Tokyo Ghoul: Re

Tokyo Ghoul:re

Crítica del episodio 15 de Tokyo Ghoul: Re: Destellos del pasado

Sigue el derramamiento de sangre a gran escala

Tokyo Ghoul: Re
 

Un Kaneki que se reencontraba consigo mismo era lo que nos dejaba el capítulo de la pasada semana de “Tokyo Ghoul: Re”. Ante las constantes batallas y cambios de bando resulta difícil encontrar una motivación que permita mantener al ser estable, un hecho que tanto el propio Kaneki como Renji dejaban bien claro. Lo que también pasa a convertirse en una obviedad es el daño psicológico provocado que puede sufrir un personaje a raíz de su transformación a Ghoul. En el capítulo de esta semana, resulta verdaderamente interesante cómo ello se refleja en la personalidad de un Ghoul en concreto: Takizawa.

Como bien puede recordarse, Takizawa fue en el pasado un Inspector más que enfrentaba a la constante amenaza que resultaban ser los Ghouls. No obstante, ante un giro del destino él mismo acababa por convertirse en una de esas mismas criaturas. En el pasado ya habíamos podido verle completamente desbocado y retando a Kaneki en un duelo de lo más violento. Sin embargo, lo que resulta sorprendente es verle aturdido por culpa de su pasado. Pese a que Takizawa sea ahora el Ghoul conocido como Búho, sus recuerdos formando parte de un escuadrón de Inspectores siguen manteniéndose frescos. Por primera vez le vemos mostrando cierto grado de humanidad al buscar ayudar a los Inspectores en la lucha contra Tatara, el cual se estaba mostrando como un enemigo inapelable. No obstante, Takizawa logra acabar con la vida de este sin realmente tener que esforzarse demasiado. Para su cruda realidad, en buscar el apoyo de los Inspectores lo que encuentra en su lugar con rostros que no le reconocen.

Takizawa protagoniza una barrida en la que acaba con todo un escuadrón, sin embargo no logra eliminar al último miembro debido a la repentina aparición de Amon. Este milagrosamente llega con la misma idea que había acompañado a Takizawa en sus recientes acciones: recuperar al Inspector que aún parece vivir dentro de uno de los Ghouls más temibles y despiadados. Desafortunadamente las intenciones quedan ya en un segundo plano, pues el dolido Takizawa se niega a mostrar mayor cooperación y causa graves heriedas a Amon, el cual queda totalmente fuera de combate. Es posible que de haber llegado unos instantes antes, Amon hubiera sido capaz de ‘salvar’ al verdadero Takizawa, pero la inestabilidad mental de este en su forma Ghoul hacen que cada paso en falso pueda acabar causando una explosión de histeria, tal y como ocurre en esta ocasión. Por suerte para Amon, la renovada Quinx Squad aparece en el último instante para evitar que reciba mayores golpes que puedan acabar siendo totalmente letales.

Sin Haise y con el líder de escuadrón fallecido, era solo natural que Urie heredara el rol de principal rostro de la unidad. La muerte de Shirazu fue un suceso de gran impacto para Urie, el cual anteriormente se había mostrado con el único objetivo de reforzarse hasta el punto de superar al propio Haise por tal de seguir escalando posiciones como Inspector. Si bien es cierto que las primeras sensaciones nos dejan a ese mismo personaje cuyo carácter se definía por su ambición, parece que parte de la arrogancia que tanto le caracterizaba no le acompaña de la misma forma que en el pasado. Todavía queda por ver cómo reacciona tanto él como la Quinx Squad ante una bestia como Búho, del cual se revela la forma en la que se produce su transformación total a Ghoul. Para realmente poca sorpresa, la figura de Akihiro Kanou acaba revelándose por completo como la de un científico sin escrúpulos que hizo – y hace – todo cuanto estuvo a su alcance para emular el tremendo poder de un Ghoul en concreto: Ken Kaneki.

Kanou es, indudablemente, la representación ‘humana’ de todo el dolor que personajes como Takizawa acogen en su interior. Uno a uno los experimentos de Kanou se multiplican con el paso del tiempo hasta mostrar un ejército de clones como el que puede verse en el episodio – curiosa la repentina aparición de Nishiki en los últimos compases del enfrentamiento -. Asimismo, queda claro que Kanou no siente ningún tipo de afecto o emoción por sus ‘creaciones’, pues lo único que ve en estos son prototipos mediante los que avanzar en su investigación hasta crear el Ghoul adecuado. Así lo demuestra en su reunión con Kurona, la cual acude a él tras haber sido derrotada por Suzuya con el único objetivo de revivir a su hermana Nashiro. En una línea similar a Takizawa, Kurona busca recuperar parte del pasado que siempre la acompañó en su otra vida. Es por ello que se ‘fusiona’ con su hermana con la intención de poder mantenerla viva hasta que el profesor Kanou tratara su recuperación. Sin embargo, Kanou es bien claro en su mensaje, y un ser muerto no puede volver a la vida mediante sus conocimientos.

Otro hecho que nos deja el capítulo de esta semana es que el derramamiento de sangre ante Aogiri no parará hasta que todos y cada uno de los miembros desaparezcan. Los Inspectores cuentan con la principal misión de acabar con los Ghouls de dicha rama que se hallen en su camino, y ningún otro acontecimiento debe hacer que dejen de lado la misión. Así lo observamos con la Quinx Squad, que obvia la posible situación de peligro de uno de los escuadrones aliados por tal de progresar en su avance – algo que les permite llegar a Takizawa justo en el momento previamente mencionado -. Finalmente, observamos un desenlace con una gran cantidad de frentes abiertos que deberían saldarse con eliminación de aún más vidas en el siguiente capítulo.


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