Análisis Hitman: Episodio 2, Sapienza

PlayStation 4
 

París no es Sapienza. En esta nueva misión del contenido episódico de Hitman, el Agente 47 lidia con una localización italiana que requiere mucha más estrategia que en lo visto anteriormente. El título de IO Interactive sigue avanzando paso a paso a una versión completa del propio juego, un juego que por otra parte no ha sido tan bien recibido como se esperaba por, precisamente, otorgar un paquete de episodios algo polémico. No es la primera vez que ocurre, el formato episódico es un formato común dentro de la esfera del videojuego; un método utilizado por otras compañías y haciendo especial énfasis en los títulos de Telltale Games. Aún así, esto no quiere decir que Hitman no sea un buen juego, en absoluto; tampoco es una delicia, pero mantiene el tipo perfectamente.

Jugando a ser un asesino a sueldo

Debido a un virus que planea poner en jaque al mundo entero, el Agente 47 es contratado para eliminar del todo a sus dos principales cabecillas y destruir dicho virus. De por sí, el propio contenido de la misión ya nos indica de antemano que nos enfrentaremos a un desafío largo y en ocasiones complejo, aunque siempre con las típicas pistas dentro del propio mapa. Vuelve a ser vital una vez más escuchar y explorar, dejar todos los cabos atados antes de actuar en pos de nuestra supervivencia y sobretodo cumplir rigurosamente con los objetivos del método que prefiramos. Una gran mansión italiana —la cual recuerda en algunos detalles a la de Hitman 2: Silent Assasin— es la encargada de servir como maestra de citas, una cita con la mismísima parca. A primera vista puede parecer que una mansión ofrece un espacio más enfocado a lo cuadriculado, a una estructura simple de retener en la memoria: no es así, la mansión de Sapienza es un auténtico laberinto que se compone de varias habitaciones y del laboratorio secreto incluido dentro de ésta. Toda esta complejidad se traduce fácilmente cuando hablamos de Hitman en un popurrí de disfraces en el que podernos ocultar, todo depende de las vías que utilicemos para neutralizar a nuestros objetivos.

Comentado el aspecto laberíntico de la misión, en Sapienza deberemos tener claro que las vías de entrada a la mansión son bastantes y que todas se resolverán mediante la paciencia y la exploración por todas las afuera de la mansión donde se ocultan nuestros enemigos. En base a esto, pronto nos daremos cuenta de que si las vías han aumentado, las equipaciones que podremos tomar prestadas de otros empleados, también han variado. Por ende, podremos utilizar un amplio arsenal para ocultarnos de nuestra posible muerte haciéndonos pasar por cocineros, limpiadores, guardias o mafiosos profesionales. Obviamente el tener cuidado vuelve a convertirse en una especie de ritual religioso: es obvio que el limpiador no pinta nada en ciertas habitaciones, así como el profesor de golf no pinta nada en la habitación principal del villano de esta misión. Ahora bien, enfrentarte a tu destino sigilosamente o con disparos a punta pala es una cuestión de debatirlo contigo mismo. Tú decides, es tu misión y son tus normas.

Hay una cosa que con esta segunda misión queda mucho más clara: desde Hitman 2 no había sido tan divertido utilizar al Agente 47, y menos aún había sido tan absorbente. Uno nota cierto hedor familiar cuando enfrenta a un noqueo o una muerte, pero en esta ocasión es tal la dificultad para llegar en algunos casos al objetivo, que resulta verdaderamente atrapante ponernos en la piel de un asesino en serie. Aún así, uno atisba esos pequeños errores que podrían mejorar la experiencia notablemente: animaciones mal pulidas, ciertos movimientos no están bien diseñados e incluso muchas acciones están fuera de lugar y sacadas del contexto que ofrece en ese momento el título en cuestión. Es una impresionante y atractiva apuesta la que ofrecen en este nuevo Hitman, pero les falta llenar un poco más la piscina para encontrar la química precisa, la perfecta aleación, la ambrosía hecha videojuego.

Apartado técnico

Gráficamente este segundo episodio resulta mucho más atractivo. En París todo era más enfocado al interior de edificios y a la utilización de estratagemas dentro de éste, pero en Sapienza se juega muy bien con ambas partes: dentro de la mansión se encuentra un lugar anclado en la vejez, y fuera de ella se respira el aire fresco, lo moderno y sobretodo lo mediterráneo. Da gusto contemplar las vistas ofrecidas por el paisaje lejano gracias a su juego de colores, el sol cayendo totalmente sobre la ciudad y un cielo azul bañado por unas nubes en constante movimiento. No posee unos elementos técnicos que innoven y sorprendan, tiene algún fallo en las texturas que deberían pulirse respecto a la ambientación que se crea en torno al juego. Por otro lado ha sido subsanado el problema de caídas con los frames que se podían observar en la primera entrega; así, nos topamos con un videojuego que luce en condiciones y con una tasa de frames que aunque sigue teniendo algún bajón, es bastante comprensible.

HITMAN1

En este segundo episodio ganarán protagonismo los espacios abiertos

Conclusiones

Este segundo capítulo resume perfectamente el camino que quiere seguir Hitman. La experiencia es absorbente, mejora mucho lo visto en París y refleja una impresionante certeza de que las distintas opciones están relacionadas a la rejugabilidad. Francamente es una jugada maestra que haya maneras tan disimiles de enfrentarte a la misión, y dicha técnica como es lógico ayuda a aumentar el tiempo de juego mientras se espera un tercer capítulo que esperemos llegue pronto. Sapienza enamora mucho, ofrece una misión entretenida, con niveles de dificultad variantes y con un problema por bandera: la elección de formato episódico que hace decaer el interés o la memoria sobre la historia principal. Sólo el tiempo dirá si mereció la pena o se quedó en un intento: de  momento va por el buen camino.


Positivo

  • Ofrece mejor estabilidad en la jugabilidad
  • La misión es mucho más larga e interesante de completar
  • Tiene la esencia de un buen Hitman enfocado más al sigilo que a la acción

Negativo

  • El formato episódico puede hacer perder el hilo en la historia
  • Algunos apartados gráficos no están bien pulidos.
7.8

Bueno

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