Impresiones jugables de Generation Zero: El futuro de la supervivencia

Generation Zero

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Impresiones jugables de Generation Zero: El futuro de la supervivencia

Una de las mejores sorpresas de todo el año

Impresiones jugables de Generation Zero: El futuro de la supervivencia
 

Hace ya unos meses que Avalanche Studios presentaba al mundo Generation Zero, uno de los tres títulos en los que están trabajando actualmente y el único de ellos que será publicado y distribuido por la propia empresa. Sin embargo, pese a que el equipo sueco goza de fama y renombre a nivel internacional, este videojuego quedaba desde su mismo anuncio a la sombra de los grandes proyectos que Avalanche tiene entre manos junto a Square Enix y Bethesda, como son Just Cause 4 y RAGE 2 respectivamente.

Para un estudio que hace unos años no tenía más que un juego en desarrollo a la vez, el hecho de tener dos grandes superproducciones puede hacernos pensar que Generation Zero es un proyecto “de segunda”, un tercer título al margen que no cuenta con el apoyo de ninguna gran editora y que tiene una calidad inferior a los proyectos principales. Nosotros mismos teníamos esta idea; pero una vez más nos equivocábamos ampliamente. Hemos podido estar disfrutando durante estos últimos días de la beta cerrada de Generation Zero y a continuación os contamos por qué no debéis perderle la pista al que ha resultado ser uno de los videojuegos más cautivadores del panorama actual.

La evolución del survival: sencillez

Lo primero que destaca de Generation Zero es la propia propuesta del videojuego. Lejos de un shooter bélico convencional, Avalanche Studios ha creado una propuesta enfocada al cooperativo, pero con unas premisas realmente peculiares. A través de Generation Zero nos ponemos en la piel de unos jóvenes que tras permanecer un tiempo alejados de su hogar vuelven a su casa, ubicada en la Suecia de finales de los años 80, para descubrir que el mundo ya no es como lo conocían, sino que ha sido dominado por bestias mecánicas.

Muy al estilo de lo visto en Horizon Zero Dawn, estos antagonistas robóticos tendrán comportamientos de animales, incluyendo rutinas de caza, hábitats preferidos y características únicas que supondrán los puntos fuertes y débiles de cada uno de ellos. Es importante destacar en este punto que la variedad de enemigos que hemos encontrado en estas primeras horas en el juego es considerable, no solo a nivel de cantidad, sino también de diferencias muy palpables entre unos robots y otros a nivel de comportamiento, armamento y debilidades.

Para hacer frente a todos estos peligros podremos actuar como Rambo e ir de frente, pero probablemente no sea la mejor opción si nos enfrentamos a 10 bestias armadas con metralletas. Es por ello que Generation Zero pone mucho énfasis en el sigilo, y la verdad es que consigue que se sienta muy justo y satisfactorio. A lo largo de la aventura tendremos que utilizar el entorno para escondernos y poder planificar las peleas contra los enemigos de la forma que mejor nos convenga, escabulléndonos entre los arbustos, utilizando el cobijo de la oscuridad de la noche para avanzar e incluso aprovechándonos de elementos climáticos como la lluvia. Porque sí, el videojuego cuenta con clima dinámico y ciclos de día y noche que jugarán un papel importante.

Sin embargo, el mundo de Generation Zero es mucho más que luchar contra bestias robóticas; y de hecho, luchar no siempre es la mejor opción. A pesar de que el combate es el elemento central de este shooter en primera persona, Generation Zero cuenta con múltiples similitudes con el género de la supervivencia. Tanto es así que no tenemos reparo en afirmar que, posiblemente, por juegos como este pase el futuro de un género que parece ir agotando sus últimos cartuchos con obras como The Forest o el reciente Green Hell.

Frente a estas recientes obras de supervivencia en las que prima la abundancia de sistemas que nos obligan a vigilar nuestra salud, hambre, sed, cansancio, sueño y un sinfín de elementos; Generation Zero apuesta por la sencillez. Todo a lo que tenemos que prestar atención es a no caer derribados por los enemigos; y funciona a la perfección. La munición es escasa, el mapa es amplio y cientos es el número de pequeños elementos que merece la pena explorar en busca de valiosos recursos que nos ayuden, ya sean armas, botiquines, munición o, en el peor de los casos, elementos cosméticos.  Así, más que pelear, el objetivo de Generation Zero es ponernos en una situación de desventaja en donde somos más presa que cazador. Si queremos sobrevivir tendremos que explorar, recolectar recursos, utilizar el sigilo, evitar las peleas que no nos convengan y, una vez llegados al combate, aprovechar los puntos débiles de las máquinas que ahora dominan la zona.

