Análisis Crash Bandicoot N. Sane Trilogy

PlayStation 4
 

Han pasado ya casi 21 años desde que Crash Bandicoot, uno de los personajes más icónicos de PlayStation, aterrizara en la consola doméstica de Sony. No somos pocos los fans de la industria que disfrutamos en su momento de la trilogía original de Crash, sirviendo para muchos como entrada al mundo de los videojuegos. Y no es para menos, pues Naughty Dog llevaba uno de los mejores juegos de plataformas a PlayStation, presentando una propuesta divertida, difícil, completa y muy fresca en su momento.

Ahora, en pleno 2017, Activision (que es quien posee los derechos de la marca actualmente) nos trae de nuevo las tres primeras aventuras de Crash Bandicoot actualizadas a los tiempos que corren. Pero, ¿habrán pasado factura los años a las propuestas de Crash Bandicoot o seguirá siendo la misma obra llena de frescor? ¿Cómo afectan los cambios realizados por los chicos de Vicarious Visions a estas obras ya casi de culto? Si queréis conocer la respuesta a estas preguntas, acompañadnos en nuestro análisis de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy, el remake de las trilogía original de Crash para PlayStation 4.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy

 

Remaster Plus

A lo largo de los últimos meses hemos podido ir disfrutando de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy a través de diversos vídeos que desde Activision y PlayStation distribuían. En ellos podíamos ver que los juegos de Crash, a pesar de contar con un apartado visual muy diferente, tenían un diseño de niveles que era exactamente igual que en las obras originales, creando algo de confusión acerca de si es un remake o un remaster. Los propios creadores explicaban que se trata de lo que ellos mismos denominaban un “remaster plus”; y la verdad es que el concepto le viene como anillo al dedo.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy es, desde el punto de vista técnico, un remake, ya que se ha rehecho prácticamente por completo. Las principales novedades se enmarcan dentro del apartado visual, en donde nos encontramos con unos juegos que lucen increíblemente bien. Poco tiene que ver con la obra que veíamos en la PlayStation original, contando con toda la potencia y tecnología propia de 2017, pero manteniéndose realmente fiel a los títulos de finales de los 90, incluyendo todos los detalles. Cabe destacar también dentro de todas las novedades que llegan el hecho de poder elegir si queremos usar la cruceta o el joystick para controlar a nuestro personaje. Por otro lado, se han incluido pequeños cambios que hagan el juego un poquito más accesible y cómodo a los jugadores de hoy en día, como el hecho de no perder vidas en las pantallas de bonificación o un sistema de autoguardado. Como homenaje a los fans, tenemos también la posibilidad de jugar con Coco en todos los niveles (excepto aquellos que, por algún motivo, estén destinados de forma exclusiva a Crash).

Texturas, animaciones y modelados; todo el apartado visual ha sido renovado.

Sin embargo, esta trilogía, por muchas novedades que incluya y por mucho que en el papel sea un remake, al llevarla a la práctica actúa completamente como un remaster. Vicarious Visions se ha mantenido totalmente fiel al original en gran parte de las obras de Crash como la geometrías de los niveles, el diseño de estos, las zonas ocultas, la selección de mapas y un largo etcétera. Crash Bandicoot N. Sane Trilogy ofrece la misma jugabilidad que recordamos de finales de los 90, siendo juegos relativamente largos de completar al 100% y que requerirán de nosotros un buen timing y un mínimo de concentración para pasárnoslos (si lo hacíamos como niños hace 20 años, podemos hacerlo ahora también, creedme); pero que, indudablemente son obras tremendamente divertidas, y eso no cambia ni un ápice. Claro que mantenerse fiel al original no solo tiene pros, sino que también cuenta con algún punto negativo. Con esto nos damos de bruces al jugar al primero de los tres Crash que incluye esta trilogía. El videojuego de 1996, el primero en la saga, ha envejecido sensiblemente peor que sus secuelas y, aunque a fin de cuentas sigue siendo divertido, lo estrecho de los niveles, alguna hitbox demasiado pequeña y ciertos saltos casi a ciegas hacen que, a día de hoy, sea más frustrante de lo que recordamos. Dicho esto, Crash Bandicoot 2 y 3 siguen siendo, bajo los estándares actuales, obras que aguantan perfectamente y que, si bien es cierto que siguen pudiendo frustrar en ciertos puntos, se sienten en general mucho más justas, completas y divertidas que su predecesora.

Tres juegos en uno

No son pocas las bromas que se han hecho con la portada del juego y las ganas de Activision de recordarnos que Crash Bandicoot N. Sane Trilogy incluye no uno sino tres juegos (quién se lo hubiera imaginado llamándose trilogía). Pero lo cierto es que desde Vicarious Visions lo han enfocado precisamente de esta manera, como tres obras diferentes e independientes entre sí, a las que podemos jugar en el orden que queramos, alternándolas o como nos salga de las narices. Al entrar al juego tenemos un menú de selección para decidir en qué videojuego entrar. En cada uno de estos juegos nos encontramos con cuatro ranuras de guardado que son independientes de las cuatro ranuras de las otras entregas de Crash. De igual forma que el guardado de los tres juegos es independiente, también lo son los trofeos, siendo una novedad que en un solo disco nos llegue la oportunidad de hacernos con tres platinos diferentes que mantendrán pegados durante un buen puñado de horas a los jugones más aficionados a lo de cazar trofeos.

