Explicación del final de Juego de Tronos. Así termina el episodio 8×06

Explicación del final de Juego de Tronos. Así termina el episodio 8×06
 

Después de ocho temporadas Juego de Tronos ha llegado a su fin. Una aventura épica donde hemos conocido a una gran cantidad de personajes emblemáticos, en una serie que pasará a la historia no solo de HBO, sino de ficción en general.

Este 8×06 nos ha dejado un cierre a muchas historias y debamos aclarar algunas de ellas. Es por lo tanto que vamos a resumir el episodio e intentar dar respuesta a algunas cuestiones que hayan podido quedar en el aire. Tras los acontecimientos del episodio anterior era de prever lo que podía pasar, e incluso el capítulo acabó filtrando su desenlace unas horas antes de que el episodio fuera lanzado.

Índice finales de personajes de Juego de Tronos

Acontecimientos del episodio 8×06 de GoT

El episodio comienza por un Tyrion asolado ante la destrucción que ha provocado Daenerys Targaryen durante el episodio 8×05. La cara del pequeño Lannister refleja un claro sentimiento de culpabilidad al haber apoyado a una reina que ha acabado perdiendo la cabeza en su ansia de poder.

El inicio del episodio es duro, en los primeros compases ya vemos como Gusano Gris intenta acabar con la vida de varios soldados de Desembarco del Rey y aunque Jon Nieve intenta detenerlo, la hostilidad entre los Inmaculados y los propios norteños acaba propiciando que Nieve rinda en sus pretensiones y Gusano Gris acabe con los enemigos de su reina a pesar de que estos ya se habían rendido. Ya nos dicen nada más empezar que la muerte y la sangre van a seguir el rastro que perpetre Daenerys.

Tyrion prosigue su camino y avanza hasta el castillo para dejarnos una triste escena. El personaje encuentra a su hermano Jaime y a Cersei muertos tras una gran cantidad de rocas. Es la primera y última vez en la serie donde vemos llorar a Tyrion Lannister.

La siguiente escena nos desplaza hacía lo que pudimos ver en el tráiler de adelanto del episodio. Daenerys se posterga en lo alto de lo que queda de unas escaleras mientras todo su ejército escucha un discurso muy claro. “La guerra no ha acabado y hay que liberar a todas las ciudades de todos los reinos”, la intención de la “madre de dragones” no es detenerse en Desembarco del Rey, si no buscar y destruir todos los gobiernos que encuentre.

Una vez termina su discurso vemos uno de los mejores momentos del episodio. Tyrion se sitúa delante de Daenerys y mientras que ella le acusa de traición por haber liberado a su hermano, él la acusa de haber perdido el rumbo y haber aniquilado a toda una población. Tyrion coge su insignia de mano de la reina y la tira al suelo, renunciando a su cargo y provocando que la Targaryen mande la detención del que hasta ahora había sido su amigo.

Con Tyrion apresado se produce una conversación que cambia el rumbo del episodio y de la serie. Jon Nieve acude hasta el habitáculo donde está preso el enano y este reconoce haberse equivocado, se lamenta por haber traicionado a un Varys que resultó tener razón sobre el destino de la reina, Entonces tras unos tensos minutos acaba concienciando a Jon de que Daenerys se ha acabado convirtiendo en lo que tanto había deseado destruir.

Jon se dirige entonces hasta la sala del trono donde se encuentra ‘Danny’ para cumplir con su destino. Las palabras que pronuncia la reina sobre el bien, el mal y el sentido de su existencia acaban por darle mucho más la razón a Tyrion de la que el propio Jon le había dado durante su charla en la celda. Jon Nieve es cuando ve claro que aunque le duela, aunque algo se pierda con ese gesto, tiene que acabar con su amada. Es entonces cuando mientras se funden en un beso el propio Jon le clava un puñal en el corazón a Daenerys y acaba con la vida de esta sin que pueda pronunciar una palabra. No hay más despedida para “la que no arde, rompedora de cadenas, madre de dragones, Khaleesi de los Dothraki, Reina de los Ándalos y los Rhoynar y los Primeros Hombres, Señora de los Siete Reinos y Protectora del Reino”.

