Comienza la cuenta atrás para el matrimonio Disney-Fox

El acuerdo ya efectuado espera su presentación oficial

Comienza la cuenta atrás para el matrimonio Disney-Fox
 

Han sido dos operaciones muy distintas; la que ha vivido el público con la expectación evidente ante lo que podría significar la llegada de ciertas licencias, y la que ha vivido la propia compañía a nivel legal. Los últimos meses han sido una disputa constante de Bob Iger con las instituciones de distintos países, pero por fin, tras más de un año de espera, el matrimonio de Disney y Fox ya está a la vuelta de la esquina.

Será mañana día 20 de marzo cuando toda la rama de entretenimiento de los Murdoch pase a formar parte del activo total del estudio del ratón, y los preparativos ya han dado comienzo. Este mismo martes Fox lanzaba un comunicado fijando la formalización del acuerdo para 00:02 a.m ET de mañana. Es decir, a las 08:02 en España ya se podrá hablar de los mutantes como propiedad de Disney.

¿Quién iba a ser el primero en celebrarlo? Exacto, el Mercenario Bocazas. Ryan Reynolds leía de nuevo la situación a la perfección publicando una imagen más que acertada en sus redes sociales. Algo que refleja su tranquilidad ante un acuerdo que reiniciará todo el universo mutante, pero que tiene visos de dejar intacto a Deadpool.

Los 71.300 millones de dólares en los que finalmente se cerrará el trato suponen un aumento de casi 20.000 millones con respecto a la cantidad que Fox había aceptado a finales de 2017 a causa, principalmente, de Brian Roberts, CEO de Comcast. Sin embargo, parece que Disney logrará completar finalmente su objetivo y aumentar aún más su peso en el mercado y en la industria.

De esta forma, y tras el espectacular estreno en taquilla de “Capitana Marvel”, Disney afrontará el final de la tercera fase del UCM con “Vengadores: Endgame“, presentará su ambicioso proyecto Disney+ y cerrará una de las operaciones más importantes de su historia en tan sólo unos meses. Además, la compañía ya ha adelantado que Fox seguirá haciendo películas bajo su propia marca, por lo que los futuros proyectos de la compañía que se veían amenazados podrían no verse afectados.