Jiren desata su oscuridad interna en el episodio 123 de Dragon Ball Super

Dragon Ball Super

Finalizada

Jiren desata su oscuridad interna en el episodio 123 de Dragon Ball Super

El guerrero de las Tropas del Orgullo se revela como un ser aterrador e invencible

Jiren desata su oscuridad interna en el episodio 123 de Dragon Ball Super
 
 

La semana pasada comenzó el verdadero Torneo de Poder de “Dragon Ball Super”, tras semanas de tomas de contacto y combates que solo servían para postergar este momento. El Universo 7 y el Universo 11 se enfrentaban con todo lo que tenían por un premio que podría cambiar sus mundos, y por él apostaban casi hasta la vida. Esto era más evidente en el caso de Vegeta y Goku, que con un rival casi invencible delante, tenían que superar sus propios límites para poder comenzar a batirse en igual de condiciones con el miembro de las Tropas del Orgullo. Sin embargo aunque Jiren pudo derrotar casi sin esfuerzo al príncipe Sayajin en su primera ronda, todavía no había siquiera empezado a mostrar su verdadero poder. Y es que si Vegeta necesitaba romper su cascarón, el lo rompió hace mucho.

Después de la derrota tan deshonrosa de la semana pasada, ahora Goku tomaba el relevo mientras su compañero era incapaz de recuperarse del poderoso golpe de Jiren. No obstante el esfuerzo de Vegeta no había sido en vano ya que había servido para que el miembro del Universo 11 se comenzara a tomar en serio ese enfrentamiento, considerando (de manera despectiva) a Vegeta como un “guerrero”. Algo que hiere en el orgullo al príncipe pero que más adelante podría servir para el cambio que estaba persiguiendo desde hace tanto tiempo.

Una batalla de mentirosos

Mientras esta batalla se sucede, en la otra esquina de la plataforma, un Dyspo desatado parece estar jugando con Freezer a merced. Su gran velocidad le estaba proporcionando una ventaja que a primera vista apuntaba a ser determinante en su enfrentamiento, y aunque el Emperador del Mal estuviera recibiendo un golpe tras otro, eso solo formaba parte de una estrategia. Y es que el conejo de las Tropas del Orgullo no era el único que estaba engañando al contrincante, ya que Freezer se descubre de nuevo como un mentiroso y reconoce estar dejándose ganar. A partir de ese momento los dos comienzan a pelear en serio, en una lucha que se promete muy igualada.

Dos contra uno no siempre es una ventaja

A quienes no parece irles tan bien es a Gohan y Número 17, que por circunstancias habían terminado enfrentándose contra Toppo, el líder del Universo 11 en competición. Los dos estaban claramente por debajo de un nivel que ni siquiera Vegeta había sido capaz de alcanzar, y eso les empujaba a tener que buscar soluciones alternativas. Tras un Justice Flash del guerrero, los luchadores del Universo 7 encuentran unos minutos para resguardarse y pensar en una estrategia que no pase directamente por la fuerza.

Número 17 llega a la conclusión de que su a priori ventaja numérica no estaba siendo suficiente para marcar la diferencia, y por eso insta a Gohan a que actúen por cuenta propia. Toppo espera, como es lógico, que sus rivales hagan sinergia para colaborar y sumar fuerzas, sin embargo lo que propone el androide es justamente lo contrario. Puesto que él es el que menos poder tiene de los tres, se ofrece a sacrificarse haciendo de cebo, mientras que Gohan sería el encargado de aprovechar la brecha con un ataque a distancia y sin distinción de objetivos. 

La táctica se pone en marcha, y tal y como estaba planeado Número 17 queda a merced de Toppo, quien rápidamente le consigue retener con un movimiento simple. Es entonces cuando el androide lanza su ya recurrente Barrera Androide, y con el guerrero de las Tropas del Orgullo encerrado, Gohan los sobrevuela mientras ejecuta un Kamehameha que impacta tanto en su compañero como en el rival. Esto aunque parece funcionar durante los primeros instantes, no termina de derrotar a Toppo dejándolo al borde de la plataforma. No obstante parece que por fin han encontrado el camino para la futura victoria.

La “rotura del cascarón”

Tras esta breve elipsis, la acción vuelve a centrarse en el combate principal. Goku, quien ya ha podido probar de primera mano el devastador poder de Jiren, sabe que no es rival para él en un enfrentamiento abierto. Por eso y al igual que Número 17, elige una puerta trasera que podría ser el punto de inflexión que está buscando. Ni la Genki Dama que él mismo ejecutó, ni el espectacular Final Flash de Vegeta fueron capaces de hacerle un rasguño al rival, y debido a eso todo pasa ahora por un combate a corta distancia. Así lo pretende Goku, que gracias a su Transmisión Instantánea logra acercarse a Jiren mientras esquiva sus golpes y va dejando a su alrededor unos sospechosos objetos brillantes.




