de mundos para dar algo más de libertad al jugador. Midgard representa el centro de operaciones desde donde podemos completar misiones principales o bien desplazarnos con nuestra barca en la búsqueda de misiones secundarias, objetivos alternativos y  seguir el rastro a cámaras ocultas u otros de los muchos tesoros que podemos encontrar además de los ya típicos cofres representativos de la franquicia.

De esta forma la historia se desarrolla con la velocidad que nosotros mismos escojamos de manera que podemos ir por la vía directa completando únicamente los objetivos principales o bien podemos detenernos en completar misiones secundarias que nos permitan ganar experiencia adicional y materiales que nos permitan afrontar las misiones clave con mejor equipamiento y nivel, además de dar mucho más empaque a todo el conjunto de la trama pues normalmente estas misiones secundarias profundizan en aspectos de vital importancia como la historia de los dioses a través de su actos y/o errores. La trama del juego en nivel general es uno de los mejores aspectos del título, como ya comentábamos desde un inicio de este análisis, en esta ocasión y gracias a un mayor desarrollo en los personajes, el conjunto se siente más maduro y con mucho más sentido y fuerza que en anteriores juegos de la saga donde la historia podía parecer en ocasiones un mero reclamo para poner a Kratos a eliminar enemigos. En esta ocasión encontramos un inicio, un desarrollo y un desenlace, viviendo una historia que se siente muy intensa del principio hasta el final. Como ya había dicho Barlog en alguna ocasión, esta nueva entrega a pesar de no estar numerada no huye de todo lo ocurrido hasta el momento, y los orígenes de Kratos están muy presentes en esta historia aunque ya dejamos a decisión de cada uno juzgar si son suficientes, o no, después de los acontecimientos de pasados títulos. Además y como ya estamos acostumbrados, han vuelto a tratar a la mitología presente con mucho respecto, y además de la fiel recreación de muchos personajes, mundos o enemigos, contamos con un bestiario desde el menú de pausa donde consultar todo tipo de información sobre enemigos o historia.

God of War

La Serpiente del Mundo tendrá su especial aparición en el juego

La dificultad del juego y como bien acostumbra este estudio a ofrecer, nos pone en situaciones realmente complicadas. Si ya sufrimos en nuestra primera partida en dificultad normal lo cierto es que el modo de mayor dificultad nos pareció de lo más complicado que habíamos jugado en mucho tiempo, teniendo que tener un control del tempo y del personaje casi perfecto para no caer en una muerte constante. La duración del juego y uno de los aspectos que muchos más estáis esperando varía mucho dependiendo de la forma en la que afrontemos el título. Aunque el juego nos presenta el mundo semi abierto que nos permite alargar las horas de juego en gran cantidad, incluso cuando vamos a por los objetivos principales podemos detenernos en explorar los escenarios, buscar cofres y hasta jefes ocultos que nos esperan por caminos a explorar. Si el estudio nos prometió que el juego se completaba en unas 35 horas, lo cierto es que esa cifra se alcanza sin necesidad de encontrar todos los elementos del juego por lo que si buscamos el 100% de todos los mundos podemos alargar más esta cifra. Además cuando completamos el juego aparte de que se nos permite completar todo el resto de misiones y objetivos pendientes, tenemos disponible nuevo material que completar, aunque no lo detallaremos para no caer en spoilers.

Un prodigio audiovisual

God of War es sin duda uno de los pesos pesados de este año. El título exclusivo de PlayStation 4 muestra una calidad excelsa en multitud de sus apartados pero, lo que podemos afirmar con absoluta rotundidad es que la creación de Santa Monica Studios es uno de los juegos más espectaculares gráficamente hasta la fecha, tanto en PlayStation 4 Pro como en el modelo original, así como que cuenta con una de los mejores bandas sonoras que hayamos escuchado en los últimos años.