Un mundo abierto prometedor

Con una propuesta del estilo de la que hemos detallado para Generation Zero, es lógico que buena parte del peso del videojuego recaiga sobre el mundo que está a nuestra disposición, y es que a fin de cuentas será el que marque cómo nos movemos, qué hacemos y cuál es nuestra experiencia final. Cabe destacar que en este punto Avalanche Studios ha sido capaz de alejarse de la tendencia actual a llenar el mapa con objetivos a tutiplén y marcadores que casi impiden disfrutar de los escenarios, dejando la pantalla mucho más limpia y apta para la exploración. En su lugar, el juego nos insta a investigar cada zona para encontrar detalles narrativos y elementos útiles a nivel jugable como munición, armas y todo tipo de objetos.

El mapa del videojuego está casi por completo disponible para que lo recorramos y vayamos a donde deseemos desde un primer momento. En esta beta hemos tenido acceso solo a una parte del mapa, pero lo jugado ya deja entrever que el tamaño no será precisamente pequeño; y la libertad absoluta. Si bien podemos ir a donde deseemos, hay una línea de misiones principal que nos va guiando para evitar que, de buenas a primeras, nos sintamos abrumados por un mapa enorme y nada que hacer. En este sentido, el diseño de las misiones y la forma de llevarnos de la mano hasta cierto momento es simplemente sobresaliente.

Por otro lado, como os contábamos, el entorno juega un papel importante a la hora de afrontar los combates, y esto es algo a lo que desde Avalanche han sabido sacar bastante provecho. Los entornos son variados, se utilizan variaciones en la altura y en los terrenos para ofrecer ventajas y desventajas de posicionamiento y, en general, el diseño de los niveles es muy bueno desde el punto de vista jugable, tanto si jugamos solos como si lo hacemos en modo cooperativo.

Además de todo esto, merece la pena destacar el aspecto técnico de Generation Zero, que es simplemente redondo. El juego ha sido creado utilizando el motor Apex, propio de Avalanche Studios y que se está utilizando tanto en RAGE 2 como en Just Cause 4. Esta beta nos deja más que clara la potencia de este motor gráfico, con un videojuego que luce increíblemente bien a nivel de modelados, distancias de dibujado, iluminación, efectos de partículas y, sobre todo, de rendimiento. La optimización es muy buena y, en nuestro caso, no hemos tenido ningún tipo de problema más allá de pequeños bugs de físicas y visuales de los que desde Avalanche ya advertían antes del comienzo de la beta porque, al fin y al cabo, lo que hemos jugado es eso, una beta.

Un juego de primera

Generation Zero es un juego que a nivel mediático ha quedado relegado a una segunda división por el simple motivo de nacer y crecer a la sombra de Just Cause 4 y RAGE 2. Pero, incluso sin necesidad de probar los dos grandes proyectos de Avalanche Studios, no dudamos en afirmar que Generation Zero tiene poco o nada que envidiarles. La nueva apuesta es capaz de resultar fresca, divertida y original desde el primer momento gracias a una jugabilidad que mezcla la acción, el sigilo y muchos toques de supervivencia.

El espectacular mundo abierto, la premisa de pelear contra máquinas y una jugabilidad exquisita son los principales factores que nos han conseguido sorprender de Generation Zero y que demuestran que no estamos ante un juego de segunda, sino un título con mucha calidad y capacidad para brillar por sí mismo.

Es cierto que quedan algunos aspectos técnicos por pulir, mucho mapa por recorrer y toda una historia que descubrir; y no será hasta el próximo 2019 cuando podamos despejar las pocas dudas que nos quedan. Pero, por ahora, las sensaciones que deja Generation Zero son absolutamente espectaculares, y lo cierto es que lo nuevo de Avalanche es, para nosotros, una de las sorpresas más agradables que nos hemos llevado en todo el año.


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