Tendremos que hacer frente a Cortex por triplicado

Sin embargo, a pesar de que son obras independientes, se nota que las tres han sido puestas a la misma altura a nivel técnico y eso hace que podamos disfrutarlas “del tirón”, como si en lugar de tres, fueran un solo juego enorme. Notaremos cambios (sobre todo al pasar del Crash 1 al 2) y algunos pequeños añadidos como vehículos y mecánicas que se utilizan de forma puntual, pero en general, y lo digo como algo muy bueno, la trilogía entera se comporta como una gran oda a los clásicos de plataformas que nos entretenían hace unos 20 años.

Apartado técnico

El apartado técnico es, como os explicábamos más arriba, el que más cambios ha sufrido en este remaster plus. No solo los gráficos han sido mejorados de una forma increíble, sino que la resolución ha aumentado y, de hecho, en PlayStation 4 Pro el juego corre estupendamente a 1440p. Una de las pequeñas pegas que podemos poner es el hecho de que, aunque el juego luce bien, tal vez podría haberse exigido un framerate de 60fps; pero lo cierto es que normalmente no es algo que echemos de menos demasiado en Crash Bandicoot. En nuestro caso, jugando en una PlayStation estándar, sí que hemos notado que algunas pantallas de carga son un poco más largas de lo que nos gustaría, aunque no llega a resultar demasiado molesto ya que es de forma puntual y nunca exceden el minuto y medio.

En cuanto al apartado sonoro, nos encontramos con más de lo mismo. Si sois de los que disfrutaron en su momento de las obras, podréis reconocer la inmensa mayoría de temas y, antes de que os deis cuenta, estaréis tarareando esas canciones con las que hace 20 años pasasteis tantas horas. Cabe destacar que algunas melodías han sufrido algunos pequeños cambios y ajustes, de la misma forma que lo han hecho ciertos efectos sonoros. Pero, aún con estos cambios, seguiremos pudiendo transportarnos a hace 20 años con tan solo cerrar los ojos, pues todo el apartado sonoro nos es increíblemente familiar.

Toda la tecnología de 2017 al servicio de este clásico

Una oda al plataformas clásico

Poco más se puede decir de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy. Vicarious Visions ha sido capaz de recoger el difícil testigo que suponía traer de vuelta las mejores obras de Crash Bandicoot, y lo ha hecho de una forma estupenda. Con un apartado visual totalmente renovado que resulta espectacular y muy bonito, los encargados de este remake/remaster se han sabido mantener totalmente fieles a las obras originales para, confiando en la frescura de unas obras de finales de los 90, hacernos disfrutar del plataformeo más desenfadado.

Es cierto que Crash Bandicoot N. Sane Trilogy tiene sus pequeños fallos, derivados la mayoría de ellos de que estamos jugando, en esencia, a videojuegos que rondan los 20 años. Se nota de forma más clara en el primer Crash, que ha sido el que peor ha envejecido, resultando en determinados puntos más frustrante de lo que a día de hoy muchos estamos dispuestos a soportar. Pero, en general, tanto esta primera obra como sus dos secuelas siguen siendo, en pleno 2017, videojuegos divertidísimos, desenfadados y que, sin duda alguna, cualuiera podrá disfrutar.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy

“Crash Bandicoot N. Sane Trilogy es, ante todo, diversión en estado puro”

Vicarious Visions nos ha demostrado cómo hacer un remaster, nos ha devuelto a finales de los 90 con un título que más que un videojuego es una oda a toda una época. Si disfrutasteis de Crash en su momento, no dudéis que esta trilogía os volverá a enamorar. Si por ser demasiado jóvenes o por algún otro motivo os saltasteis los títulos de Naughty Dog, tened por seguro que con este remake estaréis antes juegos que cumplen con los estándares actuales y que merecen la pena. Crash Bandicoot N. Sane Trilogy es, ante todo, diversión en estado puro, y no puedo alegrarme más por ello.


Positivo

  • Jugablemente muy fiel a los títulos originales
  • Renovación visual completa
  • Juegos aptos para todo el mundo
  • Divertidos por encima de todo
  • Crash sigue siendo una apuesta fresca y desenfadada

Negativo

  • Algunas zonas son más frustrantes de lo que estamos acostumbrados a día de hoy
  • La jugabilidad del primer Crash ha envejecido peor que el resto
8.5

Muy bueno

Política de puntuación

Víctor Rodríguez
Videojuerguista desde siempre. Fan incondicional de Fallout y Star Wars y amante del RPG viejuno. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Ah, y me gustan los números.