En el apartado gráfico encontramos una robustez como no veíamos desde juegos tan punteros a nivel técnico como fue el también exclusivo Uncharted 4: El Desenlace del Ladrón. Tanto el modelado de Kratos como los escenarios están tan detallados que hay momentos en los que parece que la cinemática continúa, aunque ya podamos controlar al personaje. A esto también ayuda que la transición entre los cortes narrativos y el gameplay es tan sutil que muchas veces es realmente complicado distinguirlos. Los enemigos también gozan de un detallismo como pocas veces hemos visto en un videojuego. Como ya hemos dicho en este análisis, el nuevo sistema de combate es más brutal que nunca y el hecho de que este juego sea el primero de la saga en ser diseñado con la potencia de la actual generación de consolas en mente hace que tanto el impacto de nuestro arma en los enemigos como las animaciones cuando finalmente los ejecutamos se sientan más cruentas que nunca. God of War también hace un excelente uso de las partículas en el escenario. Muchas veces cuando eliminemos a un enemigo, su cuerpo se convertirá en miles de luminosas chispas antes de desaparecer. Cabe destacar que los lugares por los que pasemos también estarán repletos de pequeños detalles que aportan realismo como hojas que se lleva el viento o briznas de hierba que se mueven al pasar sobre ellas, por poner unos ejemplos. Uno que llama especialmente la atención es la nieve pues, al encontrarnos en la mitología nórdica han establecido esto como una prioridad al desarrollar el título. La interacción de la nieve al entrar en contacto con el cuerpo de algún personaje o enemigo es simplemente perfecta, aportando a los escenarios de corte invernal un nivel de realismo que encontramos en títulos que se pueden contar con los dedos de una mano, siendo Rise of the Tomb Raider un ejemplo de ello.

Los escenarios que vemos durante toda la trama son realmente increíbles a nivel visual

A nivel cromático vemos que Santa Monica ha optado por tintar los escenarios de los característicos colores que encontramos en la multitud de representaciones de la mitología nórdica. Mientras que en los anteriores títulos de la saga predominaban los rojos y los blancos de las civilizaciones clásicas, en este God of War vemos una tonalidad mucho más profunda, predominando los grises y azules oscuros. Aun así, Midgard no será el único mundo que visiten Kratos y Atreus a lo largo de esta nueva aventura, por lo que desde Santa Monica han sabido dotar a cada uno de los mundos que recorreremos de una personalidad muy característica, tanto en lo que rodea a su mitología como en el apartado artístico y visual. Cada mundo se siente único y sabe transmitir a la perfección a través de su composición y de su expresión visual lo que en él nos encontraremos. Como ya hemos especificado anteriormente, los escenarios estarán enmarcados por un corte musical a la altura de la saga. Esto lo ha sabido transmitir perfectamente el estudio responsable desde la misma presentación del juego en el E3 de hace ya dos años. Si recordamos, lo primero que escuchamos en aquel evento y que abrió las puertas a la presentación de Sony no fue otra cosa que una orquesta en directo tocando el tema principal de God of War. Ya desde aquel momento querían dejar claro que el apartado musical tendrá una importancia vital para contar la nueva aventura de Kratos, y es que los tonos graves de las voces, así como la presencia predominante de tambores e instrumentos de viento, casan a la perfección con la temática y la ambientación del juego. En conjunto, hablamos de una banda sonora que recuerda a la de otros títulos de temática similar como bien podría ser The Elder Scrolls V: Skyrim, y eso es sinónimo de excelsa calidad.

Conclusiones

Sin duda God of War es una obra maestra, uno de los mejores si no el mejor juego de PlayStation 4 y un claro candidato a optar al premio a mejor juego del año dentro de unos cuantos meses. Un Kratos más humano, más sentimiento, una historia más madura, un mejor desarrollo de personajes y un profundo cambio en el gameplay son los responsables de todo el éxito que este juego alcance. No cabe olvidar tampoco el trabajo de Santa Monica a nivel gráfico y presentando un juego sin fisuras en lo técnico, donde no hemos podido encontrar bugs ni problemas que pudieran empañar nuestra experiencia a los mandos. Las tierras nórdicas nos han hecho olvidar a Grecia gracias a su diseño artístico, sus colores y unos escenarios que harán las delicias del modo foto que llegará próximamente al juego. No obstante en algunos momentos nos ha faltado una chispa, nos ha dejado una sensación de esperar algo más que hace que no podamos darle la máxima puntuación pero si dejar claro que la excelencia está presente en todas sus facetas.

 


Positivo

  • Un Kratos más profundo que nunca
  • El acertado cambio de cámara
  • El gameplay frenético, dinámico y duro
  • Una historia intensa de principio a fin
  • La introducción de Atreus como acompañante
  • El cambio de localización
  • Gráficamente y técnicamente excelente
  • Una banda sonora de ensueño
  • Un villano que nos deja escenas épicas
  • No olvidar anteriores entregas de la saga
  • Duración y endgame
  • Introducción elementos RPG

Negativo

  • Reiteración en diseños de jefes
  • Esperábamos más de la trama en algunos momentos y más enemigos de peso
9.9

Increíble

Política de puntuación

Juan Linares
Fundador y director general de esta revista. Graduado en Derecho y especialista en Marketing Digital. Aprender de los errores como modelo de vida.