Análisis Deadlight: Director’s Cut

PC PlayStation 4 Xbox One
 

En el pasado 2012 Tequila Works lanzaba Deadlight para Xbox 360, y posteriormente PC; siendo éste el primer proyecto de la compañía española y un más que notable inicio a su andadura por el mundo de los videojuegos. No tardando mucho la compañía se ligaría a Sony en el que sería su próximo lanzamiento: Rime; finalmente no ha sido así, y el estudio madrileño, ya desligado de Sony, ha encontrado en la edición Director’s Cut de Deadlight su siguiente título; esta edición mejorada del original ha llegado a Xbox One, PC y por primera vez a una consola de la familia PlayStation, PlayStation 4; versión que hemos jugado.

Made in Spain

De Madrid a Seattle, de 2016 a 1986 y de la normalidad al apocalipsis esas son las tres claves que propone Tequila Works en Deadlight, un título que argumentalmente no es espectacular, pero cumple. Nos cuenta una pequeña porción de la vida de Randall Wayne entre flashbacks, sueños y pesadillas. Randall es un hombre de montaña y es un hombre de familia, que se ve envuelto en una situación desfavorable que le lleva a querer volver a reunirse con su familia y con su grupo de supervivientes, por lo tanto, el juego cuenta con dos líneas argumentales distintas que se fusionan y entrelazan.

Deadlight screenshot 01

No es una mala historia, y nos tendrá interesados mientras dure el juego, que se puede terminar en aproximadamente dos horas y media, sin embargo, cuenta con ciertos elementos del género zombie demasiado recurrentes por lo que es una trama que no sorprende y los personajes no son especialmente memorables, aunque sí solventes. Eso sí guarda momentos muy especiales y algunos guiños y homenajes a grandes nombres del género que seguro que alegrarán a más de uno.

Es una historia que se explica no sólo mediante las escenas cinemáticas tipo cómic que guían la narrativa, sino también con los coleccionables, escritos y páginas del diario de Randall que encontremos, estas segundas sirven para dar más profundidad al universo y a la propia historia de nuestro protagonista. Además los coleccionables, muy recurrentes y generalmente sencillos de encontrar, serán uno de los elementos que incentiven rejugar Deadlight, además del modo pesadilla que desbloquaremos al terminar el título por primera vez y que nos llevará a una Seattle sin puntos de guardado y nos mostrará el final alternativo de la obra.

Plataformas, acción y survival en 2.5D

Deadlight nunca reinventó la rueda, pero no lo pretendía. Se trata de un juego bastante típico de rompedora estética postacopaliptica que toma elementos de aquí y de allá para su propio beneficio, en primer lugar, lo primero que destaca al verlo es el punto de vista, es decir, se trata de un juego en 2.5D con entornos muy cuidados tanto en primer plano como en el fondo.

Deadlight screenshot 02

 Avanzamos por ellos en scroll lateral con especial hincapié en las plataformas que son el eje neurálgico del juego, respecto a esto encontramos saltos simples, con rebote, acciones en carrera, rodar, es decir, esencialmente lo típico en este tipo de juegos, con el pequeño inconveniente de que estas mecánicas, aquí, no responden del todo bien y son un tanto imprecisas lo que nos ralentizará en algunos momentos y nos provocará la muerte recurrentemente en ciertos puntos.

En segundo lugar, encontramos la acción que es principalmente survival, es decir, convendrá casi siempre huir de los enfrentamientos pues las sombras son más resistentes de lo que podríamos imaginar y su presencia en masa es casi sinónimo de muerte si decidimos enfrentarlas, además las balas para las armas de fuego, que solo tenemos en puntos muy concretos de la aventura, son escasas por lo que no conviene desperdiciarlas recurrentemente.

Una Director’s Cut escasa de contenido

En la popular era de las remasterizaciones hay pocas cosas que justifiquen volver a lanzar de nuevo un juego, bien puede ser un título muy antiguo y poco accesible que necesite una revisión, o bien puede lanzarse con un gran número de contenidos novedosos que hagan su compra recomendable tanto para aquellos que no lo disfrutaron en su día como los que sí lo hicieron. Esta versión mejorada de Deadlight pretende ser del segundo tipo, pero por su escasez de novedades se queda en el intento de lograr su objetivo.

Deadlight Directors Cut Survival Arena

Si bien es cierto que los escenarios del juego siempre fueron geniales, ahora lucen mejor que nunca gracias a la mejora gráfica, además poder jugar el título por primera vez en una PlayStation es algo que sus usuarios agradecerán, más allá de eso la única novedad notable es el nuevo modo de supervivencia que nos propone aguantar hordas de zombies en un mismo escenario consiguiendo armas dispuestas por el mismo, y usando parapetos destructibles para nuestra defensa o movimiento a través de los distintos tipos. Francamente esto resulta insuficiente como excusa para relanzar el juego, y el modo nuevo no nos ha mantenido enganchados por demasiado tiempo.

Una revisita a Seattle agridulce – Conclusiones finales

El trabajo que Tequila Works realizó en 2012 con Deadlight fue destacable, el estudio se hizo un hueco en un medio difícil, y logró aquello porque sorprendió con Deadlight, cuatro años después eso es lo que le falta a su edición definitiva, le falta sorprender, el juego es tan bueno como siempre fue, pero no podemos evitar pensar que esta reedición es innecesaria; si no jugaste Deadlight en su día lánzate a por él, pues si te gustan los juegos de este tipo, no te arrepentirás, si eres de los que, como nosotros, ya pudiste terminarlo en su día será mejor que te lo pienses dos veces antes de volver a hacerte con él, no es la opción más recomendable.


Positivo

  • Un juego “made in Spain” de calidad
  • Argumento interesante
  • Una ambientación a la altura
  • Entornos bien detallados y mejores que nunca
  • Apuesta por un tono más survival que de acción

Negativo

  • Las opciones una vez terminado el modo historia son poco satisfactorias
  • Controles imprecisos
  • Una remasterización escasa de contenido nuevo
7

Bueno

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