El guerrero del Universo 11 creyendo que su rival solo le está intentando probar, comienza a moverse lentamente con el aire de prepotencia que ya tanto le caracteriza, y es entonces cuando pisa una de las muchas minas hechas de ki que había dejado Goku a su alrededor. El Saiyajin sabe que la técnica en sí no será suficiente para derrotar a Jiren, pero sí servirá para ganar unos pocos segundos necesarios para ejecutar el movimiento necesario para eliminarlo. Este sin embargo no cae en la trampa y con un gran salto sobrevuela el escenario sorprendiendo a todo el mundo y al propio Goku, que visto contra las cuerdas decide ejecutar una técnica inesperada.

De manera sorprendente Goku le comienza a lanzar a Jiren Discos Destructores (Kienzan) heredados y aprendidos directamente de su amigo Krilin. El poder destructor de esta técnica ya ha sido vista con anterioridad y aunque en “Dragon Ball Super” no ha tenido demasiada presencia, sigue siendo igual de temible. Al menos así era para la mayoría de rivales, porque Jiren casi sin inmutarse destruye los discos con sus propios puños y decide coger el quinto de ellos y devolverlo como si fuera un Frisby. Goku se ve obligado a recular y queda aparentemente a merced de un contraataque.

Sobre uno de los elementos destruidos del escenario los dos guerreros se baten, y en un instante Jiren es capaz de debilitar a Goku. Con un puñetazo rápido y contundente acierta al Saiyajin que va cayendo derribado mientras el plano nos muestra lo que podría ser el secreto mejor guardado del guerrero del Universo 11. Mientras su puño pierde un sospechoso brillo que sugiere una técnica o poder interior todavía no desvelado, Goku sonríe al ver cómo la roca sobre la que se encuentran se comienza a fragmentar. Y es que todo había sido una trampa para tener a Jiren en el lugar exacto en el momento exacto.

Cuando Goku ejecutó el Kienzan, no lo hizo de la manera habitual, sino que siguió el ejemplo que le mostró Krilin en su último encuentro, creando no 5 sino 6 discos. Esto es aprovechado por el Saiyajin que se teletransporta sobre él y le asesta un golpe para lanzarlo fuera de la plataforma. Sin embargo, cuando todo ya parecía ganado e incluso el Ángel y Dios de la Destrucción del Universo 11 se mostraban preocupados, Jiren volvía a sorprender volviendo a la plataforma saltando entre las rocas y rodeado de una temible aura roja que anunciaba su verdadero poder.




Goku era consciente de que eso no serviría para derrotarlo, pero sí le empujaría a revelar su verdadera fuerza. Y es que tanto Vegeta como él mismo son conscientes de que Jiren no está mostrando ni una décima parte de su potencial real. El hecho de ponerlo al borde de la eliminación sí funciona como se esperaba, y ahora el guerrero se dirige hacia los Saiyajin con un nuevo aspecto mucho más temible, pasando por encima de más minas que había repartidas por el suelo, y con un gesto en su cara que nunca antes se había visto. Cansado de tantos juegos Jiren rompe por fin su propio cascarón y ejecuta un golpe muy poderoso que aniquila a Goku. Este sin embargo no es una técnica, sino que tal y como explica Kai es solo un puñetazo normal; ése es el Jiren real.

 

Varios semanas han tenido que pasar en “Dragon Ball Super”, para que por fin el guerrero más poderoso del torneo despliegue todo su poder. Ahora Goku y Vegeta, conscientes de que se aproxima el enfrentamiento final, deciden también ir con todas las fuerzas que les quedan. Goku se transforma en Super Saiyajin Blue y lo combina con el Kaio Ken, mientras que Vegeta, para sorpresa de todos los espectadores, rompe el cascarón a su manera y sobrepasa el poder del Super Saiyajin Blue sin ninguno de los estados que ya habíamos visto en su compañero.

Gracias a la motivación que le proporciona la promesa hecha a Cabba antes de su eliminación, el príncipe es capaz de acumular tanto ki en su cuerpo que termina por cambiarlo. Aunque Wiss asegura que así es como ha logrado romper su propio molde, Piccolo apunta a que lo percibe como una energía completamente distinta. Con los ojos llenos de un brillo azul, y el pelo un poco más oscuro de lo normal, Vegeta se une a Goku y comienzan a atacar de manera descoordinada a Jiren. Así da comienzo la batalla final que decidirá quien será el vencedor del Torneo de Poder, y que posiblemente ponga punto y final a la competición. Pero para eso, antes habrá que conocer el resultado de los otros dos enfrentamientos durante las próximas semanas.





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