Entonces se produce el que puede ser el mejor momento del episodio. Drogon, el último dragón con vida de Daenerys, llega para descubrir la muerte de su madre. El dragón entra en cólera y cuando parece que va a terminar con la vida de Jon decide realizar un acto casi poético. Derrite el Trono de Hierro con su fuego, acabando de verdad con lo que le ha arrebatado la vida a su madre. No ha sido Jon, ni ha sido otra persona, el trono es quien acaba con la vida de Daenerys Targaryen. Es entonces cuando Drogon coge a ‘Danny’ y se va volando con ella a un destino desconocido. Jon Nieve es entonces apresado por sus actos.

La siguiente escena nos lleva hasta el lugar donde Cersei vio por primera vez un Caminante Blanco y dónde se intentó alcanzar un acuerdo por primera vez entre la reina Lannister y Daenerys. Resulta paradójico que el lugar donde no se pudo alcanzar la paz tenga una segunda oportunidad para hacerlo, pero esta vez sin ninguna de ellas como protagonistas.

Tyrion, preso de los Inmaculados, convence a los señores de Poniente que hay que elegir un Rey que pueda juzgarle, y también que pueda dirigir los Siete Reinos. Samwell Tarly, que se encuentra entre los ponentes por ser el último de la casa Tarly, propone que sea el propio pueblo, y no los señores, los que elijan a la persona que les va a gobernar. Curiosamente este intento de democracia acaba en las risas de todos los demás.

Llega el momento clave. Tyrion hace un genial alegato y propone a Bran Stark como Rey de los Siete Reinos. El resto de señores acaban entendiendo que realmente alguien que no quiere gobernar será quien realmente pueda hacer algo bueno por el pueblo. Bran ‘El Tullido’ es quien ocupa el Trono de Hierro, aunque este físicamente ya no exista. Bran acepta su cargo explicando que es el motivo por el que estaba ahí; quién sabe, quizás todo este tiempo el personaje lo supo. Y finalmente el nuevo rey nombra a Tyrion como su mano, heredando así el título que ostentó, casualmente, su odiado padre.

Con Bran como rey se empieza a forjar el destino final de los personajes. Jon Nieve es destinado de nuevo a la Guardia de la Noche con el fin de evitar una nueva guerra con los Inmaculados, pues consideran que este ha de vivir un castigo tras acabar con la vida de su reina. Nieve viaja hasta allí escoltado por dos hombres y ocupa nuevamente el puesto de Lord Comandante, terminando su historia mientras se dirige más allá del muro junto a Tormund y el resto de ‘salvajes’. Mencionando que el personaje se encuentra con Fantasma y esta vez sí, decide acariciar a su lobo. Pero antes de esto, Jon se despide de su familia, de Arya, de Sansa y de un Bran que vuelve a dar a entender que todo esto era su plan desde el principio. Nieve se disculpa ante el rey por no haber estado cuando lo había necesitado, pero este zanja la disculpa fácilmente, “estabas justamente donde debías estar”.

La acción se desplaza hacía adelante y vemos al nuevo consejo del rey, el cuál esta formado por: Tyrion como mano del rey, Ser Davos como Consejero Naval, Bronn del Aguasnegras como Consejero de la moneda y Señor de Altojardín, Brienne como caballera del reino y posible comandante de guerra, Samwell Tarly como Gran Maestre, e incluso aparece un Podrick transformado en caballero.

Respecto a la familia Stark podemos ver como Sansa consigue su propósito de gobernar es nombrada Reina en el Norte después de que Bran no pueda serlo por ser Rey de los Siete Reinos y Jon Nieve haya sido condenado a la Guardia de la noche.

Arya por su parte declara que no está dispuesta a volver al norte y decide marchar al oeste de Poniente para descubrir aquellos territorios que no aparecen ni tan siquiera en el mapa. El final de Arya se representa con la joven en Stark en un barco adornado con el sello de su casa y rumbo a más aventuras.

Gusano Gris parte finalmente hacía la isla de Naath, el lugar donde le prometió a la difunta Missandei que partirían una vez hubiera acabado todo el conflicto. Un duro final para el líder de los Inmaculados.

Respecto a Drogon poco se sabe de su paradero. Recordemos que tras la muerte de su madre este partió con su cuerpo hacía un lugar desconocido. Bron pregunta en los compases finales del episodio por la localización del mismo, pero nadie sabe dar una respuesta clara. ¿No lo debería saberlo?

De esta forma concluye Juego de Tronos tras ocho temporadas, tras grandes momentos, tras grandes batallas y tras un final que aunque polémico, será recordado durante mucho tiempo. Gracias Game of Thrones, gracias HBO, gracias George R. R. Martin.