Crítica de Counterpart, la dos veces sobresaliente serie de espías de HBO

J.K. Simmons protagoniza una de las mejores historias del género de los últimos años

Crítica de Counterpart, la dos veces sobresaliente serie de espías de HBO
 
 

Juntar a espías con J.K. Simmons en un conflicto relacionado con la Guerra Fría nunca podría salir mal, y en esta ocasión tampoco lo hace. Al mismo tiempo que ya prepara “The Continental”, la nueva serie basada en el famoso “John Wick”, la cadena Starz se saca de la manga “Counterpart”, una producción que no solo destaca por su presentación, sino también por un conjunto de elementos muy bien orquestados. Justin Marks, quien ya se encargó de escribir la adaptación de “El LIbro de la Selva” de Jon Favreau, y de elaborar el primer guion de la película de “Shadow of the Colossus”,  recupera aquí con la ayuda de la dirección de Morten Tyldum (“The Imitation Game”) los elementos de ciencia ficción heredados del cómic “Federal Bureau Of Physics”, para conformar una serie llena de tonalidades y matices llamativos de lo más interesantes.

“Counterpart” narra la historia de Howard Silk (J.K. Simmons), un hombre que trabaja en una gran agencia de espionaje de las Naciones Unidas con sede en Berlín. Su vida se convierte en un proceso burocrático cuando su mujer Emily (Olivia Williams) cae en coma tras un atropello, y su misterioso trabajo no le da un propósito útil en la vida. Todo cambiará cuando descubra que en realidad ha estado 30 años colaborando con una organización que funciona como portal entre dos dimensiones paralelas. Una conexión que nació durante la Guerra Fría, cuando un experimento salió mal y se rompió la línea entre realidades.

En ese contexto Howard se percata de que no es más que un simple peón de un gran organigrama proyectado como un edificio donde se te coloca según importancia. Su miseria crecerá cuando su propio “yo” de la otra realidad aterrice en el suyo huyendo de un grupo terrorista liderado por Baldwin (Sara Serraiocco) que quiere asesinarlo. El Howard de “el otro lado” representa todo lo que no llegó a ser el Howard de este, y ostenta un puesto de espía reputado. Sin embargo lo que gana en el ámbito laboral, lo pierde en el familiar, ya que su mujer falleció hace años, y su carácter se endureció a causa de ese suceso. A partir de ese punto los dos Howards se pondrán en contacto a través de  Peter Quayle (Harry Lloyd), el director de la agencia, e Ian Shawn (Nicholas Pinnock), el brazo operativo de Quayle.

No es una historia más de espías

“Counterpart” es como un soplo de aire fresco en un contexto donde el género de la fantasía y el de la comedia dominan la industria. Simmons demuestra por qué es uno de los actores más reputados de todo Hollywood con una interpretación que roza lo solemne y brilla de sobremanera en las escenas donde tiene que interactuar con su propio doble. Pero la serie no es solo su estrella, ya que Marks logra crear una historia que en apariencia es clásica dentro del espionaje, pero que gana en profundidad y personalidad cuando intervienen los elementos de ciencia ficción. Cada parte esta medida al milímetro, y logra un conjunto tan exquisito como el que pudimos ver en “The Americans”, pero con un aporte distintivo que no deja de ganar en intensidad a lo largo del primer episodio.

Con un ritmo pausado pero bien medido, la serie va sumergiéndote en un universo complejo, lleno de intereses entre partes y personajes misteriosos. Sin embargo el principal acierto de “Counterpart” es la habilidad que posee para narrar la trama desde el punto de vista del protagonista. Howard sabe tanto de lo que está ocurriendo como los espectadores, y eso le permite no caer en la condescendencia ni abrumar al presentar un ecosistema de jugadores totalmente nuevos. Todo ello además se ve beneficiado por unos diálogos muy conservadores pero efectivos. La metáfora no tiene cabida en el mundo del espionaje, donde un solo segundo puede decidir la vida de alguien, y esa presión constante se logra tanto por las actuaciones, como por la música sostenida de Jeff Russo, que hereda el toque de suspense de “Fargo”, para crear un acompañamiento apegado a la acción, y asfixiante en los momentos clave.

Aunque la serie se ambienta en la actualidad, Marks se atreve a utilizar los propios clichés del género como es la decoración cincuentera típica de la Guerra Fría, o la estética soviética, y los introduce en los interiores de la agencia para crear una sensación más inmersiva. Al mismo tiempo, en el exterior se vale de los elementos contemporáneos modernos para darle más dinamismo a las escenas de acción, creando una sensación constante de persecución. A esto contribuye de manera efectista la fotografía gris del alemán Martin Ruhe, que vuelve a demostrar su talento para las historias crudas tras su trabajo en “Una noche para morir” y “El americano”.

Doblemente Simmons

Pero si por algo destaca “Counterpart” es por el trabajo de Simmons. La estrella lleva años interpretando el mismo tipo de papeles, pero aquí se echa literalmente la serie a la espalda y se lleva el protagonismo por partida doble. De un extremo representa la humildad e ingenuidad, y del otro la agresividad y violencia del mundo de los espías. Es en sí mismo una metáfora perfecta de lo que representa la agencia secreta donde trabaja, en la que se vela por dos realidades casi idénticas, pero separadas por pequeños detalles que desembocan en efectos mariposa.




Si estas buscando una serie de espías, “Counterpart” es probablemente la mejor opción que vayas a encontrar este año, y la hija soñada de “The Americans” y “24” si pensaran en cómo rivalizar con “Sherlock” . En esta ocasión es HBO la que se ha hecho con una joya que llegará el día 22 de enero a España, y que promete dar que hablar durante los próximos meses. A tenor de ver el resto de los 10 episodios que conforman la primera temporada, podemos asegurar que Simmons se convertirá en el espía que tanto tiempo había faltado en televisión.


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