Crítica del episodio 6 de Mob Psycho 100 II: Adiós, Shigeo

Shigeo no para de crecer como persona

 

¿Quién dijo risas? -vale, desde aquí se dijo- “Mob Psycho 100 II” sigue en su exploración semanal de Shigeo, y cuando parecía que íbamos a contar con cierto descanso sobre la tensión mental del anime, este ahora sale con un giro esperado, e inesperado al mismo tiempo. Puede que Reigen no sea ni la sombra de un psíquico, pero había demostrado perspicacia y capacidad de gestión para superar todo cuanto se le había puesto por delante, hasta esta misma semana.

Shigeo le había pedido a su ‘sensei’, Reigen, en muchas ocasiones que no le llamara sin previo aviso, pues podía poner en compromiso sus posibles planes. La cosa es que Shigeo nunca había tenido planes de ningún tipo. No tenía gente con la que pasar su tiempo libre, ni aficiones o deseos por los que trabajar. Es por ello que, pese a todo, acababa acudiendo a la llamada de Reigen, de una forma u otra. No obstante, esta es la primera vez que Shigeo debe dejar de hacer algo que realmente quería hacer para tener que cumplir con sus ‘obligaciones’ para con Reigen. Cabe destacar, no obstante, que el hecho de abandonar una divertida fiesta de cumpleaños, con amigos que se preocupan por él, no acaba de ser el denonante del sorprendente desenlace, sino que son las palabras del mismo Reigen lo que suscitan un cambio de razonamiento en Shigeo. “Ya te han vuelto a liar”, “Se aprovechan de ti”, y todo tipo de comentarios crueles que, por primera vez, afectan a Shigeo de una forma real. El resultado de la libertad que se toma Reigen con su discurso es un Shigeo decidiendo que ya es momento de no tomar al pie de la letra todo cuanto su maestro le dice. Ya es momento de empezar a ser Shigeo, de una vez por todas.

Shigeo se ‘rebela’ contra la figura de su maestro

De repente, el joven psíquico decide que es hora de dejar a un lado sus poderes paranormales y comienza una rutina realmente más lógica para alguien de su edad. Resaltaremos que aunque es importante observar a Shigeo dar un nuevo paso adelante en el descubrimiento de su persona, no lo es menos la realidad a la que súbitamente se enfrenta Reigen. El hombre que creyera tener siempre bajo su control a Shigeo, y que utilizara a este constantemente para ver sus necesidades cumplidas, se encuentra solo. El verdadero problema es que esta soledad no afecta únicamente a su entorno profesional, en el cual ya no comparte terreno con absolutamente nadie. Dicha soledad aparece como una alargada sombra en su día a día, hasta el punto de comprender que todo cuanto proyectó sobre Shigeo, era en realidad un reflejo de su estado social -esto se acentúa cuando ve al mismo Shigeo paseando por la ciudad, y riendo con sus amigos-. En ese punto, Reigen comprende que no puede seguir como hasta ahora, y que deberá encontrar una forma de suplir por sí mismo la ausencia de Shigeo. Y volviendo a lucir a ese Reigen que sale adelante pese las circunstancias, ve su situación profesional brillar más que nunca.

Ante la realidad de que Reigen no es un psíquico, y que sin Shigeo no puede hacer frente a casos que requieran a psíquicos reales, Reigen hace uso de todas sus capacidades para solventar casos que no requieran de unos poderes que no posee. En un abrir y cerra de ojos, la realidad de ambos personajes se distancia de forma notable, con Reigen alcanzando un punto que posiblemente nunca llegó a ver venir: la posibilidad de la televisión. Sin embargo, este suceso dista de contar con un final agradable, y todo apunta a que más temprano que tarde volveremos a ver a ambos personajes nuevamente reunidos. Shigeo, pese a estar finalmente en control de su vida, parece darse cuenta en el karaoke de que no toda rutina le apasiona, y existe un ‘algo’ que empieza a necesitar de vuelta. Reigen, por su parte, se encuentra muy cerca de verse en serios apuros, pues la amenaza de un espíritu maligno se aproxima sin que sea capaz de avistarla antes de tiempo.

¿Llegará a buen puerto la aventura televisiva de Reigen?

¿Será capaz Reigen de superar el peligro que se le aproxima? ¿Volverá Shigeo a la sombra de su maestro para recuperar esa parte de su ser que parece ya echar en falta? Parece ser que, por suerte, todas estas dudas se verán resueltas mediante el próximo episodio de “Mob Psycho 100 II”. Por ahora, solo queda admirar el hecho de que incluso sin el despliegue de los poderes psíquicos de nuestro protagonista, el show esté logrando alcanzar una dimensión que nunca antes había asomado. Si la primera temporada de “Mob Psycho 100” sirvió para dar a conocer a todos sus personajes -inclusive Shigeo- y las capacidades de estos, esta segunda está haciendo un magnífico trabajo desarrollando a las personalidades principales, y ciertamente está resultando de agradecer.


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