Ghost Recon Wildlands: las cosas que más y que menos nos gustan

Ghost Recon: Wildlands

PC PlayStation 4 Xbox One
8.5

Muy bueno

Ghost Recon Wildlands: las cosas que más y que menos nos gustan

Estos son los puntos más fuertes y más flojos del nuevo shooter de Ubisoft Paris

Ghost Recon Wildlands: las cosas que más y que menos nos gustan
 

Ghost Recon Wildlands es uno de esos títulos que, desde que lo vimos por primera vez, sabíamos que llevaba el sello de Ubisoft. Un shooter cargado de acción con un mapa enorme con multitud de cosas que hacer y libertad prácticamente total para hacerlas todas ellas. Su espectacular apartado gráfico y la promesa de reunir la acción en mundo abierto con una campaña cooperativa han logrado encandilar a muchos fans de la industria, los cuales esperan con ansias el momento de probarlo.

En Areajugones hemos tenido acceso a la beta cerrada que ha estado teniendo lugar estos días y venimos a desvelaros qué es exactamente Ghost Recon Wildlands, así como las cosas que más y que menos nos han gustado en la nueva propuesta de Ubisoft. Acompañadnos para descubrir qué podemos esperar de este nuevo y espectacular shooter.

¿Qué es Ghost Recon Wildlands?

Antes de entrar a valorar y dar nuestra opinión sobre algunos detalles, es de recibo explicar qué es exactamente el juego, cuál es su género y dónde están ubicados sus pilares. Si en la introducción explicábamos que el concepto de Ghost Recon Wildlands ya nos olía mucho a un producto de Ubisoft, lo cierto es que al jugarlo lo hace aún más. Este nuevo shooter aúna elementos que ya hemos visto en diversas ocasiones como una historia y misiones que recuerdan mucho a Far Cry, elementos tácticos sacados de Rainbow Six Siege y un enorme mapeado que bien podría pertenecer a muchas de las sagas de Ubisoft.

Sin embargo, el ingrediente clave que aporta un sabor nuevo y hace que no veamos Ghost Recon Wildlands como algo que ya hemos jugado es el multijugador. Lo nuevo de la franquicia Tom Clancy se puede jugar en total soledad (acompañados por una IA aliada), haciendo piña con desconocidos que encontremos online o uniendo fuerzas con nuestros amigos; pero todo en el juego está pensado para jugarlo de esta última forma, con nuestros amigos.

En resumen, esto es Ghost Recon Wildlands, un shooter táctico (o al menos así se presenta) con un mapeado enorme lleno de enemigos, coleccionables y zonas de interés a las que ir con nuestro grupo de amigos utilizando uno de los muchos vehículos que están a nuestra disposición. De nuevo tendremos que asumir el rol de héroe todopoderoso para salvar a la población de una zona controlada por una organización criminal dedicada al tráfico de drogas. Pero, ¿es esto suficiente para entretenernos? ¿La historia nos saca del juego o es una buena excusa para ponernos a pegar tiros? ¿Realmente necesitamos colaborar? Todas estas preguntas, y más, pasaremos a valorarlas ahora.

Lo mejor

Diversión asegurada

Comenzando por lo que más nos ha gustado en este nuevo shooter, nos encontramos que es terriblemente divertido. Muchas son las obras de Ubisoft que, independientemente de que las consideremos mejores o peores como producto, son capaces de mantenernos pegados a la pantalla realizando sus misiones, explorando el enorme mapa y recogiendo los cientos de coleccionables que suelen incluir; y Ghost Recon Wildlands es una de ellas. Gracias a un mapa absurdamente grande y libertad total de acción podremos hacer lo que queramos con nuestros amigos, como si de un Far Cry cooperativo se tratara. Tenemos innumerables habilidades, armas, vehículos y atuendos para desbloquear, haciendo que, por lo que parece, podamos echarle tranquilamente decenas de horas sin acabar de completar al 100% el videojuego.

Enfoque táctico del combate

El sigilo y la planificación son elementos fundamentales del combate

Otro de los detalles más llamativos de Ghost Recon Wildlands es que, a pesar de ser un juego enfocado a la acción, el combate se ha planteado desde un punto de vista más calmado y, en cierto modo, exigente. Entrar a lo loco en una zona enemiga, disparando a todo lo que se mueve como si fuéramos Rambo no es la mejor opción en este título. Desde el primer momento Ubisoft nos deja esto claro y nos enseña que tanto nosotros como los enemigos tenemos muy poca salud, así que planear nuestros pasos y coordinar esfuerzos con los aliados, asumiendo cada uno un rol determinado, es la mejor (y más divertida) manera de completar las misiones.

Personalización

Como no podía ser de otra manera en un título con tanto sabor a Ubisoft, la personalización tiene un papel fundamental. Por un lado, permite a nuestro personaje mejorar sus habilidades y armas, haciéndolo un soldado mucho más efectivo en la lucha contra el cártel de Santa Blanca. Por otra parte, tendremos muchas opciones para personalizar nuestro avatar, algo que es especialmente relevante ya que el juego está enfocado al online, en donde podremos presumir de tener al soldado más chulo de todos los Estados Unidos. Y, por supuesto, muchos de estos elementos de personalización, tanto visuales como efectivos, habrá que desbloquearlos completando ciertas misiones y recogiendo determinados coleccionables, animándonos de esta manera a explorar y disfrutar del enorme mapa que han preparado en Ubisoft.

