Crítica del episodio 11 de Mob Psycho 100 II: Oda a la animación

BONES nos vuelve a dejar con el más dulce regalo

mob pyscho 100 II
 

Lejos quedan los días en los que «Mob Psycho 100 II» se sostenía sobre la constante reflexión de Shigeo, el cual de una vez por todas había dado el importante paso adelante de pensar en sí mismo como persona, así como en sus intereses. La nueva realidad a la que se enfrentan tanto él como sus aliados es la de La Garra amenazando la paz mundial esencialmente mediante Los Supercinco, un grupo élite de psíquicos que se ve liderado por Toichiro Suzuki, máximo responsable de La Garra e interesado en la dominación total del mundo. Una vez más, acudimos esta semana -al igual que en la anterior– a un despliegue de increíbles poderes psíquicos, aunque esta vez como hacía tiempo que no veíamos.

Las ‘highlights’ del episodio 11 de «Mob Psycho 100 II» llegan, especialmente, gracias a la figura de Ryo Shimazaki, el psíquico que pude teletransportarse a la par que leer los movimientos de su rival. Este se autodenomina como segundo psíquico más fuerte del mundo, únicamente por detrás del mencionado Suzuki. Dicha afirmación, sin embargo, no tarda demasiado en verse contrariada. Antes de proceder, no obstante, es realmente necesario agradecer a BONES su trabajo, pues lo que nos ceden esta semana no es una mera secuencia de espectaculares habilidades extrasensoriales, sino que es toda una oda a los más altos estándares de la animación. Es obvio que en todo show son importantes aspectos como trama o desarrollo de personajes, algo en lo que «Mob Psycho 100 II» también está destacando notablemente. Aun así, no existe shonen que pueda situarse sobre los más elevados de su categoría si no es con una animación de gran categoría. Lo que este nuevo episodio logra no es solo reafirmar a Mob Psycho como una referencia dentro del concepto de lucha en el anime, sino recordar, una vez más, que BONES puede hacer que la obra protagoizada por Shigeo alcance la excelencia sea cual sea el apartado o temática a tratar.

Arte y animación, BONES no se deja nada en el tintero

Entrando ya más en detalle para con Shimazaki, lo cierto es que sí hace honor en parte a su teoría de que es el segundo psíquico más poderoso de todos, pues al fin y al cabo resulta necesaria la participación de todos los miembros aliados de Shigeo -la mayoría Cicatriz- para conseguir ponerse mínimamente a su altura. Pese a ello, no es hasta que llega definitivamente Shigeo que este acaba huyendo despavorido ante la diferencia de poder con respecto al joven protagonista. Lo cierto es que la reacción de Shimazaki acaba siendo bastante sorprendente, pues la forma en la que huye da a entender que, salvo sorpresa, solo el padre de Sho será capaz de hacer que Shigeo deba sacar a relucir todo su potencial como psíquico. Si bien es cierto que aún queda Serizawa como miembro de Los Supercinco, el cual podemos asumir que es aún más podeoroso que Shimazaki, la diferencia de poder entre estos dos posiblemente no sea tan marcada como para que Shigeo llegue a tener problemas reales. Por otro lado, resulta destacable que gracias a Sho hemos descubierto precisamente un poco más acerca de Susuzki y su ambición por dominar el mundo.

Cuando Sho consigue finalmente encontrar un hueco para atacar a su padre, el ahora amigo de Ritsu lo hace con una carga de energía psíquica que había estado almacenando durante los últimos 3 meses. Sin embargo, Suzuki no se ve forzado a actuar, y es Serizawa quien fácilmente consigue hacer desaparecer la bomba sobre la que tantas esperanzas había depositado Sho. A raíz de este hecho, Suzuki, recordamos una vez más padre de Sho, revela que sus últimos 20 años paseando por todo el mundo han servido para dos cosas, siendo la primera de estas el intentar encontrar a un psíquico más poderoso que él mismo -lógicamente, esto no llega a ocurrir-. Por otro lado, la segunda implicación de su viaje no llega a ser revelada de forma explícita, pero es sencillo intuir que Suzuki ha estado haciendo exactamente lo mismo que Sho había intentando durante los últimos 3 meses: es decir, acumular energía. La gran diferencia, como puede entenderse, es que la carga preparada por el líder de La Garra data de un proceso de 20 años, y además, hemos de tener en cuenta que su poder psíquico sigue siendo con toda seguridad superior al de Sho. Por ende, la acumulación no ha sido solo más longeva, sino que la energía utilizada es de aún mayor calidad.

Suzuki cerca de dejarse ver en su forma real

Acorde con el adelanto del episodio 12 de «Mob Psycho 100 II», parece ser que definitivamente podremos ver cómo han afectado estos 20 años a Suzuki. Aparentemente, no deberíamos esperar una bomba de dimensiones descomunales, sino la liberación de toda la energía para reforzarse de forma épica. En cualquier caso, antes de ver el impacto de sus acciones Shigeo deberá enfrentar a Serizawa -en solitario, pues en una nueva lección aprende que en ocasiones hay que tomar decisiones difíciles de afrontar-. Para finalizar, recordamos que esta temporada no contará ni con 12 ni con 24 episodios, como suele ser habitual en las temporadas de hoy en día, sino que nos marcharemos hasta los 13 episodios, específicamente. Por ende, dentro de siete días acudiremos a la recta final de un show que está dejando un excepcional sabor de boca.