De generación a generación en el episodio 50 de My Hero Academia

My Hero Academia

De generación a generación en el episodio 50 de My Hero Academia

All Might cede la llama de la esperanza a los futuros héroes

De generación a generación en el episodio 50 de My Hero Academia
 

Después de la tempestad llega la calma. “My Hero Academia” había sido como una olla a presión desde que comenzó la tercera temporada, y todo terminó explotando la semana pasada con uno de los episodios más intensos de los últimos años. All Might buceaba en su pasado para recuperar la razón de su lucha, y conseguía derrotar a All For One no sin hacer sacrificios. La llama que dejó en él Nana Shimura se apagaba junto al símbolo de la paz. Ahora que el mundo había visto con sus propios ojos la debilidad del héroe, toca pasar el testigo a las siguientes generaciones.

Pese a que la Liga de Villanos terminó fracasando en su misión de secuestrar a Bakugo, en cierta forma salió victoriosa. El plan original de All For One era simplemente dañar la reputación de la U.A. y de los héroes. Algo que termina consiguiendo tras poner en prueba que All Might en realidad ya no es invencible. La preocupación que esto genera de cara al futuro es más que evidente, pero los altos mandos de la policía ya piensan en una solución. Si cada vez que la Liga, y Todoroki actúan, se vuelven más fuertes, entonces hace falta una medida que suponga un punto de inflexión.

La policía sin embargo no es la más preocupada por todo lo que ha sucedido. Es la  U.A. la que ha salido más dañada del ataque, y desde los profesores, hasta el propio Nezu tienen claro que con All Might se acaba una etapa, y ahora comienza otra. Una en la que las nuevas generaciones en las que el propio héroe vertió su confianza, deben tomar las riendas del futuro y convertir al mundo en lugar de paz. Toshinori ya no puede hacer nada por Shigaraki, ya no es capaz de verlo como un villano.En ese sentido ha fracasado, pero todavía tiene una importante misión por delante.

Mientras se toman contramedidas a lo sucedido, los alumnos comienzan a regresar a casa. Deku se reencuentra con su madre, quien cada vez parece más preocupada por la salud de su hijo, y Todoroki vuelve al hogar tras muchos meses. Allí se encuentra con su madre Fuyima, quien parece tener un carácter completamente opuesto al de su padre. Ahora que All Might ha caído, Endeavour pasará a ser el número uno ¿Problema? No ha sucedido porque este último se haya esforzado superando a su rival, y eso le causa un gran malestar. Quien fuera su modelo a seguir, su ídolo, ha desaparecido.

El símbolo de la paz no parece estar tan preocupado por su eterno compañero, sino más bien por su aprendiz. Y es que si algo quedó patente en los últimos segundos del combate contra All For One, fue que había fallado como maestro, había sido demasiado permisivo con Midoriya, perdiendo de vista el verdadero final del camino. Ahora su trabajo de cara a la sociedad ha terminado, llega el momento de traspasar responsabilidades. En un reencuentro más que emotivo All Might primero se muestra enfadado porque Deku no cumplió su promesa, y poco después se siente orgulloso.

 

Me retiro. Las llamas del One For All se han apagado“. Las palabras de All Might caen como una losa sobre Midoriya, que ve ante él como su héroe ya no puede continuar. Sin embargo, que fuera capaz de salir ileso del último peligro por primera vez demuestra todo lo que ha madurado. Ahora está preparado para afrontar las últimas fases de su entrenamiento, para convertirse en el sucesor que siempre estuvo llamado a ser. Junto a él, el resto de sus compañeros también deberán fortalecerse de cara al futuro.

Nezu es consciente que la solución a sus problemas pasa por fortalecer a sus alumnos con un apoyo moral en el momento más necesitado. Con esa idea en mente envía a All Might y Aizawa a visitar a las familias de los alumnos. Son estas las que han estado apoyando a los héroes desde la distancia, y las que pueden encauzar la situación de preocupación y tristeza que puedan albergar lo hijos. La misión transcurre según lo acordado, hasta que los profesores llegan a la casa de Bakugo.

El chico objeto del secuestro no ha perdido ni un ápice de su fuerte carácter, pero ni con eso es capaz de dominar a su madre. Mitsuki parece resultar ser la fuente de la personalidad de Bakugo, hasta el punto que no permite ni que hable delante de los profesores. Es ella la que maneja la conversación agradeciendo el papel de los héroes a la hora de salvar a su hijo, y depositando en ellos la esperanza del futuro. Quien no parece tan convencido es el propio Kacchan.

En un despiste aprovecha para seguir a los profesores a la salida de su casa, y le hace la pregunta que tanto tiempo había estado guardando en su interior: “¿Qué es Midoriya para ti?” Las señales durante los últimos meses han ido más que evidentes, pero All Might no puede revelar la verdad, no al menos por el momento. Si lo hiciera Bakugo se podría sentir traicionado, o incluso celos de su compañero. Las cosas quedan tal cual estaban hasta ahora, pero es evidente que la duda ha surgido dentro de él, y si nada cambia, terminará cayendo en la oscuridad que tantas veces ha olido.

Aunque esta visita es la más complicada para el héroe, todavía tiene pendiente la más importante. Debe acudir a la casa de Midoriya para mostrar sus disculpas y respetos a la madre del chico. Sabe que debe hacerlo solo, y así se lo hace saber a Aizawa. Lo que se encuentra allí no es muy distinto a lo que tenía en mente. Inko se ha sentido culpable de la mala suerte de su hijo durante toda su vida. Ahora que por fin le está viendo ser feliz, tiene mucho miedo de perderle. Y es que entró en la U.A. no ha hecho más que sufrir por las constantes heridas de Deku. Ya no aguanta más esa situación, y decide poner cartas en el asunto.

Inko no duda en seguir permitiendo que su hijo cumpla sus sueños, pero no en la escuela a la que ha estado acudiendo hasta ahora. Sin miramientos y entre lágrimas le pide a All Might que le dejé ir para que si quiere sea feliz en cualquier otra de las escuelas que entrenan a héroes. Es evidente que la responsabilidad de todo lo que ha sucedido hasta ahora es de All Might, y este asume su culpa, pero se percata de que lo ha hecho todo al revés. Al fin decide abrir su corazón, y arrodillándose suplica que deje a Midoriya a su lado para que pueda convertirlo en el próximo símbolo de la paz. “Le protegeré y criaré aunque deba dar la vida“.

“My Hero Academia” vuelve una semana más a demostrar que sabe medir los ritmos, y dar eco a los eventos que muestra. El combate de la semana pasada fue el clímax de la primera mitad de esta tercera temporada, pero por delante quedan otros diez episodios con muchas más cosas que contar. Si Bones quiere mostrar un nuevo clímax antes de que finalice la emisión, debe comenzar a construir de nuevo desde las bases. Eso si Shigaraki se lo permite durante el tiempo necesario.


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