Buscando la evolución de la supervivencia: Life is Feudal

Life is Feudal

PC

Buscando la evolución de la supervivencia: Life is Feudal

Inclemente y satisfactorio; genérico y especial

Buscando la evolución de la supervivencia: Life is Feudal
 
 

El género de supervivencia no suele ser muy común, pero sí bastante querido. Aunque cuenta a sus espaldas con obras como Don’t Starve, ARK: Survival Evolved y DayZ,  la índole de videojuegos que nos exhortan a sobrevivir ante las probabilidades más adversas no suele hacer acto de aparición de forma regular, mas su esporádica presencia ha hecho que sus obras, cuando bien creadas, calen con profundidad en los recuerdos del jugador. Ciertamente, es una esfera que, a día de hoy, aún presenta la posibilidad de continuar creciendo y perfeccionándose, siendo éstas dos las acciones primordiales que Life is Feudal, en pos de convertirse en el máximo referente de su idiosincrasia, tendrá que cumplir.

Y es que, desde el primer contacto, no caben dudas en que la producción Bitbox promete ser el pináculo de sus homólogos, pues su propuesta es de dimensiones colosales, pero, simultáneamente, su condición de acceso anticipado se nota de forma evidente. Asimismo, resalta que, ante todo, es una epopeya por y para los fanáticos de la gestión y la simulación, razón que converge en que, respecto a aquellos que no se consideren asiduos a la rama, es difícil considerar su adquisición; o sea, su punto más fuerte es, paradójicamente, según el consumidor, su debilidad.

Haciendo honor a un legado

Retomando lo previamente estipulado, Life is Feudal es, con múltiples argumentos, un digno representante del género de supervivencia. Inclusive, yendo más allá, el alegato no sólo se basa en su uso de mecánicas insignes de la estirpe sino que, a la par, el juego empodera tales postulados a través de una gran profundidad de contenido, de un estilo singular de construir el universo y de, resaltantemente, combinar su herencia con nuevas corrientes que causan la sensación de estar afrontando algo nuevo, algo con identidad propia.

Así, pues, es imperativo enfatizar la existencia de las características básicas que suelen utilizarse, tales como la búsqueda de alimento para hacer frente a una barra de hambre que, paulatinamente, irá descendiendo; la necesidad de encontrar un hogar, ya sea mediante la toma de un asentamiento o de su construcción desde los cimientos; el desarrollo de diversas actividades que nos permitan la subsistencia general, implicando así la pesca, la herrería, la caza, la cocina y demás profesiones; es decir, todas los quehaceres generales relacionados a la búsqueda de una calidad de vida que, poco a poco

En tal sentido, resulta necesario afianzar dichas bases porque, como puede suceder en casos similares, quien no guste de accionares reiterativos y de poca satisfacción ipso factopues el verdadero regocijo no llega sino hasta ver el acabado final, mas es realmente destacabledifícilmente podrá disfrutar de Life is Feudal. Una de las condiciones que, podría decirse, coloca Bitbox en la mesa es que se conozca a qué se van a atener los jugadores al momento de ingresar en sus planteamientos mecánicos, y es que, como pocos de su raza, el juego es sumamente inclemente con quienes no están preparados y sumamente solaz para quienes gustan de esta clase de desafíos.

Comprendiendo la recompensa de expandirse

Pese a que, como bien determinamos, la obra es completamente perteneciente a la variante de supervivencia, también goza de diversas adiciones que la dotan de frescura. Más allá de no ser precisamente innovadoras como elementos individuales, y subrayando que, a día de hoy, necesitan ser pulidas con sumo énfasis, el producto no escatima en intentar extender sus delimitaciones hasta nuevos ámbitos, agregando así diversos aspectos de otras corrientes que, cuando menos, sus propiedades experimentales resultan interesantes.

Sin embargo, en alusión a lo último, cabe recalcar que aún falta un estimable camino por recorrer ya que existe un número no tan reducido de mejoras que realizar. Ejemplo de ello es el sistema de combates que posee la producción porque, aunque llama la atención por la decisión de dividir los movimientos en cuatro instancias como si de Absolver o For Honor se tratase, resulta tosco en magna medida y, en términos de animaciones –sector donde decae el global de la sindéresis de manera notoria-, deja que desear. Por el contrario, particularidades como la adecuación al rol sí están ejecutadas con mayor calidad, permitiéndonos entonces elegir qué diálogos realizar en específicas situaciones, modificar nuestro equipamiento y adjudicarnos el modo de jugar que más se adapte a nuestras capacidades, cuestión que hace una grata simbiosis con la de por sí ineludible necesidad de adaptación general.




Actualidad inacabada, compleja para foráneos y prometedora para acérrimos

La premisa de Life is Feudal, al igual que sus bases, es sólida. No hay cabida para dudar del nivel detrás de su desarrollo pues lo exhuma con cada paso que damos a lo largo de sus variopintas estampas visuales –el apartado artístico es, cuando menos, destacable; ciertamente genial-. No obstante, insistimos, también rebosa un aura de no estar finalizado, de aún padecer de distintas patologías en múltiples distritos que condicionan su adquisición a la dicotomía ya presentada: si se es fanático del género o no y, aun así, nos permitimos recomendar, salvo que genere mucho interés en el consumidor, aguardar hasta su lanzamiento final.

Visto lo visto, el futuro es prometedor. Quien discrepe de nuestra exhortación y compre el Early Access tampoco estará cometiendo un error pues es claro que, si ya de por sí ofrece una aventura densa y disfrutable, no hará más que exponenciar tales descripciones con el paso de los meses, pero tendrá que lidiar con las consecuencias que acarrean un trabajo temporalmente inacabado. Además, su lento comienzo y lo arduamente complejo de acostumbrarse a lo más esencial del título será capaz de retraer a ciertos usuarios de adentrarse por primera vez en sus feudos, resultando así que el más puro entretenimiento y goce que subyace bajo tan torpe portada sólo podrá ser experimentado por quien tenga la osadía, paciencia y habilidad de desenvolverse en el para nada condescendiente universo de la Edad Media, uno que retribuirá, en forma de devolución, unas epopeyas dignas de pertenecer a la historia.


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