Bolivia en todo su esplendor

El tamaño del mapa y su variedad son simplemente alucinantes

A pesar de que la beta que hemos probado incluía tan solo una de las 21 zonas disponibles en el juego completo, tanto el tamaño de esta como su variedad nos han dejado asombrados. En cuanto al tamaño, nos encontramos con un mapeado que, solo en esta zona, supera al de muchos juegos de mundo abierto de la anterior generación (recordad que, si todas las zonas fueran así de grandes, esta representaría tan solo un 4,6% del total). Pero, sin duda, lo mejor es la variedad visual que nos ofrece; y es que tan solo en el lugar al que hemos tenido acceso en la beta cerrada podemos encontrar diferencias significativas entre los lugares ubicados en valles, aquellos que se encuentran en zonas más escarpadas y, como extremo, los lugares de mayor altitud, en los que incluso podemos notar como escasea la vegetación y las carreteras se vuelven más “rurales”.

Lo peor

Las piezas del puzle no encajan del todo

A pesar de que, como explicábamos más arriba, la mezcla del combate táctico con el alocado mundo abierto resulta realmente divertida cuando jugamos con amigos, también hay que reconocer que da una sensación extraña. El hecho de ir como locos en vehículos de toda clase recorriendo el espectacular mientras disparamos a todo lo que pillamos de camino no nos incita a pararnos a meditar acerca de la estrategia con la que vamos a abordar una determinada misión. Precisamente lo que el diseño y los tutoriales nos indican que debemos hacer, es lo que el resto de la jugabilidad nos dice que no hagamos. No es que sea un fallo especialmente grave, y seguro que jugando unas cuantas horas más podemos llegar a acostumbrarnos a los diferentes ritmos; pero lo cierto es que durante nuestra primera incursión en el juego no hemos llegado a sentir que las piezas del rompecabezas encajen del todo.

Enfoque táctico del combate; o no

La estrategia en el combate se va de manos muy fácilmente

Como os comentábamos en los puntos positivos, el hecho de que nuestro personaje no sea una esponja que absorba las balas como si nada le da un toque táctico a los combates que resulta especialmente atractivo cuando se juega con amigos. Sin embargo, a pesar de que el juego pone a nuestro alcance gadgets y accesorios para ser cautelosos y nos muestra que el sigilo y la estrategia es la mejor manera de completar objetivos, también deja en las bases enemigas enormes barriles y depósitos explosivos de color rojo que obligan a nuestro dedo a apuntar y disparar, alertando a todos los enemigos de nuestra presencia. Es un acierto que podamos completar las misiones de varias formas, pero si el juego se enfoca claramente a una, el hecho de que se incluyan provocaciones para hacerlo precisamente de la forma menos idónea compromete la experiencia en conjunto.

Mismo ingrediente, mismo problema

Otro de los puntos más flojos de esta nueva apuesta de Ubisoft viene heredado directamente de otras sagas de la marca. Sí, el mapa de Ghost Recon Wildlands es gigantesco y visualmente muy variado; pero de nuevo nos encontramos con un montón de zonas muertas, lugares visualmente bonitos de los que nos cansaremos debido a que no tienen absolutamente nada. Es cierto que es un problema que se ha intentado paliar incluyendo los clásicos coleccionables, pero esta es una solución que ya hemos visto en diferentes ocasiones y que, al menos a nosotros, no nos parece la mejor. Por ahora solo hemos visto una de las 21 zonas del juego, así que habrá que ver qué tipo de motivaciones incluyen el resto para recorrer los espectaculares paisajes.

Héroe estadounidense derroca dictadura sudamericana

Da la sensación de haber vivido esta misma historia en otros juegos

Una de las mayores decepciones que nos hemos llevado con Ghost Recon Wildlans es la de, no su historia como tal (ya que aún no la conocemos en profundidad), sino la de su planteamiento. Como ya hemos vivido en varios juegos de Ubisoft (como Far Cry), nos ponemos en la piel de un héroe estadounidense que ha de derrocar una terrorífica dictadura establecida por una organización criminal en alguna zona menos desarrollada, en este caso, Bolivia. Los buenos son muy buenos y los malos son muy malos; y la excusa sirve y, en lo que hemos visto, se usa de maravilla para llevarnos con calma a través de todo el terreno explorable. Pero se echa en falta algo de “chicha” en este guión, algo que nos invite a seguir adelante para conocer más. Esperemos que, aunque el planteamiento no sea el mejor, la historia sí incluya algo que nos lleve adelante y que nos haga pensar un poquito entre tanto disparo y disparo.

Conclusiones

En definitiva, tras probar esta beta cerrada de Ghost Recon Wildlands, podemos concluir que se trata de un juego muy trabajado con un objetivo muy claro: acceder al público base de Ubisoft. Si sois fans de las principales sagas de esta marca, ni dudéis que este nuevo shooter es una apuesta más que segura, pues va precisamente enfocado a vosotros. Sin embargo, si sois de los que aborrecéis buscar coleccionables a cascoporro y repetir una y otra vez misiones secundarias similares , tal vez lo mejor sea que esperéis un poco para haceros con el juego.

En general, Ghost Recon Wildlands es un juego bastante recomendable que, a pesar de tener algunos fallos, hace algunas cosas muy bien y mezcla lo mejor de Ubisoft con un cooperativo a 4 que permite disfrutar con nuestros amigos de toda la campaña. Junto a esto, un combate con un enfoque más táctico que invita a cooperar y la posibilidad de hacer el loco con nuestras armas y vehículos por todo el mapa, conforman la que podría ser, sin duda, una de las experiencias que, sin ser una obra maestra, pueda resultar más divertidas en todo este 2017. Por supuesto, esto es tan solo una fase beta y habrá que esperar al lanzamiento final, el día 7 de marzo, para saber qué nos depara exactamente Ghost Recon Wildlands. ¿Qué os parece a vosotros, jugones?


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