Seis claves que hacen de Dragon Quest Builders un esencial en Switch

Dragon Quest Builders

Nintendo Switch PlayStation 3 PlayStation 4 PlayStation Vita
8.5

Muy bueno

Seis claves que hacen de Dragon Quest Builders un esencial en Switch

El título llega el 9 de febrero a la consola

Seis claves que hacen de Dragon Quest Builders un esencial en Switch
 
 

Dragon Quest Builders fue una gran sorpresa cuando se lanzó allá por octubre de 2016. La franquicia de Square Enix llegaba tras varias entregas como la décima, y algunos spin-offs, sin publicarse en Occidente, y cambiaba sus mecánicas jugables para adaptarse a un marco muy cercano a Minecraft: la recolección de materiales, construcción y pequeños combates de acción que se distanciaron del tradicional combate por turnos.

Ahora le toca a Nintendo Switch probar suerte con este videojuego, que se corona como uno de los títulos más importantes de la consola a comienzos de este año y que prepara el terreno para la llegada en el futuro de una secuela que se publicará tanto en Switch como en PlayStation 4. Una primera aproximación que permite probar cómo funciona el hardware y que hemos podido probar durante varias semanas: la principal ventaja, como repetiremos, es la portabilidad ya que es un videojuego que se nos hace perfecto para jugar en cualquier lugar.

Primer punto: la portabilidad casa perfectamente con su espíritu

Jugar a Dragon Quest Builders en portátil es una experiencia única que ya descubrimos con PlayStation Vita. Aquí, hemos podido comprobar durante las primeras horas que se ha mejorado el espíritu con un apartado gráfico más cuidado, sin problemas para llegar a la mejor versión (PlayStation 4) y con una pantalla que reproduce los vivos colores de sus islas con todo detalle.

Segundo punto: nuevo contenido que llamará la atención a los nostálgicos

La aparición de dientes de sable será fundamental para poder adquirir materiales exclusivos de esta versión. Con ellos, podremos construir elementos pixelados y representar a nuestra manera el mundo de Dragon Quest que conocimos en las primeras entregas. Es por ello que sobre todo, este contenido, aunque parece superficial e insuficiente, llamará la atención de los más nostálgicos.

Tercer punto: los controles son idóneos en cualquier modo de juego

Ya juegues con los Joy-Con o con un mando Pro, en la televisión o en la pantalla de Nintendo Switch, Dragon Quest Builders responde perfectamente a los controles de cualquier tipo. Un modo que gustará mucho es el “tabletop”, es decir, jugar en la pantalla de la consola pero con los Joy-Con separados. Aunque no hay funciones exclusivas para estos mandos, jugar en un autobús o avión de esta manera es muy cómodo.

Cuarto punto: una conversión a la altura en lo técnico

Aunque profundizaremos más en el análisis, lo que nos enseña Dragon Quest Builders es que se pueden hacer buenas conversiones en Nintendo Switch con un poco de esfuerzo: no hay bajadas de frames ni tampoco texturas reducidas respecto a otras versiones. Es la versión que mejor se ve junto a la de PlayStation 4 y solo nos queda preguntarnos cuánto mejorará este apartado de cara a la secuela.

Quinto punto: una fecha adecuada

Nintendo Switch no tendrá este comienzo de 2018 un ritmo de catálogo tan endiabladamente rápido como lo tuvo a finales del pasado año, pero sí contará con lanzamientos como Bayonetta 1+2 y este Dragon Quest Builders que permitirá seguir engrosando títulos de calidad en un espacio corto de tiempo. Esta fecha de lanzamiento (el próximo 9 de febrero) es idónea para rescatar a aquellos jugadores que no pudieron hacerse con el título en otras plataformas.




Sexto punto: es el Dragon Quest Builders de siempre, es decir, jugabilidad adictiva

Su jugabilidad es adictiva, como apuntamos, debido a la mezcla de géneros tan buena que hace: es un juego con toques de rol (que no un juego RPG) con mejora de atributos, crafteo de materiales y construcción tanto de materiales como de objetos, armas, armaduras, pociones… Además, cuenta con una historia que, sin ser especialmente profunda, sí nos ofrece una excusa para poder seguir cada misión con interés (y llega traducida al español).

Además, hay un progreso muy adecuado en cuanto a misiones: cada una es más compleja que la anterior, por lo que la curva de dificultad es la justa y necesaria como para seguir nuestra aventura sin temor a no comprender algún elemento nuevo que nos salga. Además, uno de los éxitos de esta apuesta de Square Enix es seguir manteniendo el modo libre que nos propone construir sin barreras, ahora sí, exactamente igual a lo que nos proponía Minecraft.

Es por ello que Dragon Quest Builders es un videojuego muy a tener en cuenta en los próximos meses y que nos dará horas de diversión. Además, y quien sabe, quizás es el preludio ya no solo de su secuela, sino de Dragon Quest XI.


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